CRÓNICA POLÍTICA: Coahuila, el fracaso del centralismo partidista y las estructuras de papel

Rosy RAMALES

Los resultados de la elección de Coahuila cimbraron a los partidos perdedores, pues, a pesar de haber sido local de menor escala, el escenario puede replicarse en los comicios del 2027 y sucesivos aun cuando cada entidad y proceso electoral tienen sus particularidades.

La lección es severa para las marcas nacionales, empezando por Morena y el PT con su aplastante derrota, y el PAN, el PVEM y Movimiento Ciudadano (MC) cuyo desplome los llevó a la inminente pérdida de su registro local, lo cual implica quedarse sin financiamiento público estatal y sin representación en el Congreso de Coahuila.

¿Qué fue lo pasó? Todos estaban seguros de ganar, si no los 16 distritos electorales, al menos unos cuántos. Sin embargo, se fueron con las manos vacías en la votación de mayoría relativa, ya que la coalición PRI-UDC se llevó el carro completo. Por la vía de representación proporcional, solo Morena y el PT –del bloque de los perdedores— alcanzarán algunas diputaciones.

Pasó que todas las marcas nacionales derrotadas se olvidaron de lo más elemental para ganar una elección: Las estructuras locales de carne y hueso, esas que son verdaderamente consistentes. Si este olvido persiste de aquí al 2027, van a perder tanto elecciones locales como federales en entidades donde sus estructuras sean pura ficción. 

En el caso de Morena, habría que preguntar, por ejemplo: ¿Dónde estuvieron los comités seccionales y municipales? La anterior dirigencia nacional saliente encabezada por Luisa María Alcalde, y con Andrés Manuel López Beltrán como secretario de organización, se ufanó en su momento de haber armado toda esa estructura, pero los resultados dicen otra cosa.

Por su parte, el PAN, el PVEM y MC, no cantan mal las rancheras en cuanto simulación de estructura. En ellos fue evidente el exceso de confianza, asumiendo que el simple peso de su marca nacional atraería a los votantes. Aunque en el caso del Verde, quien sabe si su inmovilidad fue pactada para favorecer al oficialismo local.

Acción Nacional intentó innovar con candidaturas ciudadanas, pero quien sabe de qué tipo; quizá reciclados con mala reputación o ciudadanos sin arraigo social. El Verde y MC calcularon mal su jugada en la competencia en solitario, que si bien puede dar resultados, pero con estructura y candidaturas competitivas, no como “el Borras”.

¿En cuántas entidades federativas más tales partidos tienen situaciones similares a la de Coahuila?

Claro, las elecciones intermedias del 2027 para integrar la Cámara de Diputados, será otra cosa porque cada partido buscará conseguir el mayor número de curules por ambos principios, pero acudir a las urnas sin estructura, candidaturas competitivas ni organización electoral es una apuesta al vacío. La única excepción parece ser Morena, con sus bastiones estatales (si es que todavía lo son).

Si a esto se le suma la renovación de gubernaturas en 17, además de los ayuntamientos y congresos locales en la mayoría de las entidades, el panorama se torna competido. Entonces, no será lo mismo que en Coahuila, pero con estructuras simuladas y mala estrategia, será peor.

Por cierto, la elección de Coahuila dejó claro que el centralismo de los partidos de marca nacional, no da buenos resultados. En el ecosistema de los partidos, todo lo acaparan los órganos nacionales: Definición de candidaturas y estructura, política de alianzas y organización electoral. Los comités estatales se convierten en floreros. 

Esto fue otro factor de los descalabros en Coahuila, sin excepción. A eso súmenle el abandono de las dirigencias nacionales, que meten hasta los codos en los procesos locales en el acomodo de candidatos, pero después dejan todo a la de Dios.

En fin, guardando las proporciones, Coahuila ha sido una lección para todos los partidos políticos perdedores. 

LA DERROTA ES CULPA DE MORENA

Excélsior publicó una entrevista muy reveladora de Alberto Hurtado Vega, diputado y candidato por el Distrito 14 de Coahuila, donde habla de las causas de la derrota de Morena en Coahuila, en un ejercicio de crítica a su partido político.

Dijo, por ejemplo: “(La dirigencia) abandonó a sus candidatos. Mientras teníamos la única precampaña en el país, yo veía a Luisa María (Alcalde) haciendo toca-tocas en Iztapalapa y la precampaña aquí en Coahuila descuidada. Yo veía a Andy (López Beltrán) de viaje y aquí en la organización del partido no se veía claro.”

Entonces: “Si se busca a algún culpable (por los resultados), se debía hacer una introspección dentro del partido”.

Pues eso sí queda bien claro. Incluso, el legislador confirmó que “las decisiones estratégicas se toman desde el centro del país”. Por lo tanto, las dirigencias locales nada o poco pueden hacer.

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rosyramalesg@gmail.com


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