*.- “El gobierno estatal ha sido rebasado”
*.- Son muy obvios los enemigos de Estefan
Rosy RAMALES
Nunca había sido tan cruento un proceso electoral intermedio como el actual, sobre todo en la antesala de la jornada electoral del próximo domingo para elegir diputados federales. Todo o mucho del ambiente de violencia magisterial, descalificaciones excesivas y campaña negra, huele al 2016, como si los grupos políticos y poderes fácticos, más que los partidos políticos, se estuvieran adelantando a la que será la madre de las elecciones locales: La de Gobernador de Oaxaca.
Eso amén de las pretensiones inmediatas de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (y su Coordinadora): La abrogación de la reforma educativa, libertad a los llamados “presos políticos” y un sin fin de demandas económicas.
Y el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) ha minimizado la capacidad de movilización de la Sección 22 en el estado de Oaxaca, la cual definitivamente pone en riesgo las elecciones del próximo domingo. Quizá pensaron en una solución en automático con una sentada en la Secretaría de Gobernación. Además, quien sabe si los consejeros electorales escucharon a los presidentes de los 11 Consejos Distritales, quienes tienen el pulso en cada demarcación distrital electoral.
El estado de Oaxaca realmente se encuentra en una situación de emergencia: El desabasto de gasolina en una presión inaguantable. ¿Qué tan que el mismo día de la jornada electoral no haya gasolina? Sin embargo, al parecer, los consejeros y consejeras del Consejo General del INE siguen pensando que aquí las elecciones no están en riesgo, pues así lo han declarado. Ojalá.
Ningún oaxaqueño bien nacido desea el caos en una entidad como la nuestra, de por sí tan lastimada con las frecuentes movilizaciones “magisteriales”.
Este miércoles se llevará a cabo otra reunión con los líderes “magisteriales” en Secretaría de Gobernación. ¿Habrá acuerdos? Es impredecible. Hasta hoy lo sabremos.
Y quien sabe si en la Secretaría de Gobernación y las consejeras y consejeros electorales del Consejo General del INE se hayan percatado que en octubre próximo (o en noviembre si acaso no hubiera reforma electoral), en Oaxaca iniciará legalmente el proceso electoral para las elecciones del 2016 a Gobernador del Estado, diputados locales y concejales a los ayuntamientos.
Y hay un antecedente cruento.
Las elecciones de Gobernador de Oaxaca del 2010 fueron precedidas por un ambiente violento, que inició en el 2016 con un fallido desalojo de los integrantes de la Sección 22 que se habían apoderado del primer cuadro de la capital oaxaqueña y que contaban con el apoyo de distintas organizaciones sociales y una autodenominada Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). Hubo la suma además de diversos poderes fácticos y hasta grupos políticos priistas que buscaban vengarse del entonces gobernado Ulises Ruiz Ortiz a costa del bienestar de los oaxaqueños y la paz de nuestra entidad.
A la distancia se ve que el terreno para las elecciones del 2010 fue perfectamente planeado como un campo minado para derrotar al partido que había gobernado Oaxaca cerca de 80 años, el Revolucionario Institucional (PRI), el cual, además, tenía en contra el hartazgo de buena parte de las ciudadanas y ciudadanos de la entidad. Ganó entonces una coalición de partidos (PRD-PAN-PT y el entonces Convergencia), llevando al triunfo a Gabino Cué.
En ese contexto, cabe preguntar: ¿Estarán preparando un terreno similar al del 2010 rumbo a las elecciones del 2016? Faltan prácticamente cinco (o seis meses) para el inicio del proceso electoral local. Lógicamente, los coalicionistas pretenderán continuar en el poder y el PRI pretenderá recuperar la gubernatura. Es evidente, además, que el ala ultra-radical de la Sección 22 del SNTE se opondrá a toda costa al regreso del Revolucionario Institucional, empezando por torpedear las actuales candidaturas priistas a las diputaciones federales.
¿O ha sido mera casualidad la irrupción violenta de una brigada de encapuchados a un mitin de cierre de campaña de la candidata priista a la diputación federal por el Distrito Electoral 09 con cabecera en Santa Lucía del Camino, Gabriela Olvera? Y quizá en este caso haya operado alguno de los poderes fácticos de origen tricolor. Porque, según cuentas quienes saben de asuntos “magisteriales”, hay dos bandos de “profesores” al mando de personajes de origen tricolor, enemigos entre sí.
En fin, que al margen del escenario nacional, donde también el PRI es el enemigo a vencer rumbo al 2018, aquí en el estado de Oaxaca al Consejo General del INE se le pueden salir de control las elecciones de diputados federales del próximo domingo 7 de junio. Ojalá y que no.
“EL GOBIERNO ESTATAL HA SIDO REBASADO”
Tiene razón la candidata del PRI a la diputación federal por el Distrito Electoral 09, Beatriz Rodríguez Casasnovas, cuando, vía el comunicado donde anunció la cancelación de su cierre de campaña, señaló que “el gobierno estatal ha sido rebasado para brindar seguridad permitiendo se violenten (los derechos humanos)”.
El gobernador Gabino Cué Monteagudo ha permanecido pasivo ante la violencia generada en la última semana por integrantes de la Sección 22 y organizaciones “sociales” afines. Y solamente mediante pronunciamientos ocasionales ha hecho “enérgicas” llamadas a los manifestantes para que, sin claudicar a su derecho a la manitestación, eviten conculcar los derechos de terceros y permitan la celebración de las elecciones.
Eso llamados suenan a: “Aliando, por favorcito manifiestante pero con cuidado”. ¿Cómo meter al orden a quienes lo ayudaron a llegar a la gubernatura? Y todavía presenta una iniciativa de Ley de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes del Estado de Oaxaca”. Hasta parece burla cuando él nunca les ha garantizado el elemental derecho a la educación, pues ha permitido que la Sección 22 haga y deshaga con los periodos escolares.
Claro, va a decir que carece de facultades para meter al orden a los “trabajadores de la educación”. Sin embargo, el orden en el estado y la seguridad de los oaxaqueños es su responsabilidad como gobernador. Pero eso sí, hasta ha solicitado al Congreso del Estado le autorice endeudar a Oaxaca por 2 mil 400 millones de pesos pagaderos en 15 años, porque, aunque no lo acepta, las erogaciones en beneficio de la Sección 22 le han hecho un hoyo al erario. ¿O no hay tal hoyo?
Quien sabe qué habrá querido decir con las siguientes palabras: “Los nuevos tiempos de la democracia, las niñas y los niños de Oaxaca, no pueden ni deben pagar las consecuencias de indefiniciones, errores o insuficiencias gubernamentales o gremiales, como tampoco pueden conculcarse los derechos educativos de las niñas, niños y jóvenes de Oaxaca, por reyertas políticas o ideológicas.”
Pero aplicado a él, le queda a la perfección. Y tan bueno que se veía cuando era candidato, y todavía hace muy poco. ¿Por qué el gobernador no quiere al pueblo de Oaxaca?
SON MUY OBVIOS LOS ENEMIGOS DE ESTEFAN
Quien conoce de Derecho Electoral, sabe que la cancelación del registro de un candidato suplente por el principio de mayoría relativa postulado por una coalición de partidos políticos, no cancela la candidatura del propietario. Eso solo opera en las candidaturas independientes.
Y seguramente lo saben los enemigos políticos de José Antonio Estefan Garfias, candidato a la diputación federal por el Distrito Electoral de Santo Domingo Tehuantepec. Sin embargo, le hicieron campaña negra haciendo circular la información de que había sido cancelada la fórmula, porque el registro de su suplente había quedado sin efecto.
¿Quién hace una cosa así? Solamente quien pretende la derrota de Estefan mediante la confusión. Ni hay cancelación del registro del suplente, ni hay cancelación del registro de Estefan.
***
Correo: rosyrama@hotmail.com
Descubre más desde Rosy Ramales
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



