CRÓNICA POLÍTICA: ¿Qué espera la ciudadanía de Ray Chagoya?

Rosy RAMALES

Este miércoles 1º de enero de 2025 empieza una nueva etapa en el municipio de Oaxaca de Juárez con la asunción de Raymundo Chagoya Villanueva como presidente municipal, por quien la ciudadanía se volcó en las urnas electorales en junio pasado.

El éxito electoral de Ray fue multifactorial: Carisma, campaña de contraste, oferta política, táctica de comunicación y estrategia política-electoral de filigrana. Ah, y estructura electoral, parte de la cual, por cierto, una persona de la dirigencia municipal del PVEM entregó al más cercano competidor, Francisco Martínez Neri, de Morena.

Digamos que en su triunfo Ray aportó el 50% del puntaje; su sola imagen impactó positivamente en el ánimo del electorado, que prendió con su innovadora campaña; encantó con sus frases “vecinas y vecinos”, “no a la reelección” (en alusión a Neri), “no a la vieja política”, “yo sí nací aquí”, “verdadera transformación”.

La ciudadanía votó por la persona. Otra parte votó por los partidos que lo postularon en común: Verde y Fuerza por México-Oaxaca, digamos que por inercia porque ambos partidos francamente tienen poquísima presencia. Otra parte votó motivada por las tácticas de los estrategas de su equipo de campaña (visibles y no visibles). 

Y así, Ray Chagoya y el grupo político que lo respalda demostró que Morena sí puede ser derrotado, empezando por mismo Morena. Porque Ray y Neri son de Morena, pero cada cual pertenece a un grupo interno distinto. Está por demás repasar las razones.

Ahora lo importante es lo que viene a partir de este 1º de enero durante tres años. Y miren, desde el primer presidente municipal de oposición al PRI, Pablo Arnaud Carreño del PAN, no se había sentido tanta expectativa sino hasta ahora con Ray; será porque sus dos antecesores morenistas no dieron los resultados esperados.

¿Qué espera la ciudadanía de Ray? Lo mismo que esperaron de los antecesores. 

Que empiece a trabajar desde el primer minuto luego de asumir el cargo.

Que quien gobierne sea Ray. No un poder tras el trono, no una burbuja, no la familia.

Que su gobierno no haga negocios…con la basura, con las pipas de agua potable, con el chapopote para el bacheo, con el ambulantaje, con los encierros municipales y hasta con los panteones. Tal como ha sucedido con anteriores administraciones municipales. Por ejemplo, sigue siendo un secreto a voces el negocio de los carros de basura en el gobierno municipal saliente. Por eso la ciudadanía no puede perder de vista al gabinete de Ray. En círculos políticos ya se empieza a hablar de que en ciertas secretarías municipales las personas titulares le fueron impuestas precisamente para el negocio de la basura. Ah, porque eso sí, nadie puede convertirse en empresario más que los de la 4-T, porque en cualquier otro es “corrupción” o “neoliberalismo”.

Que el gobierno de Ray no aumente los impuestos y derechos municipales. En la administración saliente la ciudadanía se quejó amargamente de aumentos de más del 100% y hasta el 300%, lo cual le costó votos a Neri para concretar su reelección. Aunque estos aumentos es una responsabilidad compartida con los legisladores, pero no le pega a éstos, sino le pega directamente al presidente municipal.

Que Ray tenga interlocución con las personas regidoras de oposición. Por cierto, ¿ya se reunió con ellas? ¿Tiene la obligación de convocarlas para acordar detalles o mínimamente para saludarlas y desearles Feliz Año Nuevo? ¿O el protocolo marca que toda reunión entre presidente municipal y regidores sea una vez asumido el cargo? 

Que resuelva los problemas de la basura, inseguridad pública, agua potable, baches, congestionamiento de vialidades, ambulantaje, el crecimiento anárquico de los puestos en la Central de Abastos que ya abarcan la ribera del Río Atoyac hasta con casitas de lámina, etc.

Que haga obra pública. Sí pavimentación de calles, drenaje, banquetas, pero también por lo menos una de esas obras llamadas de relumbrón, que son necesarias hasta para efectos políticos favorables hacia el presidente municipal y su partido político, así como para el gobernador. 

Que en corto plazo dé resultados.

En resumen, la ciudadanía espera de Ray Chagoya un buen gobierno, que sea el mejor de la era morenista municipal; que se ponga las pilas porque no va a gobernar una colonia, ni una ranchería, sino va a gobernar nada menos y nada más que el corazón político de Oaxaca.

Seguramente contará con el respaldo del gobernador Salomón Jara Cruz: Económico y político, y especialmente para que nadie se sienta con derecho a decidir por Ray, porque al ser la capital oaxaqueña la caja de resonancia política, toda mala decisión municipal hace efecto carambola: Le pega al presidente municipal, al mandatario estatal y al partido político. 

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rosyrama@hotmail.com


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