Rosy RAMALES
Alejandro Moreno Cárdenas (“Alito”), senador y presidente nacional del PRI, sospecha que la nueva solicitud para desaforarlo no es más que un intento (de Morena) de generar distracción frente a la candente polémica en torno a morenistas que tienen asolada la reputación del partido guinda.
¿O es mera coincidencia la solicitud de la Fiscalía de Campeche con el escándalo por la relación entre Adán Augusto López Hernández y Hernán Bermúdez Requena, comandante del grupo criminal “La barredora”? Y súmenle el escándalo por las vacaciones en el extranjero de Andy López Beltrán, de Ricardo Monreal Ávila, y de Mario Delgado Carrillo, entre otros.
Puede que la petición de la Fiscalía de Campeche para desaforar a “Alito” con el fin de proceder en su contra por presunto desvío de recursos, coincida con el nudo interno de Morena. Sin embargo, sí suena a “Caja China”, a esa estrategia para mantener a la opinión pública ocupada en otro tema escandaloso a fin de opacar el escándalo central, como ocurre en la película “La Dictadura Perfecta”.
Suena a “Caja China”, aunque la 4-T en pleno descarte el uso distractor.
Lo descartó el líder de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal. También el diputado Raúl Bolaños Cacho Cué (PVEM), miembro de la Comisión Instructora, la cual sigue todo un procedimiento para, en su caso, avalar el desafuero.
Imagínense, apenas este viernes tal Comisión desechó el asunto del 2022, respecto al proceso de declaración de procedencia del entonces diputado Moreno Cárdenas. Entonces, va para largo el trámite de la nueva solicitud para quitar la inmunidad al ahora senador “Alito”, porque, como bien dijo Raúl Bolaños, se debe agotar el debido proceso: Notificación, pruebas, alegatos y demás, incluída una prórroga indefinida.
Salvo que vaya en serio el desafuero de “Alito” y, por ende, la Comisión Instructora desahogue el trámite sin dilación alguna dentro de los plazos legales. Y así el priista pueda ser sujeto a proceso penal por los delitos que le imputa la Fiscalía de Campeche. Pero el proceso de desafuero mínimo se llevaría medio año.
¿Tiempo suficiente para opacar el escándalo derivado de la presunta participación de Hernán Bermúdez con el crimen organizado siendo Secretario de Seguridad Pública del gobierno de Adán Augusto en Tabasco?
Francamente se necesitaría mantener diariamente el caso “Alito” en el número uno del rating, como para que la opinión pública se olvide de la relación Adán-Hernán, así como de las vacaciones en el extranjero de personajes encumbrados de la 4-T.
Por lo pronto, la declaración de la presidenta Claudia Sheinbam Pardo contribuyó al primer día de rating al considerar a Moreno Cárdenas como un “vende patrias” por sus amagos de denunciar a políticos de la “Cuarta Transformación” ante autoridades de Estados Unidos.
¿Y si “Alito” se estuviese prestando al juego de la “Caja China”? Igual como pareció prestarse en diversas ocasiones a los fines de Morena; por ejemplo, cuando el aval a la permanencia militar en las calles en tareas de seguridad pública.
Total, ¿qué puede perder? Más bien, puede ganar mucho o, al menos, su libertad.
En fin, veremos qué resulta.
Lo ideal sería la inexistencia de cualquier “Caja China”.
Eso sí, por ahora ningún escándalo supera al caso Adán-Hernán. Incluso, este caso dejó sin argumentos a la 4-T frente a una oposición que aguarda la oportunidad del 2027.
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