Rosy RAMALES
Bueno, visitantes internacionales, nacionales y locales, así como habitantes de los Valles Centrales, disfrutamos el Primer Lunes del Cerro de la máxima festividad de las y los oaxaqueños: La Guelaguetza.
Algunos presenciando en vivo la presentación de las delegaciones de las diferentes regiones y etnias desde la Rotonda de la Asucena; otros, desde casa a través de la radio o la televisión. La fiesta se sintió en cada rincón.
De hecho, la fiesta se siente en cada rincón. Porque las actividades en torno a las festividades de la Guelaguetza iniciaron desde el primer día del mes de julio y aún nos queda toda esta semana y un cachito de la siguiente, pues nuestra fiesta prácticamente finaliza con la Octava o Segundo Lunes del Cerro.
En el Primer Lunes del Cerro el Auditorio Guelaguetza lució lleno total. Francamente no creo la versión de poca afluencia turística. En el primer cuadro de la ciudad capital se ve el hervidero de turismo. Quizá no esté al 100% la ocupación hotelera, pero sí entre un 70% y 90%. Aunque hay quienes aseguran que sí es bastante baja.
Ya la deberá informar la Secretaria de Turismo estatal, Saymi Pineda, quien, por cierto, no prometió una ocupación al 100% en la capital oaxaqueña con motivo de la Guelaguetza, la cual se desarrolla cuando va iniciando el periodo vacacional.
En fin. Veamos qué hubo con la presentación de las delegaciones.
La celebración del Primer Lunes del Cerro de la Guelaguetza 2026 reavivó una conversación recurrente, pero cada vez más intensa en plataformas digitales: El límite entre la preservación cultural y la invención folclórica con fines turísticos.
Las críticas en redes sociales se centraron en la pérdida de originalidad de varias delegaciones. Parecían coreografías. Quizá esos bailes y vestimenta alguna vez existieron y ahora los están rescatando, pero francamente se veían creadas ex profeso para presentarse en la Guelaguetza.
Por ejemplo, la delegación de Huatulco, cuyo baile y vestimenta parece un híbrido entre San Pedro Pochutla y Pinotepa Nacional, aunque alguien dijo en redes sociales que se parece más a una delegación de Miaguatlán que baila El Palomo.
Respecto de delegación de San Juan Copala dejó qué decir la vestimenta de los hombres con camisas satinadas, brillosas. Parecían más de Ejutla de Crespo o de Miahuatlán, que de la región triqui. En las famosas marchas de los triquis, nunca he visto a los hmbres vestidos así; en cambio, las mujeres impecables con su inconfundible atuendo triqui.
Y la delegación de Teotitlán de Flores Magón sorprendió también porque no se conocía tal como se presentó ahora. Pregunté entre compañeros de la región y coinciden.
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