Rosy RAMALES
El Gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, está empeñado en mejorar y embellecer la zona metropolitana, empezando por la capital de la entidad. Y en ese afán, ayer presentó el programa «Linda Oaxaca» (Sicarú Lula, en zapoteco) con una inversión de 2 mil 800 millones de pesos para transformar esa zona.
La estrategia contempla acciones a corto, mediano y largo plazo, entre las que destacan:
Infraestructura pública: Construcción de techados en siete espacios públicos prioritarios distribuidos en tres municipios.
Movilidad y vialidad: Rehabilitación de 5 accesos clave a la capital, intervención en 10 cruceros estratégicos, reparación de banquetas de cantera y el bacheo de 39 calles.
Imagen urbana y seguridad: Pintura en 2 mil fachadas y la implementación de 113 “Senderos Seguros” en en Santa María Atzompa, San Jacinto Amilpas, Santa Cruz Xoxocotlán, San Bartolo Coyotepec y Oaxaca de Juárez.
Servicios y transporte: Construcción de 10 pozos de agua y el reordenamiento del transporte público.
Sin duda, un paquete de obras que promete cambiarle el rostro a la zona conurbada.
Y miren, independientemente de que «Linda Oaxaca» (Sicarú Lula) sea un programa del Gobierno del Estado conjuntamente con gobiernos de municipios de la zona metropolitana planeado para dar otro rostro urbano, es evidente que «Linda Oaxaca» llega en un momento de coyuntura política-electoral, entonces puede verse desde dos ángulos:
Uno: El costo de la Revocación de Mandato: En enero pasado, el titular del Ejecutivo estatal se sometió a este ejercicio democrático, obteniendo resultados adversos en casi toda la zona metropolitana. Entonces, este programa parece ser una estrategia para recuperar la confianza ciudadana perdida. ¿O no?
Dos: El horizonte electoral 2026-2027: Con las elecciones a la vuelta de la esquina para renovar diputaciones federales, locales y ayuntamientos, la estrategia seguramente busca mejorar el ánimo de la ciudadanía y blindar las candidaturas de Morena frente a un posible voto de castigo. ¿O no?
Pues además, en el 2028 viene la sucesión gubernamental y si no logran revertir el ánimo adverso en la capital oxaqueña y municipios conurbados (donde se concentra buena parte del electorado del estado) puede haber sorpresas en el resultado, aunque Morena…o más bien el grupo gobernante de Morena, tiene a su favor el que la oposición está muy disminuida en el estado.
Y todavía falta ver si los partidos de oposición conservan su registro tras las elecciones del próximo año.
Sin embargo, la oposición o lo que quede de la oposición, puede reagruparse; incluso, en torno a desprendimientos de Morena o en torno a algún grupo interno de Morena discrepante con el actual grupo gobernante.
En fin, a ver qué pasa. Por lo pronto, el Gobierno del Estado y municipios de la zona metropolitana ponen manos a la obra en la estrategia “Linda Oaxaca” (Sicarú Lula). El tiempo dirá si la inversión rinde los frutos esperados, tanto en las calles como en las urnas electorales.
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