CRÓNICA POLÍTICA: ¿Coalición PRI-PAN-PRD-MC?

Rosy RAMALES

En algo tiene razón el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas (“Alito”): En “la necesidad (de la oposición) de sumar para lograr un Congreso que tenga equilibrio”.

Incluso, acertadamente puntualizó: “Construir una gran mayoría para que la Cámara de Diputados sea de oposición, no es para que le vaya mal al presidente, es para que vayan las cosas como tienen que ir, con un presupuesto equilibrado, no con ocurrencias”.

Lo dijo en un encuentro con estudiantes de la Universidad Anáhuac, donde anunció la intención de construir una gran alianza donde vaya el PRI, el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano “para que haya un contrapeso”.

Bien. Sin embargo, de nada servirá conformar esa gran coalición para las elecciones de 2021 si las candidaturas las encabezan los cuadros de siempre de estos partidos políticos, los junior incrustados en la burocracia política por derecho de sangre, los compadres, amigos, socios, cómplices y hasta amistades con derechos.

De nada servirá. Porque ahora el electorado vota más por la persona que por el partido. Ha sucedido así hasta de manera colectiva; 2018 es el referente, entonces los electores se volcaron a favor del fenómeno AMLO, no por Morena, no por el PT, no por el PES.

Por tanto, para la oposición la clave se encuentra en los liderazgos naturales y locales; de la entidad, distrito, municipio. Y si a tales candidaturas le suman la fuerza de una gran coalición PRI-PAN-PRD-MC, podrían ganar de calle la mayoría de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Además de gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos.

No es una garantía del cien por ciento; pero es una probabilidad.

Casas encuestadoras como Parametría lo han dicho con bastante tino; recordemos el siguiente esbozo:

Las elecciones intermedias son elecciones locales por definición. Es decir, la política local, sus figuras, cuadros o liderazgos suelen ser más importantes que la preferencia por un partido en abstracto. ..

Lo que tendremos al final en la elección intermedia del 2021 es la competencia de la popularidad del Presidente, la preferencia por Morena a nivel nacional, compitiendo contra los liderazgos locales…Asumir que a Morena le va a ir bien sólo porque a nivel nacional tiene buenos números no refleja necesariamente lo que pasa a nivel local…”

Más claro ni el agua.

Así que si el PRI, el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano, pierden en 2021 será por gusto, por necios, al privilegiar candidaturas foráneas, o de personajes con pésimo prestigio social, más de lo mismo o hijitos que no son ni la sombra de sus padres, con sus honrosas excepciones.

En fin, con buenas candidaturas, podrían ganar hasta solitos frente a Morena.

Porque además la oposición (sobre todo el PRI y el PAN) tienen estructura, funcionan bajo esquemas institucionales y cuentan con operadores avezados en materia electoral. Cierto, fallaron en el 2018, pero entonces había un fenómeno llamado AMLO con un Movimiento unido.

Hoy las circunstancias han cambiado. Morena ha dejado de ser aquél movimiento con la fuerza de un huracán con nombre y apellido, y López Obrador no estará en la boleta electoral en 2021. Aun cuando busque influir a través de la consulta popular cuya pregunta cambiada por la Corte, ni fu ni fa.

Confiarse en el triunfo del PRI en Coahuila e Hidalgo, sería un grave error de la oposición. Porque si bien, en ambas entidades federativas la derrota de Morena obedeció a malas candidaturas, a errores en la organización electoral y en la influencia del pleito por la dirigencia nacional, la oposición necesita prepararse como si fuera a contender contra un gigante.

Vaya, habrá que recordar que Morena es el partido en la Presidencia de la República y con la desaparición de los más de cien fideicomisos tendrá electores en contra, pero también recursos económicos para mantener su voto cautivo: Los pobres, a través de programas sociales.

En fin, veremos hasta donde llega la intención de la dirigencia nacional del PRI de ir en coalición con el PAN, el PRD y con Movimiento Ciudadano para las elecciones 2021, y si irían coaligados solamente en el ámbito federal o también para los comicios locales.

MORENOS CON COVID-19

Vía Twitter, el diputado federal Mario Delgado Carrillo y Yeidckol Polevnsky informaron haber dado positivo a COVID-19.

El también candidato a la presidencia nacional de Morena dijo haberse aislado desde anoche, y que siguió la sesión de la Cámara de Diputados de manera remota.

Se aislaron al tener conocimiento de estar contagiados. Pero previo a ello, cada quien se reunió con diferentes personas a la cuales pudieron haber infectado con el virus.

Y eso que en la Cámara de Diputados, hablando de Mario, previo a cada sesión las y los legisladores se hacen la prueba COVID-19; ahí mismo.

Imagínense, mientras hay personas que mueren porque por falta de recursos económicos no pueden pagar 1,800 pesos, 2000 y hasta tres mil pesos para practicarse la prueba.

Aquí cabe preguntar: ¿Esa prueba que se hacen las y los diputados es a cargo del presupuesto público o la pagan de su bolsillo?

En fin, los morenistas cómo no van a contagiarse si andan del tingo a tango con motivo de su proceso interno.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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