CRÓNICA POLÍTICA: Las medidas anunciadas por el presidente AMLO…¿son la solución a la crisis?

Rosy RAMALES

Sin duda las medidas anunciadas la mañana de este miércoles por el presidente Andrés Manuel López Obrador, para enfrentar la crisis económica derivada por la pandemia de COVID-19, se salen de lo ordinario y de la práctica de antaño.

Y con las mismas, el mandatario manda varias señales: Que el Gobierno Federal ahora sí “se aprieta el cinturón”, pero siguen como prioridad sus proyectos de Nación, los cuales exceptuó de la medida “se posponen las acciones y el gasto del gobierno”.

Los programas sociales se justifican en estos momentos de crisis económica, aún cuando no son la solución a la misma, ni a la pobreza de mexicanos y mexicanas a corto, mediano, ni largo plazo; para ello se necesita inversión productiva tanto pública como privada.

¿Pero se justifica el no posponer la construcción del Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas y el Sistema Aeroportuario de la Ciudad de México? Son proyectos no esenciales para la vida del país, sobre todo el Tren Maya, cuyos recursos podrían utilizarse para la adquisición de equipo médico para enfrentar la crisis sanitaria o en inversión productiva para reactivar la economía del país.

La economía no se reactivará con los tres millones de créditos anunciados para las personas de bajos recursos económicos y para la clase media. ¿Son los de 5 y 25 mil pesos?; cantidades que apenas paliarán un mes de gastos sin generar ingresos, pero tal vez sí intereses.

En fin, quizá la mitad de mexicanos y mexicanas esperaban escuchar la medida de posponer proyectos como el Tren Maya, el Sistema Aeroportuario de la CDMX y la Refinería de Dos Bocas, sobre todo cuando el precio del petróleo se ha desplomado y ya no es negocio, salvo la recuperación sea pronta.

No obstante, las medidas anunciadas por el presidente López Obrador si bien a simple vista en buena parte son positivas, no son medidas de fondo en su mayoría para solucionar la crisis económica; además parecen llevar implícita una impresionante carga clientelar rumbo a las elecciones concurrentes más grandes en la historia del país.

Ya el proceso electoral 2020-2021 está prácticamente en puerta: Iniciará en septiembre próximo. Incluso, el Instituto Nacional Electoral (INE) informó haber empezado a prever acciones al respecto.

Habrá que concederle el beneficio de la duda y creer en los buenos propósitos del presidente López Obrador de proteger al 70% de las familias mexicanas pobres y de clase media, con el blindaje de los programas sociales con un presupuesto millonario, los créditos y la creación de 2 millones de nuevos empleos.

Creer que la protección a dicho porcentaje de familias tiende a asegurar la votación para Morena y aliados, sería perverso; máxime si se desampara al otro 30%…¿éste porcentaje de familias mexicanas debe hundirse, morir o sobrevivir como pueda? ¿Se refiere al sector productivo?

Por cierto, ¿dónde va a crear esos 2 millones de nuevos empleos; y cuándo? La pandemia ha generado el cierre de fuentes de empleo y cuando ésta pase, seguramente las pequeñas y medianas empresas (incluso, las grandes) no contratarán nuevo personal.

Recordemos que el gobierno no crea empleos, salvo los de la burocracia y el mismo presidente López Obrador anunció medidas restrictivas: No habrá despidos, pero tampoco aumento de trabajadores en el Gobierno Federal.

Entonces, ¿los 2 millones de nuevos empleos? ¿Se referirá a las becas Jóvenes del Futuro y a los apoyos para Sembrando Vida? ¿O a empleos en la construcción de caminos, carreteras, rehabilitación de seis refinerías, el espacio cultural de Los Pinos y el Bosque de Chapultepec, la zona libre en la frontera norte y demás proyectos cuyo gasto no se pospondrá?

Bueno, la construcción de caminos y carreteras es buena noticia, sobre todo donde ya están en marcha los trabajos, y las vías de comunicación representan la única alternativa de conectividad y desarrollo regional.

En fin, con las medidas anunciadas el Gobierno Federal se “aprieta el cinturón” en gasto corriente con el 25% de descuento en los sueldos de funcionarios, y será más para quien más gane; los altos servidores públicos (de subdirector a Presidente de la República) no tendrán aguinaldos y prestaciones de fin de año; se reducirá el gasto de servicios materiales y generales y se cancelarían 10 subsecretarías.

¿Y el ahorro será suficiente como para soportar la emergencia sanitaria y la crisis económica?  ¿Para el trato excepcional la Secretaría de Salud, Guardia Nacional, Marina y Defensa Nacional?

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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