Rosy RAMALES
Desde que Elizabeth Sánchez González asumió la presidencia del Consejo General en octubre de 2021, y hasta mayo de 2026, ocho personas han desfilado por la Secretaría Ejecutiva del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO); algunas como titulares y otras como encargadas del despacho.
Demasiada rotación en tan importante cargo en menos de cinco años. ¿Esto es normal?
A la llegada de Elizabeth Sánchez, la Secretaría Ejecutiva tenía como titular a Luis Miguel Santibáñez Suárez, quien dos meses después presentó su renuncia en medio de acusaciones de la consejera presidenta de obstrucción del cargo.
“He de manifestar que tomo esta determinación con el único interés de brindar una solución prudente y poder así continuar con los trabajos que desarrolla este órgano electoral”, dijo Santibáñez en su renuncia pública.
Más allá de las discrepancias en la forma de trabajar, un relevo en la Secretaría Ejecutiva resultaba predecible, considerando la necesidad de la consejera presidenta de designar a alguien de su confianza. Después de todo, Santibáñez Suárez había desempeñado el cargo (y con eficiencia) durante la gestión de Gustavo Meixueiro Nájera, antecesor de Elizabeth Sánchez.
Sin embargo, tras la salida de Luis Miguel, los cambios en la Secretaría Ejecutiva del IEEPCO han ocurrido prácticamente en cascada.
Tras la renuncia de Santibáñez Suárez, la consejera presidenta nombró como encargada a Monivet Shaley López García, quien, por cierto, en plena sesión del Consejo General denunció públicamente a Sánchez González por violencia política en razón de género. Aunque formalizó este recurso ante los tribunales, la queja fue declarada inexistente y, finalmente, Monivet renunció al cargo.
Posteriormente, Juan Carlos Merlín Muñoz fungió como encargado de despacho de la Secretaría Ejecutiva durante el Proceso Electoral 2021-2022. Llegó del Instituto Nacional Electoral (INE) para ayudarle en la tarea al IEEPCO.
Luego tocó el turno a Norma Jiménez López, quien asumió la encargaduría de la Secretaría Ejecutiva tras desempeñarse como coordinadora administrativa del Instituto. Ocupó el puesto durante unos meses, en tanto el Consejo General nombraba a un titular definitivo.
La cadena de relevos continuó con Alejandra Silva Soriano, persona cercana a Elizabeth Sánchez, quien se hizo cargo de la Secretaría por un brevísimo periodo de apenas una semana.
Más adelante, la consejera presidenta propuso la designación de Iliana Araceli Hernández Gómez como titular. Sin embargo, ella no renunció, sino que no alcanzó la ratificación del Consejo General.
Luisa Rebeca Garza —un perfil de probada trayectoria en la materia— fue nombrada encargada de despacho, manteniéndose en el cargo hasta octubre de 2025, cuando el Consejo General designó a Alejandro Graciano Prats Rojas para un periodo de tres años (con vencimiento en 2028).
Sin embargo, Prats Rojas acaba de anunciar su renuncia formal a partir del próximo 31 de mayo. Lo hizo público ayer lunes durante la sesión de la Junta General Ejecutiva del IEEPCO, argumentando motivos personales.
En los corrillos electorales se rumora que Alejandro Graciano atraviesa por algunos problemas de salud; empero, también trasciende que enfrentaba un ambiente hostil al interior del Instituto y el acotamiento de sus funciones.
Su salida es una verdadera pena para el órgano local, ya que Prats es un perfil avezado, con una larga y respetable trayectoria en el ámbito electoral.
En fin, retomamos la pregunta inicial: ¿Es normal tanta rotación en un puesto clave del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca?
Parece que no.
Tanta inestabilidad en la Secretaría Ejecutiva envía dos mensajes preocupantes:
Uno: La existencia de una altísima inestabilidad interna en el IEEPCO, de una profunda crisis de gobernabilidad en el Instituto.
Dos: Falta de perfiles de consenso; incluso, de perfiles a gusto de la consejera presidenta.
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