Rosy RAMALES
Este martes, en la Ciudad de México, el gobernador Salomón Jara Cruz presentó “Días de muertos, la fiesta más viva de todas”, una invitación para que visitantes nacionales y extranjeros asistan a Oaxaca a disfrutar de más de cien actividades del 26 de octubre al 3 de noviembre.
Quizá sean más, pues en Oaxaca se acostumbran las octavas. Y hay octavas de las famosas muerteadas o comparsas, que no son defiles como bien precisó el mandatario en la conferencia ofrecida en la capital del país con medios de circulación nacional.
Por cierto, realizada en el Museo del Palacio Postal, histórico edificio de arquitectura exquisita. Imagínense, fue inaugurado en 1907 por el presidente Porfirio Díaz. Con solo pisar el inmueble, dan ganas de haber vivido en aquella época.
Seguramente las almas de aquél entonces, al menos las de quienes ahí trabajaron, se pasean por la escalera central, cuyo diseño va más allá de un elemento para subir a los siguientes pisos; parece creada como una pieza de arte. Imagino las almas como la pareja oaxaqueña pintada de calaveras luciendo atuendos de Huautla de Jiménez.
¡Qué buen gusto el de nuestro paisano don Porfirio!, cuya alma quizá ayer se deleitó con el pan de muerto, chocolate, tamales de mole, quesillo, chapulines, tejocotes, y toda la comida y bebidas puestas en el Altar de Muertos colocado al fondo del espacio que alojó la conferencia dentro del Palacio Postal. O con los bocadillos similares dispuestos en una mesa ex profeso para el coffe break.
Los periodistas de la fuente de cultura y turismo, se concretaron a preguntar al mandatario sobre la “Fiesta más viva de todas, los Días de Muertos”. Nadie preguntó acerca de Emilio Montero Pérez quien renunció a la dirección general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) tras la detención del presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano (ya depuesto), acusado de delitos relacionados con el crimen organizado.
Por cierto, no ha quedado claro si la renuncia tiene relación con la detención de su amigo u obedeció a la cloaca descubierta en la nómina del IEEPO, donde aparecían funcionarios del ayuntamiento juchiteco.
Como sea, Emilio es ya un “difunto político”, pues su carrera hasta ahí llegó, al parecer. Imagínense, pretendía la gubernatura de Oaxaca. Se pensó que su nombre saldría a colación en la rueda de prensa en el contexto de la radical jornada de movilización magisterial que tiene que ver con pendientes en el IEEPO, que ahora tiene que sortear la nueva titular, Fernanda Chávez.
Contestando a una pregunta, el gobernador Salomón Jara invitó al turismo nacional y extranjero a visitar Oaxaca para disfrutar “La fiesta más viva de todas, los Días de muertos”, enviando un mensaje de paz y de tranquilidad al destacar que la percepción de inseguridad disminuyó 11 puntos en el último año, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI.
“Estas fechas son una tradición que trasciende generaciones y una oportunidad de estar cerca, aunque sea por unos días, con quienes nunca se han ido del todo. Por eso, cuando llega esta temporada, nuestro estado se transforma para mostrarle al mundo esa riqueza que tanto nos enorgullece”, refirió el mandatario estatal.
Cierto.
En la conferencia de prensa participaron también la cocinera tradicional oaxaqueña Olga Cabrera y el presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de la Verde Antequera. Además de Carlos David Jacinto Ortiz, quien se quedó como encargado de despacho de la Secretaría de Turismo estatal, porque la titular, Saymi Pineda Velasco, renunció al cargo para competir por una coordinación distrital federal de Morena, que en los hechos es la candidatura adelantada a una diputación.
Estrenándose como encargado, Carlos David señaló que durante esta temporada un 25% de visitantes provienen de otros estados del país y el 75% del extranjero.
Ah, y en el presidium, también acompañaron al gobernador, la directora General de Correos de México, Violeta Giorgina Abreu González, y los senadores oaxaqueños Antonino Morales Toledo y Luis Alfonso Silva Romo, trajeados y toda la cosa, ad hoc para desenvolverse en las grandes ligas políticas. Es cuando surge la pregunta, sobre todo en el caso de Luis, si en verdad quiere cambiar la tribuna por la administración de problemas municipales.
Políticos más vivos que nunca. Solamente hicieron acto de presencia, ni el mandatario les dio el uso de la palabra, ni ningún periodista les hizo preguntas.
Tras la conferencia, el gobernador se apeó para salir por una puerta lateral, seguido de funcionarios y senadores. Ahí, se detuvieron un breve momento, se tomaron algunas fotos con un diputado federal.
“Antes, cuando no andaban trajeados, saludaban”, dijo una reportera a los senadores. “Hola, hola”, contestó Luis, sin más, quizá por la prisa. Antonino extendió la mano para saludar. Luego se fueron.
Las y los periodistas se quedaron tomando fotos y videos del grupo de oaxaqueñas que, pintadas de catrinas y vestidas con trajes regionales, bailaban en el pequeño estrado.
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