CRÓNICA POLÍTICA: PRD, ¿cómo el Ave Fénix?

Rosy RAMALES

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) ayer cumplió 31 años de edad. Y ese Sol, que casi se apaga en las elecciones del 2018, quiere renacer como el Ave Fénix.

Y quizá pueda hacerlo si nuevamente hace alianza con la ciudadanía como cuando fue fundado en 1989 por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez , Heberto Castillo, Gilberto Rincón Gallardo y Amalia García, entre otros.

En el PRD confluyeron –se cuenta– dos corrientes de izquierda: La comunista-socialista y la proveniente del ala izquierda del Partido Revolucionario Institucional (PRI); y ambas hicieron historia en la democracia mexicana.

Obviamente, nace como un partido político de ideología de izquierda con el lema “¡Democracia ya, patria para todos!”

En sus inicios el PRD fue una amalgama de partidos, de auténticas organizaciones sociales y de personas con un solo ideal: La democratización del país y de las instituciones, sobre todo las electorales.

Guardando la proporción, en sus inicios fue un gran movimiento de masas y conciencias como también en su momento lo fue Morena; y decimos en su momento porque después de las elecciones del 2018, el morenismo va como los cangrejos: Caminando hacia atrás.

Hasta pareciera como si el fundador de Morena (Andrés Manuel López Obrador) hubiese retomado las bases y la esencia de la fundación del PRD para constituir su propio partido político, aunque más bien como un instrumento cuyo fin prioritario era llevarlo a la Presidencia de México.

Distinto del PRD, en cuyo centro tenían prioridad los ideales: La democracia con tendencia participativa, la transparencia del ejercicio del poder, la defensa de los derechos humanos, el equilibrio de la riqueza, la identidad cultural, el Estado laico, el respeto a la Constitución y a las leyes.

Un PRD que tras crearse, nombra a Andrés Manuel López Obrador como su presidente estatal en Tabasco. Y más tarde lo postula como candidato a la Presidencia de México, en dos ocasiones, luego de la fallida elección de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, candidato presidencial del Frente Democrático Nacional en aquella elección donde se “cae” el sistema siendo Manuel Bartlett Díaz el entonces Secretario de Gobernación y quien presidía la Comisión Federal Electoral.

Sí, Manuelito, el mismo que actualmente funge como Director General de la Comisión Federal de Electricidad en el Gobierno Federal encabezado por López Obrador.

Quien lo iba a decir, que casi 30 años después, Andrés Manuel López Obrador iba a descalabrar al PRD, a herirlo de muerte, con su incipiente partido…más bien, movimiento que aún no consigue consolidarse como partido político, pero ya está en el poder; en 2018 casi arrasó en los comicios concurrentes y quiere repetir la hazaña en el 2021.   

Y es la hora en que el PRD no se levanta de la lona, tampoco el PRI (que era el partido gobernante); el PAN es el que viene dando la lucha y enfrentando cara a cara a AMLO y Morena.

En fin, retomando el tema, el PRD, otrora emblemático partido de izquierda, ha llegado a sus 31 años de edad queriendo renacer como el Ave Fénix, después de haber sido casi aniquilado por sus propios militantes y líderes de desmedida ambición política.

Con sus honrosas excepciones, los perredistas le refinaron al PRI en prácticas viciadas, bloquearon la participación ciudadana vía candidaturas externas y se enquistaron en el poder; los mismos y siempre los mismos en los cargos partidistas, públicos y de elección popular con todo y parentela y amistades íntimas.

La consecuencia fue la demoledora derrota del PRD en 2018; en las presidenciales apenas obtuvo un millón 300 mil votos; equivalente al 2.8%, un poquito más y pierde el registro como partido político nacional. Y como producto de la concurrencia comicial, no alcanzó el umbral mínimo de votación en seis estados: Aguascalientes, Colima, Jalisco, Nuevo León, Sinaloa y Querétaro.

Para la conformación de la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión consiguió tan solo 11 diputados federales y 5 senadores. Y ha venido de más a menos; sus legisladores han ido dimitiendo para adherirse a otros grupos parlamentarios.

En ocasión del 31 aniversario, la Dirección Nacional Extraordinaria (DNE) del PRD aseguró que este instituto político está más unido y fortalecido que nunca y se prepara de la mano con la ciudadanía para que el próximo 2021 se consolide como la gran fuerza de la Izquierda en México

“Actualmente se promueven una agenda relevante para el país, que incluye la defensa de la Democracia, de la Constitución Política y de las libertades, pues el PRD en todo momento estará siempre del lado de las causas sociales y pugnando por el beneficio de las y los mexicano”, dijo.

¿Será? Habrá que concederle el beneficio de la duda.

Quizá consiga cuando menos sobrevivir a la próxima elección intermedia, sobre todo considerando que sus filas están algo más limpias debido a la mudanza de perredistas a Morena, donde emigró lo peor del PRD con sus excepciones.

No obstante, el PRD sigue siendo nido de políticos que solo saben vivir del financiamiento público del partido.

Sin embargo, la coyuntura y las circunstancias pueden hacerlo resurgir como el Ave Fénix, o terminar de cavar su tumba.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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