*.- El respaldo a Mafud
*.- El apapacho a Fidel Herrera
*.- Sadot Sánchez
Rosy RAMALES
El sábado pasado estuvo en la Ciudad de Oaxaca el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, César Camacho Quiroz, quien sostuvo una reunión a puerta cerrada con las diputadas y los diputados federales electos, así como un encuentro emotivo con la estructura priista.
Y en sus discursos, César Camacho, también diputado electo por la vía plurinominal, emitió frases impregnadas de mensajes. Echemos un ojo a sus más elocuentes frases:
“La victoria del 7 de junio es el inicio del triunfo del PRI en 2016 en (el estado de) Oaxaca”.
¿Qué lectura le damos? Quizá cuatro. La primera: Que César Camacho anticipó que el Revolucionario Institucional va con todo para las elecciones de Gobernador de Oaxaca, diputados locales y concejales a los ayuntamientos. La segunda: Que dicho partido pretende recuperar la gubernatura a pesar los ex gobernadores. La tercera: Que el CEN está en revisión del funcionamiento de las maquinaria y de la respuesta de las estructuras. Y la cuarta: Que ya están en campaña rumbo al 2016.
Lean esta otra frase de César Camacho en torno a las diputadas a los diputados electos: “(Es) un triunfo bien habido y merecido, porque es producto del trabajo y de la organización, pero sobre todo del profundo amor por Oaxaca y por México”.
¿Y si lo leemos al revés? Ya ven que los políticos siempre hablan entre líneas. ¿En los distritos electorales donde el PRI perdió las estructuras priistas estuvieron desorganizadas y, además, no reflejaron ni una pizca de amor a su partido y en consecuencia, ni a su entidad ni a su país. Claro, puede leerse también como: “Un ya nos percatamos dónde hubo trabajo y dónde no”.
Una frase más: “Habremos de incorporar jóvenes y mujeres, porque así lo hicimos en los pasados comicios y no nos equivocamos”. ¿Cómo interpretarlo? Tal vez: Nadie está excluido; las decisiones las consensan las dirigencias, nadie más. (En la cuota de jóvenes en el caso concreto de Gabriela Olvera, está muy claro que alguien le jugó las contras, pues levantó pero de repente, ¡zaz!, se cayó).
Y ante la estructura priista, César Camacho pronunció una frase muy llegadora y que es la siguiente: “A este priismo fiel, solidario y jalador de la entidad, se la debemos y se la tenemos que pagar…” ¿Se refirió solamente al priismo donde el PRI ganó las elecciones de diputados federales del pasado 7 de junio? Uy, en todo caso quizá tengan identificada a la base que trabajó en contra o que no trabajó. ¿Y eso de “se la debemos y se la tenemos que pagar” qué significa? ¿Qué premiarán al priismo leal?
Y esta otra frase no tiene desperdicio: “El PRI nacional no sólo se está transformando, sino que cambiará su dirigencia en unas semanas y su reto seguirá siendo mantener la unidad y hacer política, hacer que todos estemos dentro, porque el PRI es de todos y no de nadie en especial”.
¿Qué lectura le damos? Que la unidad es vital para el PRI en aquellas entidades donde en 2016 habrá elecciones, como Oaxaca, por ejemplo. Que es necesario hacer política, no grilla a punta pies. Y que nadie se arrogue la propiedad del partido. ¿Sería un mensaje para los ex gobernadores, Ulises Ruiz y José Murat? Porque con esos amigos, para que quiere amigos el PRI.
En fin, la presencia de César Camacho Quiroz con dejó muy claro: Los triunfos del PRI en el 2016 serán la antesala de la victoria o la derrota en el 2018.
EL RESPALDO A MAFUD
Sin algún asunto urgente que atender, la visita del presidente del CEN del PRI se vio como un respaldo al dirigente del Comité Directivo Estatal, Héctor Anuar Mafud Mafud, quien a pesar de los embates de los dos ex gobernadores, que en nada ayudan a Oaxaca, pero sí mucho lastiman, pudo navegar el barco, y donde la tripulación que se ahogó no fue a causa de Mafud, sino del fuego amigo.
No ha de ser nada fácil presidir un CDE de un partido político donde dos cuadros importantes (lo son) como los ex gobernadores siguen actuando como si fueran cada uno el jefe político de los priistas oaxaqueños.
En los distritos electorales federales de Oaxaca donde el PRI perdió las elecciones del pasado 7 de junio, perdió por traiciones internas. Y antes no perdió las once diputaciones como producto de ese la lucha cruenta entre los dos ex mandatarios. En política nada es casualidad. Y el boicot electoral magisterial tampoco.
En fin, que según corrillos internos, en la reunión con las y los diputados electos, César Camacho llamó a éstos a trabajar, no solamente para poder reelegirse en el 2018, sino también para que el PRI pueda mantener la Presidencia de México. Y además, frente a ellos, le dio todo su respaldo a Héctor Anuar Mafud, quien, por cierto, en el encuentro con la estructura hizo posible la presencia de varios ex presidentes del CDE, como, por ejemplo: Fortino Figueroa Montes, José Antonio Hernández Fraguas y Juan Díaz Pimentel.
Otro por cierto: Dicen que Mafud no ha hecho precisamente el antojo de los ex gobernadores. Quizá eso explique muchas cosas.
APAPACHO A FIDEL
Evidentemente, César Camacho también apapachó al Delegado del CEN del PRI, Fidel Herrera Beltrán, quien se sumó al trabajo de Mafud y juntos pudieron enderezar el barco donde el fuego amigo estaba haciendo estragos, aunque hubo distritos donde las cosas se complicaron.
Aunque tal vez pudo haber hecho más, pero al parecer consintió mucho a los ex gobernadores.
SADOT SÁNCHEZ
Casi todas las veces que ha venido César Camacho a Oaxaca, ha venido acompañado por el oaxaqueño Sadot Sánchez Carreño. ¿Lo estará placeando? Digo, puede ser una de las cartas del PRI a la sucesión en Oaxaca. ¿O solo lo trae porque es muy su amigo? Uy, puede que Sadot también se vaya con César a la Cámara de Diputados Federal en alguno de los cargos importantes.
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Correo: rosyrama@hotmail.com
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