Rosy RAMALES
Una de las cosas buenas de la reforma judicial, es que habrá más mujeres en la integración de los órganos jurisdiccionales del Poder Judicial, tanto Federal como de las entidades federativas, como resultado del voto directo y de criterios aprobados por el Instituto Nacional Electoral (INE).
De entrada, en la nueva composición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) habrá cinco ministras y cuatro ministros.
Conforme el 100% de los cómputos de la elección respectiva (y salvo algún revés), las cinco ministras de la nueva Corte serán: Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf, María Estela Ríos González, Sara Irene Herrerías Guerra.
Si bien en la actual integración del Pleno, que terminará en septiembre próximo, hay cinco mujeres (Norma Lucía Piña Hernández, Ana Margarita Ríos Farjat, Lenia, Yasmín y Loretta) pero de un total de once integrantes.
Los hombres siempre habían sido mayoría. Incluso en la historia reciente a pesar del principio constitucional de la paridad en todo. Fue largo el camino para conseguir una composición algo equitativa.
Imagínense, tras 200 años de existencia del PJF, hasta en el 2023 llegó la primera mujer a la presidencia de la SCJN: Norma Lucía Piña, quien fue designada por sus pares tras la polémica en torno al título de la ministra Yasmín Esquivel, quien se perfilaba para el cargo con el visto bueno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Y en esos 200 años, solamente 15 mujeres llegaron a ministras; la primera fue María Cristina Salmorán de Tamayo en 1961, orgullosamente oaxaqueña. Unas por procedimiento interno, luego a propuesta del Presidente de México en turno (del partido político que fuese), en quien recaía la facultad de proponer a las personas ministras, primero nombrándolas de manera directa y después con el matiz de una terna enviada al Senado.
Hoy el panorama parece distinto para las mujeres, con todas las imperfecciones de la reforma judicial y con todo y la cargada del partido político en el poder: Morena. Llegará el día en que éste ya no lo sea, entonces otro partido moverá a sus bases para hacer ganar a personas afines, o, en su caso, hará otra reforma judicial para elegir a las personas juzgadoras mediante otro procedimiento, quizá regresando al voto indirecto. ¿Pero renunciará a la posibilidad de contar con un Poder Judicial afín?
En su momento, el PRI y el PAN pusieron ministros. Aunque si bien no estaban tan identificados con estos partidos políticos, al final de cuentas sí eran cercanos.
En fin, retomando el tema. Ahora habrá un Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), integrado por cinco magistraturas, de las cuales 3 serán para mujeres, las cuales ya están perfiladas conforme los resultados de los cómputos de la elección judicial. Ellas son Celia Maya García, Eva Verónica De Gyves Zárate e Indira Isabel García Pérez. Y Celia se perfila para presidirlo.
En un estudio del INE, se indica que en la distribución de las y los magistrados en la Sala Superior del TEPJF por sexo, en el 2023, “había un 28.6% de mujeres y un 42.9% de hombres, tomando en cuenta que la Sala se integra por siete magistraturas de las cuales en ese año dos estaban vacantes”.
Ahora, de las dos vacantes para las cuales hubo competencia, una magistratura será para mujer y otra para hombre.
En cuanto a las Salas Regionales del TEPJF, de las tres magistraturas que la componen, dos serán para mujeres y una para hombre. Siempre habían sido varones, y de un tiempo acá, figuraba una mujer.
Y miren, el estudio del INE señala: “En cuanto al sitio oficial del Consejo de la Judicatura Federal, en la sección de Políticas Transversales, Género, se destaca que en la actualidad existen sólo 48 magistradas de circuito y 140 juezas de distrito, por lo que tendrían que incorporarse como titulares de órganos jurisdiccionales a 275 magistradas y 159 juezas para llegar a la meta institucional a largo plazo y, así, contar con 432 magistradas y 432 magistrados, y 291 juezas y 291 jueces.”
Pues sí, ha sido bastante ancha la brecha en paridad en la integración de los órganos del PJF, igual en el Poder Judicial de las entidades federativas.
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