CRÓNICA POLÍTICA: Marcelo, el que mucho se despide…¿y quiere llegar al Tribunal?

Rosy RAMALES

A partir de conocerse los resultados de la encuesta del proceso político de Morena y aliados, Marcelo Ebrard empezó a hablar de la posibilidad de irse del partido guinda. Así lleva ocho días y nada. Incluso, acaba de dar un ultimátum: O el partido resuelve su impugnación o se va. 

Bien reza el refrán: “El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.”  Parece quedarle al ex canciller con tanta vuelta a su decisión final, como que en el fondo no quiere irse y apela al sentimiento del presidente Andrés Manuel López Obrador, de quien dijo “jamás le haría daño por razones políticas”.

Pero AMLO ya tomó una decisión (tal vez desde antes del inicio del proceso político), la cual formalizó con la entrega de bastón de mando del movimiento de a Claudia Sheinbaum, ganadora de la encuesta para la Coordinación para la Defensa de la Transformación, que le da el pase como virtual candidata presidencial de Morena, el PT y el PVEM.

Y el presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo ha dicho que el resultado es definitivo. Así que todo pinta para que el órgano de justicia partidaria deseche o declare improcedente la impugnación de Marcelo Ebrard.

Entonces ya tiene que ponerle punto final a la búsqueda de dicha Coordinación implícita en su demanda de reposición del proceso político, a la búsqueda de la candidatura presidencial vía Morena. Ya, a darle la vuelta a la hoja para empezar otro capítulo en Morena o fuera de este partido. Se le está haciendo tarde al ex canciller. 

Aunque en ese ‘me voy o no me voy’, adelantó la probabilidad de que el punto final sea irse de Morena para conformar su propio movimiento político nacional. Incluso en esta ruta tiene otras opciones: Conformarlo sin renunciar a Morena y esperar a que lo expulsen. Pero sería alargar la agonía como militante morenista.

Con tanto estirar la liga se está arriesgando a quedarse sin nada. Hasta sus seguidores empezarán a cansarse o terminarán sumándose a Claudia Sheinbaum, al menos quienes buscan la sobrevivencia política. Es más, llegará un momento en que mediáticamente se diga “ya chole con Marcelo”, dejará de ser la nota.

Por otra parte, la ruta de Movimiento Ciudadano no está del todo agotada. El partido naranja puede dar la sorpresa de que Marcelo sí será su candidato al fin que apenas vienen los momentos procesales para formalizar precandidaturas y candidaturas. En política nada está escrito a pesar de las posturas de los actores políticos.

EL MOVIMIENTO MARCELISTA 

¿Cara de qué tendrá el movimiento político nacional que pretende conformar Marcelo Ebrard? No fue muy explícito al respecto. 

Es incierto si se trata del paso previo para constituir un partido político, una agrupación política nacional, o un movimiento social. 

Solamente un partido político con registro nacional le permitiría participar en procesos electorales, concretar su aspiración de convertirse en candidato a la Presidencia de la República. Pero no sería en lo inmediato, sino hasta el otro proceso electivo presidencial.

Antes tendría que cumplir con todo el procedimiento constitutivo que empieza en enero del año siguiente al de la elección presidencial con la manifestación de intención por parte de la organización que pretenda obtener el registro como partido político.

Si esa es la ruta, está a tiempo. Pero es una ruta larga. AMLO se llevó tiempo en conformar el Movimiento de Regeneración Nacional, luego en el 2014 el INE le otorgó el registro y de ahí pasaron dos procesos electorales hasta llegar a la elección presidencial del 2018. 

Y quien sabe si el movimiento marcelista tendrá tanta suerte como el lopezobradorista.

En fin. 

SOBRE LA IMPUGNACIÓN, ¿QUÉ ESPERA?

Puede que el órgano de justicia de Morena resuelva la impugnación presentada por Marcelo Ebrard en contra del proceso político, pero no será a su favor. Con que conozca la demanda y la deseche, ya resolvió, aunque no el fondo. O puede conocer el fondo sin darle la razón al ex canciller.

En ese caso ¿qué espera Marcelo? ¿Agotar la vía del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación? O sea, que el proceso político de Morena se decida por resolución del máximo órgano jurisdiccional en materia electoral.

Quizá hasta entonces él quede tranquilo. Pero mientras metería en aprietos a Morena y en la incertidumbre la virtual candidatura presidencial de Claudia…bueno, no…más bien el cargo político de Coordinadora Nacional para la Defensa de la Transformación, porque éste en realidad no es un cargo previo a la postulación, formalmente no es una condición. 

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rosyrama@hotmail.com

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