*.- ¿Y dónde quedará Cué?
*.- ¿Y el choque de Cué con AMLO?
Rosy RAMALES
Ayer el perredismo oaxaqueño celebró su Segundo Pleno Ordinario del VIII Consejo Estatal, y lo más sobresaliente fue el pronunciamiento de la mayoría de las expresiones internas para ir en una coalición de izquierda para las elecciones locales del 2016 de Gobernador, diputados al Congreso del Estado y concejales a los ayuntamientos.
Y miren, en el pleno se dijo claramente: “Coalición de izquierda”. Evidentemente, la frase por sí misma excluye a la derecha; o sea, al Partido Acción Nacional (PAN). En los documentos emanados del referido encuentro no se hace referencia expresa a dicha exclusión, pero se intuye.
En cambio se habla de manera amplia de construir una coalición de izquierda no solamente con partidos definidos con esta ideología, sino también sumando organizaciones sociales, lo cual sería de manera fáctica porque legalmente las coaliciones solamente las pueden conformar los partidos políticos.
Pregunta: ¿Cuándo hablan de “organizaciones sociales” estarán incluyendo a la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)?, la cual se asume como tal? ¿O solo se refieren a sus organizaciones afines?
El del magisterio es un tema escabroso. Porque si bien puede resultar exitosa electoralmente una alianza fáctica, también es cierto que gran parte de la ciudadanía oaxaqueña relaciona al magisterio con marchas, bloqueos, plantones, cierres carreteros y todo tipo de manifestación violenta. Y la mayoría de los habitantes de este estado ya no quieren más violencia de ningún tipo.
Es un tema a tratar con pinzas muy finas por parte del PRD a efecto de conseguir las alianzas fácticas sin romper con la sociedad civil.
En cuanto a la coalición con los partidos políticos de izquierda, es evidente que el PRD la buscará con Morena, aunque Andrés Manuel López Obrador casi nada quiere saber del partido del Sol Azteca.
Sin embargo, a Morena, a pesar de haber alcanzado el cuarto lugar en las recientes elecciones de diputados federales en nuestra entidad, no le dan los números para ganar por sí mismo la gubernatura de Oaxaca; tal vez sí presidencias municipales y diputaciones locales, pero para los comicios a Gobernador necesita de la unión de la izquierda.
¿O la pretensión de AMLO es solamente ampliar estructura municipal para el 2018? O sea, ¿le daría lo mismo que Morena gane o no la gubernatura de Oaxaca en el 2016? Uy, la izquierda con esta gubernatura en la bolsa sumaría muchos votos para la próxima elección presidencial.
Retomando el tema: Toda la izquierda tiene que ir unida en el 2016 para ganar la gubernatura de Oaxaca, incluyendo los partidos locales como el PUP, por ejemplo. Caso contrario, el voto progresista se dispersará. Y entonces, el PRI tendría más fácil el camino para recuperarla; claro, dependerá también de su candidato a gobernador y de sus alianzas con partidos y poderes fácticos…. ¡por favor, nada más que no sean con los ex gobernadores!
Aquí les dejamos la tabla de resultados de las elecciones pasadas de diputados federales. Porque en la hipótesis de guardar el mismo comportamiento la votación para el 2016, la izquierda unida ganaría (faltaría considerar la fuerza y la presencia de los partidos estatales):
¿Y DÓNDE QUEDARÁ CUÉ?
Hasta donde sabemos, el Gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, no milita en ningún partido político. Sin embargo, se ha definido de ideología de izquierda. Incluso, asistió al último pleno del PRD como invitado como mandatario de izquierda. ¿O no?
Y en su gabinete han sido incorporados cuadros importantes y de valía del PRD como, por ejemplo, Alejandro López Jarquín, en la Secretaría de Desarrollo Social y Humano (Sedesoh), o como lo fue el hoy diputado federal electo, Francisco Martínez Neri, en la Secretaría de Cultura. Además, ha trabajado coordinadamente con las bancadas oaxaqueñas perredistas federal y local.
Sin embargo, como ciertamente lo siente el perredismo: Cué ha gobernado con su grupo. Las posiciones al PRD han sido las menos. Incluso, el PAN ha tenido más y mejores posiciones. Claro, la Constitución Política establece que el Poder Ejecutivo se deposita en una sola persona, no se reparte.
Pero el malestar del perredismo en su mayoría, que ayer se hizo sentir en el Pleno del Consejo, es porque el PRD ha tenido nada más una o dos posiciones en el gabinete, y el mandatario realmente gobierna con priistas, quienes forman parte de su primer círculo de manera legal y extra legal; además con los neopanistas cobijados por el ex gobernador Diódoro Carrasco Altamirano. ¿Será?
En ese contexto cabe preguntar: ¿Cué está considerado en los planes del PRD estatal para proceso electoral local 2014-2015? Claro, en el sentido de permitirle al mandatario colocar cuadros en las candidaturas a diputados locales, concejales a los ayuntamientos y hasta la de gobernador?
Tal vez, si acaso Cué recompone su relación con el PRD. ¿O ni con eso?
¿Y EL CHOQUE DE CUÉ CON AMLO?
De existir un choque real entre Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Gabino Cué Monteagudo por el decreto de éste por el cual le quitó a la Sección 22 el control de la educación en el estado de Oaxaca, sería menos probable una alianza fáctica entre Morena y el grupo gobernante.
Es más, AMLO ha cuestionado la presencia de la Gendarmería y del Ejército Mexicano en Oaxaca. También el PRD se pronunció por el retiro de las fuerzas federales. ¿Estará Cué empezando a chocar con toda la izquierda? En cuyo caso corre el riesgo de que lo veten en la decisión de candidato a la gubernatura de Oaxaca, si acaso logra unirse la izquierda en una coalición.
Qué curioso, casi todos hablan de coaliciones, y hasta el momento nadie de las candidaturas comunes.
En fin, ¿qué pasaría si Gabino no consigue reconciliarse bien a bien con la izquierda? ¿Haría alianza fáctica con el PRI o con el PAN?
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Correo: rosyrama@hotmail.com
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