Rosy RAMALES
Al gobernador Salomón Jara Cruz le importa –y mucho– la opinión pública respecto de su administración. Yo diría que incluso le preocupa cómo la gente percibe el ejercicio de su gobierno; el primero de origen de izquierda en el estado de Oaxaca.
¿Por qué lo decimos? Porque ayer, durante el desayuno conmemorativo por el Día de la Libertad de Expresión, preguntó, no en el discurso oficial, sino directamente a los comensales de su mesa: “Cómo me ven ustedes? Díganme, critíquenme…” Palabras más, palabras menos.
En esa mesa compartían el pan y la sal cuatro personas funcionarias, incluído él, y cuatro trabajadores de medios de comunicación: De un diario, un portal web, radio y televisión; tres de la capital oaxaqueña y uno del interior del estado.
La mayoría de las y los comunicadores, comensales de esa mesa, coincidió en que cada ciudadano tiene una opinión distinta de él y de su gestión; que, si bien existe una percepción generalizada de que se está haciendo obra pública, la ciudadanía suele ser insatisfecha por naturaleza, ya que las expectativas siempre serán más.
Sin embargo, el escrutinio social no se limita a la obra pública, pues la gente también evalúa minuciosamente las actitudes; es un examen a pie juntillas que no solo aplica para el gobernador, sino que se extiende a su gabinete, a su familia y, por supuesto, a Morena, el partido que lo llevó al poder.
Esto no se comentó en la mesa, pero, por ejemplo, los resultados de la jornada de la Revocación de Mandato reflejaron, sobre todo en zonas urbanas, una evaluación determinante hacia la congruencia entre las palabras y los hechos; además de la evaluación de obras y acciones, que las hay, pero la gente quiere ver más mejoras.
De ahí que para revertir ánimos adversos su gobierno haya emprendido estrategias conjuntas con los gobiernos municipales como, por ejemplo, “Sicarú Lula” para embellecer la zona metropolitana y mejorar servicios.
También, tras el proceso revocatorio y por iniciativa del mandatario, ciertos miembros muy visibles de su familia dejaron de figurar en las estructuras oficiales del gobierno estatal y del partido; al menos, de forma pública. Cosa que liberó presión y aminoró la opinión negativa.
“Subáse a un taxi, a dos, a tres; así al azar, y pregunté usted a los taxistas cómo ven su gobierno”, sugirió una comensal. Porque a veces estas opiniones reflejan cierto pulso ciudadano. Claro, debe ser un ejercicio espontáneo para no predisponer a los taxistas, sin comitivas apabullantes, sino solo con colaboradores (as) indispensables.
“Yo siento que la gente tiene buena vibra respecto de usted, pero también percibo que sus colaboradores no van a su mismo ritmo”, le comentó otro comunicador evaluando el desempeño del gabinete, pero sin especificar nombres de quiénes aflojan en paso.
Cómo no va a preocupar al gobernador Salomón Jara la percepción ciudadana hacia su gestión, cómo no va a preocuparle el tiempo, cuando el sexenio avanza de manera inexorable. Porque si bien le restan dos años y medio, en los cuales puede hacer muchas cosas más, también es cierto que los tiempos político-electorales siempre van delante de los sexenios.
Ya ven en los 17 estados donde en 2027 habrá renovación de gubernatura, Morena y partidos aliados ya empezaron con la pre-pre selección de los coordinadores y/o coordinadoras estatales, quienes inminentemente se convertirán en los candidatos y candidatas a las gubernaturas. Y falta un año para tal elección.
Considerando la praxis de los procesos políticos partidistas adelantados, en el caso del estado de Oaxaca dentro de un año a estas alturas Morena y demás partidos también empezarán con la selección de la coordinación estatal para la sucesión del 2028. En fin.
__¿Y, a estas alturas de su gobierno, cómo se siente?__, le preguntamos a Salomón Jara.
__Bien, contento, pero no satisfecho. Porque yo quiero hacer más. Siempre me levanto con el ánimo como si fuera el primer día del gobierno,__contestó, palabras más, palabras menos, dando a entender que todos los días desearía empezar de cero para dar más y mejores resultados frente de las expectativas ciudadanas.
Y es precisamente por eso, como bien lo dijo el compañero comunicador, no todos sus funcionarios y funcionarias van a su mismo ritmo. Seguramente varios, varias, se levantan con ánimo, pero de hacer videos de TikTok, que muchas veces ni siquiera se refieren a las funciones de la dependencia a su cargo, sino a banalidades para posicionarse en el ánimo de la ciudadanía con la mirada puesta en las elecciones de 2027 o 2028.
En fin. Tras compartir el pan y la sal, vino el discurso oficial. Bueno, eso del ‘pan y la sal’ es un decir, porque en realidad fue bufet y en la mesa del mandatario sirvieron café, fruta con yogurt, pan dulce (conchitas y panquecitos), caldo de menudo, chorizos y cecina asados. Uf, así como para ya no desayunar toda la semana.
En su mensaje, el gobernador Salomón Jara refrendó su compromiso con la protección de las y los periodistas de Oaxaca, así como con el fortalecimiento de sus derechos laborales y de seguridad social y reconoció la labor que diariamente realizan para mantener informada a la ciudadanía y contribuir al fortalecimiento de la vida democrática.
“No puede hablarse de libertad de expresión si no existen condiciones de protección para quienes la ejercen. Por ello, seguiremos fortaleciendo la coordinación con las instituciones responsables de atender cualquier agresión o amenaza contra periodistas y actuaremos siempre con responsabilidad y apego a la ley”, afirmó.
Y destacó los avances alcanzados en materia de seguridad social para este gremio, al señalar que Oaxaca se ha convertido en referente nacional por impulsar la incorporación de periodistas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Antes, el Coordinador de Comunicación Social, Daniel Hernández Juárez, reconoció el papel fundamental que desempeñan los medios de comunicación en la construcción de una sociedad informada y participativa. Desglosó las acciones en materia de comunicación social, y en un gesto que habla bien de él, hizo referencia a su antecesora, Elizabeth Álvarez Acosta, quien, a iniciativa del mandatario, se encargó de materializar la incorporación de periodistas a la Seguridad Social.
Luego del desayuno y los mensajes, vino la rifa de regalos aportados por los titulares de cada dependencia. Hubo de todo, desde pantallas de 75 pulgadas hasta modelos más pequeños, laptops, tabletas, hornos de microondas, amplificadores de sonido, audífonos, trípodes para celulares, cafeteras, y muchos obsequios que no se podía ver qué eran porque estaban envueltos en papel o bolsas ex profeso. Eso sí, no faltó el funcionario codo que mandó un juego de jarra y vasos.
En fin, el desayuno estuvo muy concurrido y ameno; desarrollándose en un ambiente de respeto y cordialidad. Las y los funcionarios se distribuyeron en las mesas para acompañar a comunicadores, periodistas, reporteros gráficos y trabajadores de la comunicación en general.
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