Rosy RAMALES
De ahora en adelante los perredistas cantarán a los petistas, y sobre todo a Daniel Juárez López, la popular canción que dice: “Nunca pensé que algún día, tú me pagarías con una traición… Cuando más seguro estaba me diste en el alma el golpe traidor, por lo que hiciste conmigo tendrás tu castigo lo juro por Dios”. Y con los Tigres del Norte, sí señor.
Eso cuentan en los corrillos políticos.
Y por lo menos el juicio de la historia los pondrá en su lugar: Uno de honor, si actuaron bien al abandonar a la coalición conformada con el PRD y el PAN para abrigar como candidato al gobierno de Oaxaca a Benjamín Robles Montoya tras su dimisión del partido de Sol Azteca por no resultar electo para abanderarlo y abanderar la coalición; o uno de descrédito si actuaron mal.
Por lo pronto, en el PRD y el PAN locales no salen de la sorpresa al enterarse que Daniel Juárez López, quien desde el primero de diciembre del 2010 funge como Secretario del Trabajo en el gobierno coalicionista de Gabino Cué Monteagudo, diera “el golpe traidor”, cuando juntos llegaron al gobierno y juntos darían la batalla por ganar otra vez.
Danielito en primera fila en el Consejo Nacional del PT apoyó para abortar a coalición “Con Rumbo y Estabilidad para Oaxaca”, en la madrugada de ayer. Fue uno de los oradores y en su discurso argumentó que al PT lo habían marginado de la coalición al darle solamente tres distritos electorales para poner candidatos, de un total de 25, de los cuales 11 serían para el PRD y 11 para el PAN; y muy poquitos municipios de los 153 por régimen de partidos políticos.
Los petistas de Alberto Anaya ¿tenían derecho a más? El reparto de distritos lo hicieron (se supone) en base a la ubicación como fuerza electoral de cada partido, y el PT en las elecciones de gobernador del 2010 obtuvo alrededor de 48 mil votos, el PAN 316 mil 978 y el PRD 302 mil 500.
Incluso, en las elecciones federales del 2015, el PT se cayó hasta los 23 mil 883 votos. Entonces, ¿cómo reclamar más posiciones con aportación tan pequeña? Claro, los petistas salieron muy listos, porque seguramente usaran la imagen de Robles Montoya para crecer en votación y en seguidores que encuentren acomodo permanente en las filas petistas y hagan la talacha para conseguir votos en las siguientes elecciones federales de modo tal de evitar pasar los sobresaltos de la pérdida del registro y las componendas para finalmente conservarlo.
Los partidos locales han tenido más votos que el PT, partido con registro nacional y por lo mismo con financiamiento federal y estatal como para crecer más que los chiquitines. En las elecciones del 2013 de diputados locales por el principio de mayoría relativa, el PT obtuvo 45 mil 489 votos, y los partidos locales Unidad Popular (PUP) 92 mil 352 votos y Social Demócrata (PSD) 46 mil 417, y éste entonces era de nueva creación.
En las elecciones del 5 de junio próximo competirá un nuevo partido local, Renovación Social (PRS), que en apenas seis meses ha conseguido posicionar su imagen.
En fin, que Daniel Juárez López, en la madrugada “del golpe traidor”, dijo que “el PT con candidato propio tendrá su mejor resultado en la historia del PT en Oaxaca”.
Es probable. Y más si le echa ganas. Le prometió “trabajar” a Benjamín Robles.
Por cierto, el trabajo electoral y de partido requiere tiempo al cien por ciento…¿renunciará a la Secretaría del Trabajo para dedicarse a la campaña? Aunque en congruencia, debió presentar la renuncia la misma noche del jueves, antes del “golpe traidor”, pues si nada quiere saber de panistas y perredistas, ¿por qué continuar conviviendo con ellos en el gabinete?
Por dignidad, ya hubiera hecho maletas.
También le puede afectar al PRI
Las traiciones y dimisiones son los riesgos en los gobiernos de transición democrática, es el reflejo de la falta de solidez ideológica y principios. En fin, conforme transcurran los días se sabrá si la separación del PT y la postulación de Benjamín Robles como candidato petista al gobierno de Oaxaca, le afectan, y en qué grado, a la coalición entre el PRD y el PAN y a su abanderado, José Antonio Estefan Garfias.
Porque también puede afectarle al PRI. Es una hipótesis basaba en los audio escándalos sobre conversaciones del ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz: Una donde sale a colación el nombre de Benjamín Robles, y otra, donde platica con Jesús Romero López, brazo derecho del ahora petista. Claro, en ambas nunca sale la voz del Robles Montoya.
En la primera conversación filtrada, entre Ulises Ruiz y el empresario Scherer, se entiende haber un acuerdo con Benjamín Robles de beneficio para Eviel Pérez Magaña, entonces aspirante a candidato del PRI al gobierno oaxaqueño y amigo de este ex gobernador; a Eviel la cúpula priista, ahí sí a la malagueña, lo sacaron de la sucesión gubernamental sin siquiera darle la oportunidad de competir internamente.
Si fuera cierta la relación política entre Benjamín y Ulises, tal vez los ulisistas, que al mismo tiempo fueran evielistas, emitirían su voto a favor de Robles Montoya el próximo 5 de junio. Porque Eviel ya se sumó, pero sus bases quien sabe. Entonces, la afectación sería para el PRI.
Claro, igual y los evielistas permanecen leales a la filas priistas.
Y lo mismo puede ocurrir en la coalición PRD-PAN, perredistas y panistas sin identificación con el candidato, podrían votar por Benjamín Robles, quien, por cierto, era el proyecto del presidente estatal albiazul, Juan Mendoza. Aunque si el voto panista se va para otro lado, Acción Nacional corre el riesgo de irse hasta el último lugar en las elecciones locales, así que no tiene alternativa.
En fin, a ver qué pasa. Falta saber si el PRD y el PAN, o alguno de los dos, seguirá una ruta legal sobre el registro de Robles Montoya en el PT tras haber participado en el proceso interno perredista.
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Correo: rosyrama@hotmail.com
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