CRÓNICA POLÍTICA: La puerta a la reasignación presupuestal sexenal

Rosy RAMALES

Las personas inteligentes de Morena muestran desacuerdo con la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador para la reasignación presupuestal directamente por el Poder Ejecutivo que él encabeza.

Y no es para menos, cuando la propuesta, que atenta contra el orden constitucional, anularía de manera permanente la facultad exclusiva de la Cámara de Diputados al dejar abierta la posibilidad de la reasignación de manera indefinida.

Sí, cada año cuando a juicio del mandatario exista una emergencia económica en el país, pues la propuesta no prevé hipótesis específicas ni temporalidad, al parecer.

Dice: En caso de que durante el ejercicio fiscal en el que se presenten emergencias económicas en el país, la Secretaría (de Hacienda y Crédito Público) podrá reorientar recursos asignados en el Presupuesto de Egresos para destinarlos a la ejecución de proyectos y acciones prioritarios de la Administración Pública Federal y fomentar la actividad económica del país, atender emergencias de salud y programas de beneficio de la sociedad”.

¿Qué ejercicio fiscal? ¿Solo 2020? ¿O de aquí en lo sucesivo hasta concluir el sexenio? ¿Incluso, transexenal?

Ni siquiera especifica tratarse de una norma aplicable por única ocasión para el ejercicio fiscal 2020 dada la emergencia económica derivada de la pandemia de COVID-19, salvo exista la precisión en la exposición de motivos de la iniciativa de adiciones a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

Si fuese una excepción anual bastaría con establecer un artículo transitorio ex profeso, y aún así el Ejecutivo estaría asumiendo la facultad exclusiva de la Cámara de Diputados sobre la suerte del Presupuesto de Egresos. Aunque para casos emergentes , como ya se ha dicho, la misma ley prevé salidas.

Imagínense los años siguientes al Ejecutivo deshaciendo el Presupuesto de Egresos de la Federación aprobado por la Cámara de Diputados, ajustando partidas cuando “se presenten emergencias económicas en el país”.  ¿Cómo cuáles? La hipótesis es en exceso abierta. Además, ¿qué órgano determinará la existencia de emergencia económica?

Los legisladores deberán estudiar, modificar y precisar cada renglón de la iniciativa, la cual ya se encuentra en las Comisiones respectivas de la Cámara Baja para su pronta dictaminación y aprobación, ya sea por urgente y obvia resolución antes de concluir el periodo ordinario de sesiones o en un inmediato periodo extraordinario.

Tratándose de una iniciativa del presidente López Obrador no cabe decir “para su aprobación en su caso”, porque la aprobarán aun cuando los legisladores le hagan modificaciones. Los deseos del mandatario se cumplen, máxime cuando no le gustan los “moditos” contrarios a sus objetivos.

Dentro de Morena la única voz distinta ha sido la del diputado federal Porfirio Muñoz Ledo, quien ha disentido en diversas ocasiones sin ánimo de llevar la contraria por mero capricho, sino porque es una persona con doctrina, con conocimientos, con experiencia política y con trayectoria parlamentaria.

En sus años como parte de la oposición al PRI, rechazó y cuestionó duramente el autoritarismo de Presidentes de la República, el manejo discrecional de los recursos públicos, la sumisión del Poder Legislativo al Ejecutivo y todo acto contrario al orden constitucional. Por eso mismo habría abandonado las filas priistas.

Congruente, ahora también manifestó su postura en contra de “otorgar facultades unipersonales al Ejecutivo al margen de la Constitución”. Así lo escribió en redes sociales.

Como Porfirio Muñoz Ledo existen varios (y quizá muchos) legisladores morenistas en descuerdo en los términos de la iniciativa para adicionar un artículo 21 Ter a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, así como establecer un transitorio para que los recursos del Fondo Metropolitano se destinen a “programas de otorgamiento de créditos y ayudas a la sociedad”.

Sería como institucionalizar la desviación de recursos. ¿O no?

Además, se corren diversos riesgos con una norma literal como la plantea el Ejecutivo en su iniciativa. Transcribimos nuevamente:

Artículo 21 Ter. En caso de que durante el ejercicio fiscal se presenten emergencias económicas en el país, la Secretaría podrá reorientar recursos asignados en el Presupuesto de Egresos para destinarlos a mantener la ejecución de proyectos y acciones prioritarias de la Administración Pública Federal y fomentar la actividad económica del país, atender emergencias de salud y programas en beneficio de la sociedad

“Para efectos del párrafo anterior, las dependencias y entidades deberán efectuar las adecuaciones necesarias para reducir sus recursos autorizados en el Presupuesto de Egresos y traspasarlos a la Secretaría. Lo anterior, sin perjuicio de que la Secretaría pueda realizar los ajustes correspondientes…”

¿Y cuáles son los proyectos y acciones prioritarias de la administración federal? ¿Las del 2020, por ejemplo, el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, el Sistema Aeroportuario de la Ciudad de México? O sea, ¿quitará presupuesto destinado a inversión, obras, en estados y municipios para garantizar solamente los de él?

La iniciativa dice que las dependencia harán ajustes para reducir sus recursos autorizados y traspasarlos a la SHCP, pudiendo hacerlo ésta misma. Pero no precisa en qué rubros. ¿Gasto corriente? ¿O cualquier partida, incluidas las partidas a ejercer en entidades federativas y municipios?

¿Dejará a gobernadores y presidentes municipales como al chinito, “nomás milando”?

Y se han dado cuenta, en la propuesta de adición de un artículo 21 Ter, se pone en segundo plano la atención a emergencias en salud, seguida de los programas sociales.

Facultar al Ejecutivo a reasignar el presupuesto según se acomode a las prioridades de la administración pública federal es como entregarle la combinación de una caja fuerte para abrirla cuantas veces le sea necesario para disponer de los recursos públicos conforme a sus intereses.

Muy distinto sería “reorientar” o reasignar los recursos a las prioridades de la Nación, que en este momento son salud y reactivación económica, sin descuidar la atención social. Tal vez poniendo en el mismo rango de prioridad los tres rubros.

Incluso, los intereses del Ejecutivo hasta podrían ser distintos a los de Morena. AMLO electoralmente es impredecible. Incluso, camaleónico; puede militar en un partido y beneficiar a otros.

En fin, el líder de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados Federal, Mario Delgado, en redes sociales prometió conservar la facultad exclusiva de aprobar el Presupuesto de Egresos, establecer límites de reasignaciones y en qué condiciones se determinará una emergencia económica.

El problema no es la probación del PEF, sino la facultad que le darán al Ejecutivo para desbaratar los aprobado y reasignar cuando exista una emergencia económica quizá con el argumento de contar con “otros datos” para actualizar las condiciones.

Ah, qué triste papel el de los diputados y diputadas de Morena; obedecerán sin dilación alguna.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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