Rosy RAMALES
El Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, le tiene mucho apego a Oaxaca; una de sus entidades favoritas, quizá la segunda después de su natal Tabasco. Y también la población oaxaqueña (en buena medida) le tiene afecto, sobre todo la que ha recibido beneficios por parte del Gobierno Federal que él encabeza.
Es como dice AMLO: “Amor con amor se paga”.
Y aquí cabe la pregunta: ¿Con qué le ha pagado el mandatario nacional a Oaxaca? Sin duda, en el medio rural, con los caminos a cabeceras municipales, independientemente de los programas sociales. Además con impulsar el Corredor Interóceanico y en comprometerse en concluir las dos autopistas cuyos inicios datan de 24 y 18 años: La Oaxaca-Costa y La Oaxaca-Istmo de Tehuantepec.
Autopistas que están a punto de concluirse: A la primera se faltan solo 15 kilómetros, y a la segunda alrededor de un 30%, pero las autoridades competentes estiman concluirla a finales de este año. O sea que ambas serán terminadas antes del fin del sexenio de AMLO, y en consecuencia serán atribuidas a su gobierno.
López Obrador ha sido inteligente en retomar la construcción de ambas autopistas, que también será atribuidas al primer gobierno estatal morenista, el de Salomón Jara Cruz, cuyo antecesor, el priista Alejandro Murat Hinojosa, se quedó con ganas de colgarse la medallita respecto de la que va a la Costa.
Porque ni sus funcionarios, ni los colaboradores del Gobierno Federal pudieron destrabar el añejo conflicto agrario entre los municipios de San Vicente Coatlán y la Villa de Sola de Vega; ambos se disputan 19 mil 600 hectáreas. Y tal es la necesidad de terminarla, que el presidente López Obrador este fin de semana personalmente encabezó una reunión entre las autoridades de las dos comunidades.
Habrá mesas de trabajo conciliatorias para encontrar una pronta solución. Pero “en caso de existir una negativa de parte de San Vicente Coatlán a la construcción de la obra en el tramo que le corresponde a este núcleo agrario, la Secretaría de las Infraestructuras y Comunicaciones y Transportes (SICT), buscaría un nuevo trazo para la vía de comunicación”, según se informó.
Es evidente la urgencia en terminar la autopista a la Costa, quizá más en función de contarla en la estadística de obras realizadas en el sexenio de AMLO, que en función del beneficio a la entidad, que como quiera que sea se será muy provechosa la vía de comunicación hacia los destinos turísticos de la costa oaxaqueña acortando distancia y tiempo con la capital oaxaqueña.
¿Pero con qué más pagará López Obrador a Oaxaca? Porque su administración solamente terminará ambas autopistas que fueron iniciadas en los gobiernos estatales priistas de José Murat Casab (la del Istmo) y de Ulises Ruiz Ortiz (la de la Costa). Claro, ninguno de ellos contó con el respaldo necesario de los gobierno federales de entonces para terminarlas.
Incluso, ahora que en Oaxaca gobierna un morenista y lopezobradorista de hueso colorado como Salomón Jara es cuando AMLO debería apoyar mucho más a esta entidad. En la filosofía del tabasqueño “ahora hay un pueblo y un gobierno que están trabajando juntos”, entonces qué se vea más amor por parte del Gobierno Federal hacia el estado natal de Juárez.
Además, como el mismo López Obrador considera: Salomón Jara es su “compañero” y hermano” en la lucha social y política; evidentemente, por alcanzar el poder. Y ya están.
Es como para que en su primera visita a Oaxaca estando Salomón como gobernador, AMLO hubiese anunciado inversión para más obras de envergadura. Sin embargo, no hubo anuncios en ese sentido. Y un gobierno local tampoco puede trascender con mera saliva, a pesar del esfuerzo de Jara Cruz de cuando menos devolverle la paz a la entidad.
SIN DERECHO A FALLAR
Es como dice AMLO, Salomón Jara “no tiene derecho a fallar” como gobernador; mínimo necesita cumplir con sus promesas de campaña. Y una de ellas es cuando menos iniciar la autopista Ciudada de Oaxaca-Cuenca del Papaloapan.
¿Lo respaldará el tabasqueño es cumplir tal promesa? ¿O lo hará la persona que suceda a López Obrador en la Presidencia de la República si acaso fuese de Morena? Considerando que a AMLO solamente le quedan casi año medio para concluir su mandato.
No le pase a Jara Cruz y, en consecuencia, a la entidad oaxaqueño, lo que a sus antecesores: Afectación por el cambio en el Gobierno Federal con titular del Ejecutivo proveniente de partido político distinto.
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Correo: rosyrama@hotmail.com
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