Rosy RAMALES
En la vorágine por mantener el poder y quedarse con la mayoría legislativa, Morena, bajo la batuta de AMLO, implementó una política de alianzas sin ton ni son; le abrió la puerta a todo sin importar partido de origen, pasado, trayectoria. Y esa izquierda se deformó.
Son sumas, afiliaciones, con un costo político para Morena, sin que este partido político tenga certeza sobre qué ganó con adherir a la Cuarta Transformación a personajes como José María Tapia, Alejandro Murat, Mariana Benítez Tiburcio, Claudia Pavlovich, y Manuel Espino, entre varios más que se fueron de embajadores.
Algunos hasta se afiliaron al partido guida después de vomitarlo y hacer campaña en contra, sobre todo en 2018 cuando ni se imaginaban el arribo de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República con su propio partido (Morena) y un par de aliados (PT y PES).
Pero esas adhesiones que en su momento representaron un golpe mediático a la oposición, le pesan al Segundo Piso de la Transformación que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien da la cara y quizá hasta se aguanta la vergüenza cuando las circunstancias exhiben el pasado político de neo morenistas.
Ahí está el último caso: José María Tapia, ex director del Fondo Nacional para Desastres Naturales (Fonden) en el sexenio de Enrique Peña Nieto; Fondo harto criticado en la 4-T por la corrupción en los recursos para los desastres naturales. O como acaba de decir la presidente Claudia Sheinbaum, por “las corruptelas”; incluso, comparó: “Fonden igual a corrupción”.
Pero Tapia milita en Morena desde el 2023.
Se le fue a la presidenta Sheinbaum, no recordó la adhesión de José María a la 4-T. Tampoco sus asesores previeron que las graves afectaciones por las lluvias en Veracruz, Hidalgo y Puebla, iban a sacar a colación la desaparición del Fonden a manos de AMLO.
Y ni modo, a aguantarse la vergüenza porque la perlita de “Chema” ahora milita en Morena.
Casi lo mismo ocurrió aquella ocasión cuando también en una “mañanera” de la presidenta Sheinbaum, funcionarios del Infonavit exhibieron la corrupción en esta institución en el sexenio de Peña Nieto, quien nombró a Alejandro Murat como director y éste fungió como tal hasta diciembre del 2015 en que renuncia al cargo para irse como candidato del PRI a la gubernatura de Oaxaca.
Hasta ahí quedó todo tras una o dos semanas del tema en los medios de comunicación.
Que alguien le pase una tarjetita a la presidenta Sheinbaum con la lista de ex priistas y panistas adheridos a Morena para evitar otro traspié. Ya tiene bastante con las “perlitas” propias de Morena y aliados: Adán Augusto López Hernández, Hernán Hernández Requena, los Monreal, y Gerardo Fernández Noroña, entre otros.
En fin. La circunstancia de la aprobación de las reformas a la Ley de Amparo, pusieron en el debate otra adhesión a Morena: Mariana Benítez Tiburcio, quien defendió tales modificaciones, con lo cual se ganó las críticas de Ivonne Ortega Pacheco, de Movimiento Ciudadano.
Dicen el refrán: “Para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo”. Ambas diputadas federales provienen del PRI. Ivonne le recordó a Mariana estar traicionando sus principios al respaldar las reformas a la Ley de Amparo; postura distinta de cuando era priista.
Ese pequeño debate bastó para que el origen político de Mariana Benítez nuevamente saliera a la luz pública, así como una de sus más importantes posiciones: Subprocuradora de Asuntos Jurídicos e Internacionales en la época de Jesús Murillo Karam como Procurador General de la República, responsable (él) de la verdad histórica sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Incluso, a finales de enero del 2015, Mariana Benítez, con ese cargo de Subprocuradora, participó en una reunión de trabajo con la Primera Comisión de la Permanente (Gobernación, Puntos Constitucionales y Justicia) de la Cámara de Diputados, donde según el comunicado de Notilegis, dijo:
“Ha sido una investigación inédita en cuanto al despliegue de esfuerzos, recursos para dar con el paradero de los estudiantes y para fincar las responsabilidades a quienes presumimos cometieron los delitos; no tenemos ningún elemento que nos permita orientarnos hacia qué elementos de las Fuerzas Armadas participaron.”
Mariana Benítez renunció al PRI en abril del 2023 siendo diputada local, se declaró independiente, pero poco después se integró a la bancada de Morena. Luego, en el 2024 se apoyó en la organización de mujeres 50+1 para organizar reuniones a favor de la entonces candidata presidencial Claudia Sheinbaum, lo cual le valió la candidatura a la diputación plurinominal que ahora ejerce.
Como priista le disputó a Alejandro Murat la candidatura a la gubernatura de Oaxaca. Cómo morenista, ¿entrará a la sucesión oaxaqueña 2028?
Cosa curiosa, el denominador común de los desprendimientos priistas y panistas que se han sumado a Morena y a la 4-T, parece ser una candidatura a cargo de elección popular o un cargo público, sobre todo cargo popular. ¿Por qué será?
(NOTA: Imagen tomada de la cuenta de X de https://x.com/albertorazoo )
***
Descubre más desde Rosy Ramales
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




