CRÓNICA POLÍTICA: El ‘estate quieto’ a Morena: Encuesta abierta vía INE, auto adscripción y cualquier candidato

Rosy RAMALES

Y fue la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) la autoridad que le puso su “estate quieto a los morenistas”, al determinar que el Instituto Nacional Electoral (INE) se encargue de renovar la Presidencia y la Secretaría General de Morena, ¡zaz!

Con tal decisión, las y los magistrados de la Sala Superior dieron a entender a los morenistas algo así como: “¡Ya nos tienen hasta la coronilla con sus pleitos internos, desorden, desacato a nuestras sentencias y, en consecuencia, falta de respeto a las instituciones!”

Y ejerciendo su plenitud de jurisdicción ordenó que el INE se encargue de la elección interna de Morena y que será por encuesta nacional abierta a la militancia y simpatizantes del partido, para la elección de dichos cargos.

Así lo resolvió al rechazar la prórroga solicitada por el presidente interino de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, para realizar la elección interna hasta 90 días después de concluidos los procesos electorales del próximo año. ¡Demasiado tiempo!

Este “protagonista del cambio verdadero” quiso verle la cara a los magistrados de la Sala Superior del máximo órgano en materia electoral, que es el único que puede tomar decisiones incluso salomónicas, pero además distintas a determinados mandatos por principio de certeza jurídica.

Por ejemplo, iniciado el proceso electoral los partidos ya no pueden modificar estatutos o elegir dirigencia, porque ello impacta en decisiones relacionadas con los comicios. Sin embargo, a tres días del inicio del proceso 2020-2021 la Sala Superior dio un plazo máximo de 30 días para la renovación de la Presidencia y Secretaría General de Morena.

Y cómo no, pues Morena desacató el fallo del máximo órgano jurisdiccional en materia electoral, emitido en marzo, al determinar que Morena debía realizar su elección interna mediante el método de encuesta dentro de un plazo de 90 días. ¿Y qué pasó? Pues que la dirigencia interina hizo caso omiso y pretextó la pandemia.

Una encuesta no pone en riesgo la vida de las personas, salvo que se levante casa por casa. Pero ahora pululan los métodos.

Por cierto, el método de encuesta coincide con la propuesta del jefe político de Morena y Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

En fin, que la nueva sentencia de la Sala Superior no tiene desperdicio, por lo siguiente:

Dejan sin efecto todos los actos y disposiciones emitidos por el partido, relacionados con la elección de la Presidencia y Secretaría General del CEN, contrarios a los fallos jurisdiccionales.

Autoriza al INE a determinar libremente el método y condiciones para realizar la encuesta abierta a la ciudadanía para la renovación de la dirigencia de Morena.

 Dice que la encuesta “puede llevarse a cabo en el contexto de la emergencia sanitaria con las medidas de cuidado a la salud indispensables y no resulta necesaria la celebración de asambleas conforme a dicho medio de designación”.

Precisa que por encuesta abierta se deberá entender aquella que se realice entre la ciudadanía respecto de personas que se auto adscriban como militantes y simpatizantes de Morena (…) dado que el propio partido ha generado una circunstancia de falta de certeza y confiabilidad con un padrón diverso al previamente validado por el INE”

También precisa que en la encuesta podrá participar como candidato cualquier militante que cumpla los requisitos estatutarios, salvo el de ser consejero nacional.”

Y remata: “Con este criterio se privilegia el orden público e interés social que reviste el cumplimiento de las sentencias, así como el derecho de la militancia a la renovación periódica de sus órganos.” Algo así como que el Tribunal no es el hazme reír de los partidos.

¿Qué tal?

Seguro ya dio chorrillo a quienes se frotaban las manos viéndose en la dirigencia de Morena, también a quienes ya hacían cuentas sobre cuántos probables encuestados podían participar.

De entrada, Ramírez Cuéllar está como agua para chocolate y hasta ha cuestionado la decisión de la Sala Superior pues según él ésta se entromete en la vida interna de Morena. Pues no, y no. Porque la Constitución bien clarito lo dice: Los partidos son entidades de interés público, por tanto están sujetos a ser revisados, sobre todo cuando violan el derecho al voto interno.

Eso de que la encuesta se llevará a cabo entre personas “que se auto adscriban como militantes y simpatizantes de Morena” está genial, porque una de las causas de la rebatinga interna era la falta de certeza del padrón electoral, incluyendo el hecho de que los afiliados no querían permitir la participación de simpatizantes.

Los simpatizantes con interés en la elección interna estarán bailando un Jarabe Tapatío de tan contentos.

En fin, lo preocupante internamente será que a Morena se le está haciendo tarde para organizarse internamente para las elecciones de 2021. Aunque su jefe político anda haciendo algo de la chamba partidaria, asestando golpes a la oposición usando en exceso la última razón del Estado: El ejercicio penal.

Bien, por el propósito del combate a la corrupción; mal cuando se usa como arma electoral.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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