CRÓNICA POLÍTICA: ¿Qué lleva a un gobernador del PRI respaldar al Gobierno de Morena?

Rosy RAMALES

El Gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, el martes salió a respaldar al Gobierno Federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

Por la naturaleza ideológica del PRI y de Morena, lo congruente sería a la inversa, máxime en un contexto eminentemente electoral rumbo a las elecciones concurrentes de 2021 y en la proximidad de la sucesión oaxaqueña.

Es como para que el mandatario local estuviese cuestionando las acciones presidenciales con el propósito de bajarle los humos a Morena en Oaxaca y así reposicionar al PRI, que en las elecciones de 2018 ninguna curul federal ganó y apenas una local.

Sin embargo, ocurre a la inversa.

Entonces, ¿qué lleva a un gobernador priista respaldar a un gobierno morenista? Y así, con tantos reflectores, en la sede cameral, acompañado del director general del Corredor Interoceánico, Rafael Marín Mollinedo, y hasta flanqueado de diputadas y diputados.

Tiene cierta lógica política.

Y quizá opere en la lógica de AMLO: “O están conmigo o…”. Ya ven como desairó al Gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, excluyendo a la entidad de la gira presidencial. Además, el tabasqueño no soporta el olor al PAN.

Con el priista Alejandro Murat ha sido distinto, quien desde un principio respaldó al presidente López Obrador. Incluso, como jefe político del PRI en Oaxaca nunca arremete en contra de Morena; su operación electoral es sui géneris, como pactada, pues los morenos tampoco arremeten duramente contra el mandatario local y su partido.

Sí, juegan a la competencia electoral, pero cordialmente (por llamarle de algún modo). La cúpula priista local se ha mostrado más dura con uno de sus filas como lo es Ulises Ruiz Ortiz, que con los morenistas.

Amén de jugar a la lógica lopezobradorista, hay vínculos que arrojan ciertas lecturas. Por ejemplo, Eduardo Enrique, hermano de Alejandro, es el suplente del senador Manuel Velasco Coello, entrañable amigo de AMLO, quien a su vez es amigo de Ricardo Monreal, amigo de José Murat.

Aunque dicen que la relación Alejandro-AMLO es directa. Que viene previo a la jornada electoral de 2018 cuando fue llamado para mostrarle estudios donde el PRI estaba destinado a perder casi todo, entonces le hicieron ver las ventajas que tendría si se mantenía al margen, pues de todos modos Morena iba a ganar.

El caso es que la relación Alejandro-AMLO es tersa, y Oaxaca una de las entidades favoritas del presidente, no solamente por su ubicación estratégica para el Corredor Interocéanico, sino porque prácticamente representa una gubernatura segura para Morena en 2022.

Entonces, ¿para qué pelear? Mejor respalda con la consiguiente reciprocidad del mandatario nacional tanto política como económicamente, ¿no?

Y como viene la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, pues hay que ponerse flojito y cooperando para conseguir más presupuesto para Oaxaca, o por lo menos que se mantenga el monto del 2020.

En fin, en la rueda de prensa ex profeso, Alejandro Murat respaldó los proyectos estratégicos del Gobierno de México que apuntalan el desarrollo de la región Sur Sureste e hizo un llamado a la unidad nacional “frente a convocatorias que buscan la división”.

Según el comunicado, también dio a “conocer la existencia de una alianza conformada en torno al objetivo de ‘construir la unidad, construir el bienestar, pero especialmente construir la transformación de Oaxaca, del sureste y de México’”.

Y en franco apoyo al presidente AMLO puntualizó: “Mientras unos utilizan las palabras para denostar, nosotros utilizamos las acciones para transformar”. Ejemplificando con las siguientes acciones: La inversión de más de 9 mil millones de pesos en proyectos de transformación para Oaxaca, como el Corredor Interoceánico y la construcción de las súper carreteras Mitla- Tehuantepec, Acayucan- La Ventosa y Barranca Larga- Ventanilla.

Por cierto, súper carreteras que empezaron en el sexenio del panista Vicente Fox Quesada y que no han podido ser terminadas por infinidad de razones, entre ellas la confrontación entre los presidentes en turno y los gobernadores, además de líos sociales y agrarios.

Ja. Nadie sabe para quien trabaja. AMLO las terminará y serán atribuidas a su gobierno, no a los panistas ni a la administración priista de Enrique Peña Nieto, quien ya no pudo ayudar a Alejandro Murat al haber asumido la gubernatura cuando a él le faltaban dos años en la Presidencia de México.

En fin, aquí cabe preguntar nuevamente ¿qué lleva a un gobernador priista respaldar a un gobierno morenista?

Lo ideal sería solamente el bienestar de los oaxaqueños y el desarrollo de Oaxaca. Pero los políticos siempre van en busca del futuro personal.

Y es secreto a voces que Alejandro Murat aspira a convertirse en candidato presidencial, por su partido, porque en Morena sería imposible; si entre morenistas desde ya se están comiendo vivos entre sí por la dirigencia nacional con miras sucesorias, imagínense que no harían con un externo o con un cuadro de nuevo ingreso.

Alejandro sufriría la misma suerte que José Antonio Meade.

Bueno, antes habría que esperar el desenlace de la suerte del PRI en las elecciones federales de 2021, no sea que hasta pierda el registro. Pero como es funcional para AMLO, quizá éste le eche una manita para evitar la desaparición de su partido de origen.

Lo que sí, en los círculos priistas se escucha que Alejandro Murat intenta convertirse en líder político del Sur Sureste. De ahí que la región forme parte de su discurso.

Y concluido su mandato como gobernador de Oaxaca, asumir la presidencia nacional del PRI, en sustitución de Alejandro Moreno Cárdenas (“Alito”), quien entonces sería impulsado a cargo de elección popular.

Aunque para dirigir al Revolucionario Institucional, primero tendría que entregar muy buenas cuentas como jefe político priista Oaxaca, donde hasta este momento su partido carece de una candidatura natural de arrastre y donde Morena llevaría las de ganar gracias a la fuerte presencia de AMLO en la entidad.

Por tanto, si de verdad es buena la relación López Obrador-Alejandro Murat pactarán la sucesión mediante una coalición Morena-PRI o Morena-Verde para impulsar una candidatura con garantía para ambos. Ya de perdis, una derrota priista mesurada.

A ver si Andrés Manuel recompensa el respaldo del mandatario priista, o al final lo deja como el chinito.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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