Rosy RAMALES
Pareciera lejano el 2018 cuando apenas estamos en 2016. ¡Faltan dos años! Pero el año electoral está muy cercano, considerando que el proceso electivo para Presidente de México, senadores y diputados federales iniciará en la primera semana de octubre del 2017.
¡2018 se asoma a la vuelta de la esquina!
Mismo lapso cuenta en aquellas entidades federativas donde en 2018 habrá elecciones locales concurrentes como el caso del estado de Oaxaca, donde se esperan comicios de diputados al Congreso del Estado y de concejales a los ayuntamientos; en ambos casos por primera vez con derecho a reelección.
Y si los gobiernos Federal y Estatal no resuelven pronto y de raíz el conflicto magisterial, éste va a contaminar el proceso electoral, sobre todo en entidades como Oaxaca donde proliferan las organizaciones sociales afines a la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y al líder nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador.
De hecho, maestros y varias de las llamadas organizaciones sociales se convirtieron en operadores electorales de Morena en las recientes elecciones de junio del 2016 de Gobernador de Oaxaca, diputados locales y concejales a los ayuntamientos. Por eso Morena como partido político per se obtuvo alrededor de 370 mil votos, convirtiéndose en la segunda fuerza electoral en la entidad oaxaqueña.
Vamos, y no solo Morena sacaría ventaja electoral del conflicto magisterial, sino también el resto de los partidos políticos en la medida en que hagan proselitismo a costa de Nochixtlán y de la crisis económica, política y social que vive el estado de Oaxaca. Todos serían beneficiados, a excepción quizá del PRI, el cual ya en la gubernatura le tocará garantizar el Estado de Derecho y el respeto a los derechos humanos.
Entonces el gobierno emanado del Revolucionario Institucional, encabezado por Alejandro Ismael Murat Hinojosa, sería, en su caso, el malo de la película; o el bueno. Todo depende de si aplica la ley o no. Se encontrará en la disyuntiva de hacer valer el Estado de Derecho o de privilegiar el diálogo sobre los derechos de terceros.
Los aspirantes a la Presidencia de México ya andan en plena campaña fáctica, y los aspirantes locales solo esperan cualquiera de dos momentos para lanzarse abiertamente a la lucha electoral: Que amainen la tempestad en Oaxaca o la toma de posesión de Alejandro Murat Hinojosa como Gobernador Constitucional.
¿Y si se le pasa la mano a Morena?
Andrés Manuel López Obrador y Morena están jugando con fuego al otorgar todo su respaldo a la CNTE en cuanto a sus tres principales demandas: Derogación de la Reforma Educativa, libertad de los líderes magisteriales y cese a la represión.
¿Por qué jugar con fuego?
Porque si bien existe población que ve con buenos ojos el movimiento magisterial y se le han sumado sectores sociales de diversas entidades como Guerrero, Chiapas, Michoacán, Nuevo León y Ciudad de México, también existen ciudadanos y ciudadanas que rechazan cualquier posibilidad de derogar la Reforma Educativa y de violencia generada por la CNTE, cuyos bloqueos han provocado serios escenarios de crisis económica, sobre todo en Oaxaca.
Por lo tanto, AMLO y Morena corren el riesgo del desencanto ciudadano. Porque la gente está asustada ante la incertidumbre sobre su patrimonio.
En las elecciones del cinco de junio pasado, la clase media alta votó por el candidato de Morena a gobernador, Salomón Jara Cruz, y por los abanderados morenistas a diputados y concejales a los ayuntamientos. Incluso, un empresario como Oswaldo García Jarquín arañó el triunfo electoral para la alcaldía capitalina, postulado por Morena.
Sin embargo, para las elecciones del 2018 aquellos electores que votaron por Morena en 2016, están pensando seriamente volver a votar por el partido que respalda a un gremio que con sus movilizaciones ha destrozado la economía de los comerciantes oaxaqueños y provocado el despido de trabajadores.
Para la CNDH no existen los derechos humanos de la población en general
En su comunicado de ayer, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hace como un informe de las acciones que ha realizado en el caso Nochixtlán y “reconoce el reinicio del diálogo entre el Gobierno de la República y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), exhortando a las partes para que () hagan el mayor esfuerzo posible para lograr la construcción efectiva de acuerdos, en el marco de la ley, que permitan superar los diferendos existentes.
Enuncia acciones como las siguientes, por ejemplo: Visitas a dicho municipio y comunidades cercanas, una inspección ocular del lugar de los hechos (de donde se recabaron indicios de evidencia y balísticos); se presenciaron 3 necropsias y se corroboraron los datos relativos a otras tres que se realizaron a las personas fallecidas en el enfrentamiento del 19 de junio; se dio atención y contención psicológica a familiares de personas fallecidas
Además, inspección ocular de la colonia 20 de Noviembre de Nochixtlán, donde habitan personas que se desplazaron al auditorio municipal de Sinaxtla, acondicionado como albergue para 27 familias, y de ellas se entrevistó jurídica, médico y psicológicamente a 24 adultos, además de proporcionar acompañamiento a su lugar de residencia a 28 menores de edad, conjuntamente con personal de la Defensoría de los Derechos Humanos del Estado de Oaxaca, etc.
¿Se dan cuenta? En ningún lado, la CNDH menciona si recabó evidencias de los derechos humanos violados a la población en general por parte de los Gobiernos Federal y Estatal, derivado de los hechos ocurridos en el municipio de Asunción Nochixtlán; incluso, desde antes.
Como si para la CNDH los únicos derechos violados son los correspondientes a los maestros y a los habitantes de Asunción Nochixtlán, de cuya paz social, es innegable, depende la paz de la entidad oaxaqueña y de México en general.
No obstante, ¿dónde quedan los derechos humanos de la niñez sin clases, de los comerciantes en la quiebra a causa del plantón magisterial, de los locatarios del Mercado de Abastos cuya mercancía (frutas y verduras) se echó a perder en los camiones de carga que no pudieron pasar, de los turistas que no pueden viajar, de los hoteleros sin reservaciones, de los artesanos que no pueden vender sus productos, etc?
Tal pareciera que ni para el Gobierno Federal ni Estatal, ni para la misma CNDH, existen los derechos humanos de los terceros ajenos al conflicto entre el presidente Enrique Peña Nieto, debido a su Reforma Educativa, y la CNTE; y, por supuesto, entre la clase política oaxaqueña.
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Correo: rosyrama@hotmail.com
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