CRÓNICA POLÍTICA: La Guelaguetza de los políticos

Rosy RAMALES

La noche de este domingo 19 de julio, en un encuentro de hermandad, los políticos oaxaqueños abrieron la Guelaguetza en una presentación especial en el Auditorio localizado el Cerro del Fortín.

Primero salió la Diosa Centéotl, representada por la diputada federal panista Eufrosina Cruz Mendoza, quien dio la vuelta al escenario y subió al palco de honor para sentarse junto al gobernador Gabino Cué Monteagudo, y los invitados especiales.

En seguida, el nuevo presentador anunció la entrada de la delegación de las Chinas Oaxaqueñas (Valles Centrales), integrada por las diputadas locales priistas Lilia Mendoza, Martha Alicia Escamilla y Carmelita Ricárdez, y las panistas Leslie Jiménez y Alejandra García Molan. Todas con faldas en colores rojo y azul, blusas blancas bordadas, pañoleta al cuello y cruzada al frente, y sus canastas de diversas figuras confeccionadas con flores.

Ni en las sesiones se ven tan armonizadas como al ejecutar el Jarabe del Valle, acompañadas de las tradicionales marmotas. “Tatata, tatata, tatata”, “llévame oaxaqueña a la tierra donde te conocí”, sonaba la banda de música. Al finalizar ellas aventaron al público su Guelaguetza, que es ofrenda: Pan de yema, tlayudas, chocolate, en bolsitas. Eso dijeron tirar, pero otra cosa resultó la ofrenda: Pan resobado, tortillinas y pinole.

Luego salió la delegación de Huautla de Jiménez (Cañada), encabezada por la diputada priista Emilia García Guzmán y el diputado del PSD, Manuel Pérez Morales; bailarían juntos. Ella ataviada con el huipil blanco bordado y con listones color rosa; él, de pantalón y camisa de manta; ambos de huaraches. Manuel dio la bienvenida a visitantes nacionales y extranjeros, y aprovechó para anunciar su candidatura a Gobernador de Oaxaca. “Uuuu”, coreó el público.

Y al ritmo de sones mazatecos, Emilia y Manuel bailaron con gran destreza, tirando pétalos de rosa en el piso. Y como ofrendas dieron jícaras, pan, café y hongos alucinógenos, hechos famosos por María Sabina. El público gritaba de alegría mientras intentaba cachar la ofrenda.

A pesar de ser de noche hacía mucho calor, sobre todo político. Sería por la presencia de la mayoría de los prospectos a la candidatura a Gobernador de Oaxaca para las elecciones del 2016. Ellos no ocupaban asientos en el palco de honor del remozado Auditorio Gulaguetza, el cual, por cierto, quedó más bonito con las butacas enumeradas, donde algunos turistas se subían para mirar mejor con el riesgo de romperlas. Los prospectos traían su propia delegación.

En ese momento, el presentador anunció la entrada de la delegación de Tuxtepec, integrada por bellas mujeres luciendo huipiles multicolores, sandalias, el cabello trenzado con largos listones de colores y una piña al hombro. Mientras ellas entraban balanceándose de un lado a otro sobre sus pies, Eviel Pérez Magaña, de calzón y camisa de manta, decía al micrófono el tradicional verso…ahora algo estilizado:

“Buenas noches visitantes nacionales y extranjeros, solo les vengo a decir que acabamos de llegar. Medio viaje fue subir, medio viaje fue bajar, la montaña atravesamos y la friega electoral ha sido inclemente. Pero que tal, ya llegamos, ¡En la sucesión, Tuxtepec está presente!… Y para mí será un honor, representar al PRI, si es que no hay madruguete…”

Eviel se quedó junto al micrófono mientras ellas bailaban la Flor de Piña. El público de pie ovacionaba a esta delegación, sobre todo cuando las chicas hacían el paso conjunto y homogéneo hacia delante. Tiraron como ofrendas piñas, plátanos y costalitos de azúcar.

Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva trajo a la delegación de Pochutla; él la encabezaba junto con Carolina Aparicio, quien vestía la tradicional falda color rosa mexicano con encajes blancos, larga debajo de la rodilla; lucía también reboso negro cruzado y amarrado a la cintura, el cabello trenzado y sombrero de palma. En tanto, él vestía pantalón y camisa de manta color banco y sombrero de palma; ambos de sandalias.

Entraron bailando El Torito algo estilizado pues quien toreaba era Héctor Pablo, no Carolina, y no a ella, sino a los demás prospectos. “Oléééé”, coreaba el público. Y en alguno de los alegres sones, Marco Cuevas dijo versos a todo pulmón: “¡La Costa es luz alegría, y hoy con gusto les traemos la algarabía…aquí está este gallo costeño para la sucesión, qué le buscan todavía! Se refería a Héctor Pablo. “Ay, ay, ay”, corearon los bailarines.

Claro, en la Guelaguetza de los políticos ya no cabe la famosa frase de aquél eterno líder cetemista: “El que ya bailó, que se siente”. Y aunque los ex gobernadores fueron sus discípulos, éstos parecen trompo chillador. Por ahí deambulaban entre los palcos de las delegaciones, disfrazados de marmotas. La delegación de Pochutla aventó su ofrenda: Costalitos de café Pluma, tamales de iguana, lechitas Liconsa y botecitos con miel de abeja.

En ese momento, el presentador anunciaba la entrada de la delegación del emblemático Juchitán de Zaragoza, tierra de profundas raíces indígenas y culturales. La encabezaban el diputado federal Samuel Gurrión, ataviado de pantalón negro, guayabera blanca y sombrero grande de gamuza roja. Venía acompañado de la diputada federal electa Yarith Tannos, de la diputada local María Luisa Matus y de la perredista Rosalinda Domínguez; todas portando con garbo el traje regional de terciopelo bordado a mano, el cabello trenzado como diadema adornada con flores.

En círculo, Samuel y ellas bailaban diestramente la Pachanga Juchiteca como oriundo y oriundas que son. Su porra se desbordó: “Totopo-camarón y queso; totopo-camarón y queso, Samy es el mero mero”. Luego tiraron su ofrenda ante un público que no dejaba de aplaudir. Dieron bolsitas de totopos, de queso, mangos y más cosas.

Entró seguidamente otra delegación de Valles Centrales con su mágica y esplendorosa Danza de la Pluma, donde José Antonio Hernández Fraguas venía como danzante principal con gran penacho de plumas multicolor. Daba saltos con destreza. Pegaba un buen salto hacia delante, pero luego retrocedía como si no quisiera el primer lugar, sino cualquier cosa.

Los integrantes del Comité de Autenticidad, presidido por Gustavo Meixueiro Nájera, se frotaban las manos y vivamente emocionados coreaban sin ningún recato: “Fraguas, Fraguas, Fraguas”. La obviedad del árbitro indignó a los demás participantes y al público, el cual de tan molesto ya ni caso hizo a la ofrenda de los danzantes.

La presentación especial como que también estaba cargada hacia una de las regiones: La istmeña. El presentador anunció la entrada de la delegación de Ciudad Ixtepec, encabezada por dos cuadros priistas: La nativa Mariana Benítez Tiburcio (diputada federal electa) y el fuereño Alejandro Murat Hinojosa. No venían como acompañante uno del otro en el baile, sino como competidores.

En vez de banda de música, Mariana trajo a los Ángeles Azules a tocar los sones istmeños que ella ejecutaba en el foro del Auditorio Guelaguetza. Tanto tiempo fuera, al principio se le olvidó el paso, pero luego se lució moviendo la enagua del traje regional negro bordado a mano.

Luego Alejandro, de guayabera blanca y pantalón negro, y pañuelo verde al cuello, ejecutó muy bien los primeros pasos al ritmo de los sones istmeños, pues los aprendió en las velas a las que ha asistido. Pero luego mezcló pasos de sones istmeños con pasos de chilango cumbiero, de rap y hasta con pasos de valses. Fue un baile muy cosmopolita.

Al terminar los sones, Mariana y Alejandro dieron su Guelaguetza al público consistente en bolsitas de totopo, camarón y queso. Y Alex hasta aventó vales para créditos para vivienda.

Para entonces, ya anunciaban la presencia de la delegación de Matías Romero, donde el perredista Benjamín Robles dice haber dejado el ombligo; él venía adelante bailando también sones istmeños, que de tantos y tan seguidos ya estaban aburriendo al público. No crean, a pesar su conocida residencia oaxaqueña, a Benjamín de repente se le salían pasitos michoacanos, pero luego luego agarraba el paso del son istmeño. Sonriente, aventó hacia el público la ofrenda: Mangos, plátanos, tamales de elote y hasta carnitas michoacanas.

En seguida entró al foro otra delegación istmeña, la de Tehuantepec, encabezada por José Antonio Estefan Garfias, ex priista y diputado federal electo por la coalición PRD-PT. También venía Sofía Castro Ríos, ataviada con el traje regional de gala color rojo y enagua blanca. Estefan lucía la clásica guayabera blanca, pantalón negro, sombrero de gamuza nagra; sonreían al público asistente.

Arrancando acalorados aplausos del público, Estefan sacaba a flote su don de voz: “Si al cielo subir pudieras, Sandunga mamá por Dios, las estrellas te bajara… Oaxaca la luna a tus pies pusiera, si la oportunidad me dieras a la sucesión…” Uy, hasta ola le hizo el público, incluso hasta el priismo dividido. La delegación tehuana dio como ofrenda bolsitas de totopos, queso, tanguyus y jícaras floreadas.

Mientras, Sadot Sánchez Carreño, algo güerito de tanto estar en la oficina, salía muy contento para bailar bajo el inclemente sol de Oaxaca. Vestía calzón y camisa de manta, huaraches y sombrero de lana color negro. Y como nunca bailó sones y jarabes de Yalalag. Las mujeres lucían su huipil de flores bordadas a mano y dos trenzas de hilo en el pecho y la espalda. Agarrados de las manos en parejas moviéndose hacia la derecha, luego a la izquierda, luego como al centro, arrancaban aplausos al público.

Sadot se afanó por conquistar el corazón, no del turismo, sino del priismo rumbo a la sucesión. Mientras, una hilera de bailarines independientes desde las gradas veían a los danzantes intentando aprender los bailables para competir con ellos en una próxima Guelaguetza.

Los panistas no llevaron delegaciones, el padrón inflado no les dio. Pero su representación con Eufrosina como la Diosa Centéotl estaba completa rumbo a la sucesión.

La primera presentación la cerró la delegación de los Mixes, encabezada por Adelfo Regino, de la tierra de los jamás conquistados…pero tampoco escuchados y menos por los diputados.

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Queridos lectores y queridas lectoras espero que les haya gustado esta crónica política imaginaria, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

 


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