Rosy RAMALES
La encuesta de Octubre “Elección capitales 2027” de la empresa Gobernarte (que anda circulando en redes sociales) arroja gran ventaja para Morena rumbo a la elección municipal en Oaxaca de Juárez, con una intención del voto del 29.4%, con lo cual se afianza como la principal fuerza política de cara a la jornada electoral de junio próximo.
Claro, con las reservas del caso, pues no se miden a los nuevos partidos políticos (Somos y Paz), ni a los partidos políticos locales (PRD-Oaxaca, Nueva Alianza Oaxaca y Partido de la Transformación Oaxaqueña), que aunque dos de éstos últimamente han sido satélites de Morena, siempre es necesaria la medición del abanico completo y también siempre se corre el riesgo de las rupturas de última hora.
Una medición sin todas las fuerzas políticas, puede que no sea tan certera en sus resultados; los cuales, por cierto solo son útiles en el momento para proyecciones.
Con reserva también porque aún no inicia el periodo legal de precampañas y campañas, por lo que no existen precandidatos ni candidatos formales. Se trata, más bien, de la fase de los mal llamados procesos políticos internos, en que los partidos políticos designan a sus coordinadores o defensores o como se llamen.
Es sabido, por supuesto, que tales cargos en los hechos representan las candidaturas a formalizarse en su momento en el periodo correspondiente del proceso electoral.
En la referida encuesta a la pregunta “¿Por cuál partido político votaría usted si el día de hoy fueran las elecciones?”, el partido gobernante mantiene el liderazgo con el 29.4% en la intención del voto en la capital oaxaqueña; seguido del PVEM con el 19.7%, luego del PRI con el 15.6%.
Y del partido puntero, Morena, la encuestadora mide internamente tres perfiles: El senador Luis Alfonso Silva Romo, a quien le da la ventaja en la preferencia electoral con un 25.8%; seguido muy de cerca del actual presidente municipal Raymundo Chagoya Villanueva con el 20.8% y de Lizett Arroyo Rodríguez con el 15.4%.
Aunque un 217% de los encuestados optó por “otro” u “otra”, y un 16.3% aún no decide; ambos son porcentajes altos de indecisión interna. Además, en la medición faltan más perfiles morenistas con aspiraciones municipales como por ejemplo, la diputada local Haydeé Reyes Soto y el ex munícipe Francisco Matínez Neri.
En fin, suponiendo que tales tendencias sean reales y se mantengan ya con el abanico completo, ¿qué pasaría si Raymundo Chagoya Villanueva se va como candidato de otro partido político? Ya sea porque así lo haya pactado con la cúpula morenista para ser abanderado del Partido de la Transformación Oaxaqueña (es un run-run). O ya sea, porque en verdad rompa con Morena y abandere al PT o a Somos, o se va como independiente (por cierto, habrá que checar los tiempos y requisitos en esta última hipótesis).
Mmm..El caso sería interesante, porque en el 2024 Raymundo Chagoya fue candidato común del PVEM y Fuerza por México-Oaxaca, pero en marzo del 2025 renunció a tal siglado para afiliarse a Morena, entonces para la reelección no le aplicaría la regla de la postulación por uno de los partidos políticos que lo postularon inicialmente; o sea, sí podría postularse por partido distinto. Sería cuestión de conocer bien cómo se dio todo esto para analizar los pormenores del caso. Pero a vuelo de pájaro, sí podría.
Aunque difícilmente rompería, porque siempre ha mostrado institucionalidad y lealtad al jefe político del grupo morenista gobernante, el de Salomón Jara Cruz. Sin embargo, en política todo puede suceder.
Y si Raymundo Chagoya decidiera postularse por otro partido político en Oaxaca de Juárez para el proceso de 2027, el escenario político municipal cambiaría.
Como referimos párrafos arriba, según la encuesta en comento Morena encabeza la intención de voto general con un 29.4%, y Chagoya Villanueva cuenta con una preferencia interna del 20.8%, lo cual puede reflejar que una parte del capital político del partido está personalizada en la figura del munícipe.
Entonces, puede que su salida divida el voto morenista en la capital oaxaqueña. Quizá parte del voto duro se quedaría con Luis Alfonso, y otra parte seguiría a Ray. Esto reduciría el margen de victoria de Morena, haciéndolo vulnerable, incluso, frente a la oposición.
Eso puede ocurrir ya sea en una salida pactada para contender por el Partido de la Transformación Oaxaqueña o en una ruptura real para abanderar a otro partido.
Sería casi el mismo escenario de 2024, cuando contendieron dos figuras morenistas: Francisco Martínez Neri (el del voto duro), y Raymundo Chagoya, del grupo jarista, pero que contendió como candidato común del PVEM y el Partido Fuerza por México Oaxaca al no quedar Luis Alfonso Silva Romo, quien era el proyecto inicial del grupo gobernante.
Si Luis Alfonso obtiene la candidatura a la presidencia municipal, es para ganar. Y si Ray se postula por otro partido, también es para ganar.
¿Será que Morena está jugando con dos cartas a ver cuál pega resultando ganadora en la jornada electoral? Uf, pero es un juego que empezó muy feo no habiendo necesidad, salvo que el mismo juego implique la proyección de rompimiento.
En fin, a ver qué pasa.
***
Descubre más desde Rosy Ramales
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




