CRÓNICA POLÍTICA: La presencia de Basave en Oaxaca, transparencia al Consejo Electivo

Rosy RAMALES

Agustín Basave Benítez se acuarteló en Oaxaca, con todo y Comité Nacional, para dar seguimiento a la elección del candidato del PRD a gobernador por esta entidad, la única donde su partido tiene posibilidades reales de ganar las elecciones del próximo cinco de junio.

La importancia del caso ameritaba mudarse a Oaxaca, sobre todo para evitar el desastre del Consejo Electivo Estatal y la ruptura total de la unidad perredista, sin la cual el PRD, y su coalición, iría directo al fracaso electoral.

Así que, Basave, resuelto a enfrentarse a su prueba de fuego, muy de mañana llegó a Oaxaca y tomó el timón, y de inmediato se instaló en sesión de Comité Ejecutivo Nacional, mientras transcurría el registro de las consejeras y consejeros oaxaqueños, que en su mayoría guardaron la compostura; claro, dentro de la normalidad perredista.

La amenaza

No obstante, fue una jornada difícil, amenazada en todo momento. Pretendían reventar la celebración del Consejo Estatal Electivo. ¿Quién? ¿Perredistas o intereses priistas? Nadie que tenga la seguridad en los números, intenta abortar su elección. Ni al PRI le interesaría aniquilar a un adversario débil.

El equipo del senador Benjamín Robles Montoya desde la mañana alegaba la inexistencia del padrón de consejeros y consejeras; y su brazo derecho, Jesús Romero López, exigía considerar las encuestas en la definición del candidato a gobernador; encuestas que, según, marcaban la tendencia a favor de su representado.

Transcurría el registro de consejeras y consejeros cuando de pronto se escuchó una detonación en el lobby del hotel Misión San Felipe, predeterminado como sede del Consejo Estatal Electivo. Las y los militantes empezaron a salir despavoridos, llorosos, tosiendo, a causa del gas lacrimógeno que se extendió hasta el estacionamiento.

Dos jóvenes, casi adolescentes, habían hecho explotar dos bombas de gas lacrimógeno. No eran militantes del PRD. Pero alguien los llevó para consumar un atentado en contra el Consejo Electivo. Elementos de la Policía Estatal desalojaron el lobby, donde horas después, cuando Jesús Romero terminaba de hacer declaraciones a la prensa, se protagonizó un fuerte jaloneo entre perredistas y uniformados; ellos intentaban pasar una valla y éstos, contenían. Daba la impresión de una trifulca con alcances de grandes dimensiones. No pasó a mayores.

Habría ocurrido algo más en algún otro momento, porque la acristalada puerta del restaurante estaba hecha añicos sobre el suelo. La gerencia del hotel a punto estuvo de echar a los perredistas.

El ambiente era muy denso, riesgoso. Y había un fuerte operativo de seguridad. El hotel prácticamente estaban rodeado por policías, que resguardaban el orden.

La presencia de Basave y del CEN

La policía y la presencia del presidente del PRD nacional, Agustín Basave Benítez, evitó el desbordamiento de los ánimos perredistas, sobre todo del equipo de Benjamín Robles, con quien dialogó, según se supo.

Y el traslado en pleno del Comité Ejecutivo Nacional a Oaxaca, desdibujó la exigencia de los benjaministas de que éste atrajera la elección del candidato a gobernador.

Buena estrategia, imparcial. Y no obstante de anteriores señalamientos respecto de cierta inclinación de Basave hacia Robles Montoya. Sin embargo, Basave actuó como hombre de partido, viendo el futuro del PRD. Oaxaca, es su prueba de fuego; lo sabe.

El Consejo Estatal Electivo

A pesar de los sobresaltos, el Consejo Estatal Electivo se instaló por la tarde de ayer. Y ahí, el ambiente era distinto al exterior: Había tranquilidad.

El Consejo recesó mientras terminaban reuniones de la Comisión de Candidaturas, cuyo dictamen fue aprobado más tarde por 166 votos a favor contra 45. Pero todavía faltaba votar a los precandidatos para elegir a uno de ellos.

A las 23:00 horas, la votación iba apenas a la mitad. Y la tendencia era a favor de José Antonio Estefan Garfias, quien, a decir de consejeros, se acercó a ellos y les presentó su propuesta de trabajo, cosa que no hizo Robles Montoya, al menos no con todos.

Las poses de divo, nada bueno dejan. Le pasó a Estefan Garfias en 1998, y aprendió la lección después de que en el PRI le arrebatarán la candidatura a gobernador para dársela a José Murat.

Benjamín Robles, sin duda, es buena persona, amable, talachero. Sin embargo, delega en exceso a sus colaboradores, quienes descuidan los puentes. Y ese intermediarismo, hace aparecer al senador como un político con aire de superioridad, lo cual no ha gustado a todos los perredistas.

Cuando concluyó la votación, casi a la media noche, los resultados le dieron el triunfo a Estefan Garfias: 164 votos a favor, contra 77. Y fue una elección vigilada y avalada por el Comité Ejecutivo Nacional, cuyos integrantes sesionaron en Oaxaca para darle seguimiento de cerca y paso por paso al Consejo Electivo.

La presencia de Basave y del CEN le dio transparencia e imparcialidad a la jornada electiva oaxaqueña.

Los consejeros y consejeras votaron uno por uno y una por una, en urna.

***

Correo: rosyrama@hotamail.com

 


Descubre más desde Rosy Ramales

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *