CRÓNICA POLÍTICA: La Conago ¿sigue teniendo razón de ser?

Rosy RAMALES

Hace unos días el Gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, asumió la presidencia de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) por el último trimestre del 2022. Sí, porque con el último día de noviembre próximo se acaba su sexenio, entonces carecerá de investidura para seguir siendo miembro activo del organismo.

¿Qué puede hacer en menos de un trimestre? Nada o quizá muy poco, salvo alguna sorpresa. Sustituye a Omar Fayad Meneses, quien la semana pasada concluyó su periodo como gobernador de Hidalgo. Dos priistas que como jefes políticos del PRI en la respectiva entidad, no pudieron, no supieron o no quisieron retener la gubernatura para su partido.

Ciertamente, como expresó Alejandro Murat “la Conago ha tenido desde su creación el objetivo de fortalecer el federalismo mediante mecanismos democráticos, manteniendo pleno respeto de las instituciones de México.”

Así lo establecen los lineamientos del referido organismo colegiado, en cuyo artículo tres precisa que la Conago “es un espacio libre, plural e incluyente, abierto al análisis de las problemáticas de las entidades federativas y a la búsqueda de soluciones convenientes, por medio de la construcción de acuerdos que redunden en el beneficio de los mexicanos.”

En ese contexto, cabe preguntar: ¿Y ha rendido frutos? ¿En verdad se ha fortalecido el federalismo? ¿Ha contribuido a la solución de problemáticas de las entidades? ¿O al paso del tiempo se ha convertido en un organismo de relax en la plenaria, de días de asueto VPT o de un foro para el cabildeo político-electoral?

Quizá en sus inicios la Conago funcionó tal como mandan sus lineamientos. Y por las mismas circunstancias políticas del país en ese momento: Corría entonces el sexenio del Presidente de la República, Vicente Fox Quesada, emanado del PAN; el primero que destronó al PRI tras alrededor de 70 años de gobernar ininterrumpidamente.

En el 2001, una veintena de gobernadores del PRI se reunieron en Mazatlán, Sinaloa. Y la Conago como tal se constituyó el 13 de julio del 2002 en Cancún, Quintana Roo, con los gobernadores priistas y los emanados del PRD. Un año después, se integran los mandatarios de todos los partidos políticos buscando fotalecer el diálogo entre ellos y el federalismo.

Aunque en la página de la Conago se reconoce como miembros fundadores a los siguientes (ahora ex) gobernadores: Felipe González González de Aguascalientes, Eugenio Elorduy Walther de Baja California,  Leonen Efraín Cota Montaño de Baja California Sur, José Antonio González Curi de Campeche, Enrique Martínez y Martínez de Coahuila, Fernando Moreno Peña de Colima, Pablo Salazar Mendiguchía de Chiapas, Patricio Martínez García de Chihuahua, Ángel Sergio Guerrero Mier de Durango, Juan Carlos Romero Hicks de Guanajuato, René Juárez Cisneros de Guerrero, Manuel Ángel Núñez Soto de Hidalgo, Francisco Javier Ramírez Acuña de Jalisco y Arturo Montiel Rojas del Estado de México.

Además: Lázaro Cárdenas Batel de Michoacán, Sergio Alberto Estrada Cajigal Ramírez de Morelos; Antonio Echavarría Domínguez de Nayarit, Fernando Canales Clariond de Nuevo León, José Murat Casab de Oaxaca, Melquiades Morales Flores de Puebla, Ignacio Loyola Vera de Querétaro, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz de Quintana Roo, Fernando Silva Nieto de San Luis Potosí, Juan S. Millán Lizárraga de Sinaloa, Armando López Nogales de Sonora, Juan Manuel Andrade Díaz de Tabasco, Tomás Yarrington Ruvalcaba de Tamaulipas, Alfonso Sánchez Anaya de Tlaxcala, Miguel Alemán Velasco de Veracruz, Patricio José Patrón Laviada de Yucatán, y Ricardo Monreal Ávila de Zacatecas.

Así como al entonces jefe del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador.

Sin contar a los panistas, era obvio que la Conago nace como un organismo colegiado de mandatarios estatales para hacer contrapeso al primer gobierno federal emanado del PAN.

Hoy el escenario es distinto; podría decirse que totalmente opuesto. Pues la mayoría de gobernadores ahora son emanados de Morena; y para finales de 2022 y principios de 2023, el partido guinda gobernará en total 20 entidades federativas: Baja California Sur, Baja California, Campeche, Chiapas, Ciudad de México, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, Quintana Roo, Oaxaca, Hidalgo y Tamaulipas.

El PAN 5 entidades: Chihuahua, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y Yucatán. El PRI 3: Durango, Estado de México y Coahuila. Movimiento Ciudadano 2: Nuevo León y Jalisco. El PES 1: Morelos. Y el PVEM 1 entidad: San Luis Potosí.

La composición quizá cambie después de las elecciones locales de 2023; Morena pretende quedarse con el Estado de México y Coahuila, en cuyo caso el PRI solamenete gobernaría una entidad federativa, o dos si consigue mantener Edomex; imagínense, el otrora partido hegemónico reducido casi a la nada política.

Aunque el Revolucionario Institucional puede reponerse en los comicios locales de 2024, año en que habrá elecciones de gubernatura: Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán. Pero como pintan las cosas en el lonjevo partido, parece imposible. Mejor Movimiento Ciudadano va ampliando sus espacios de poder.

En fin. Retomando el tema. En el contexto del número de gubernaturas en poder de Morena cabe preguntar: ¿Sigue teniendo razón de ser la Conago?

De hecho, no ha habido un fortalecimiento contundente del federalismo ni cuando se fundó la Conago que estaba el panista Vicente Fox en la Presidencia de la República; ni con su sucesor también panista, Felipe Calderón Hinojosa; ni cuando el PRI regresó al poder con Enrique Peña Nieto; ni ahora con el morenista Andrés Manuel López Obrador.

 Con sus honrosas excepciones, los gobernadores, gobernadoras, han estado a las atentas órdenes del Presidente de la República en el turno.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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