DEL ZÓCALO A LOS PINOS: «El poder y el despotismo duran poco».

Raúl CASTELLANOS

“EL PODER Y EL DESPOTISMO DURAN POCO” –Séneca dixit-; “el poder es como un explosivo o se maneja bien o estalla” diría Enrique Tierno Galván, hay quienes no lo entienden así y abusan al extremo, sin advertir que más temprano que tarde la verdad se impondrá, “Veritas Filia Temporis” –la verdad es hija del tiempo-; Fernando Guzmán fue uno de los integrantes del comando pinochetista que en julio de 1986 realizó la detención del fotógrafo Rodrigo Rojas de 19 años y Carmen Gloria Quintana, joven universitaria de 18 años, el delito, simpatizar con el gobierno del depuesto Salvador Allende -derrocado por Pinochet cuando ellos tenían 6 y 5 años- y participar en las movilizaciones que ya presagiaban el fin de la dictadura, fueron llevados a un paraje a las afueras de Santiago, rociados con gasolina y quemados vivos, Rojas murió a causa de las quemaduras, Carmen Gloria sobrevivió y logró recuperarse después de muchos años de tratamiento; 29 años después, Guzmán, habló, confesó y –debido a ello- fue posible reabrir el caso y detener a doce ex militares autores del homicidio, entre ellos el oficial al mando de la “patrulla” que agredió a los jóvenes, el caso que ha conmocionado estos días al mundo es conocido como el de los “quemados”; como suele suceder en toda dictadura, se cuentan por miles los crímenes y desapariciones no aclarados, no resueltos, menos juzgados, cometidos por Pinochet y sus órganos de represión; José Tohá, ministro del interior y de defensa en el gobierno de Allende, fue detenido después del golpe militar, trasladado a la isla Dawson, campo de concentración del ejército, sometido a tortura permanente, “se paran a los pies de mi cama y hacen escarnio de mi indefensión” le escribió a su esposa, finalmente murió, el parte oficial fue “suicidio”, se ahorcó dentro de un closet, dijeron, medía 1.92 y pesaba 49 kilos; en 1974 en plena “Operación Cóndor”, Carlos Prats, el general antecesor de Pinochet en la comandancia en jefe de las fuerzas armadas chilenas, fue asesinado por la DINA en una transitada avenida en el centro de Buenos Aires, le colocaron una bomba debajo del carro, en el atentado también murió su esposa Sofía Cuthbert; en 1975, el 6 de octubre, en Roma, un francotirador disparó contra el ex vicepresidente y líder democratacristiano Bernardo Leighton y su esposa Anita Fresno, ambos sobrevivieron, ella quedó parapléjica y él con lesiones cerebrales irreversibles; 1976, 21 de septiembre, Orlando Letelier ex canciller de la Unidad Popular y líder en ese momento de la oposición en el exilio a la dictadura, salía de una reunión, lo acompañaba su secretaria Ronnie Moffit, una bomba cuidadosamente colocada en su vehículo los mató a ambos; Eduardo Frei Montalva, ex presidente de Chile, considerado un factor de unidad en la transición que ya se perfilaba, ingresó a la clínica Santa María para operarse de una hernia, estando en el quirófano, le fue inoculado gas mostaza y talio, murió el 22 de enero de 1982; el 19 de septiembre de 1973 el sacerdote de origen español, Joan Alsina, fue detenido, lo fusilaron en el puente Bulnes, solo alcanzó a decirle a sus ejecutores “por favor no me pongan la venda, mátenme de frente porque quiero verlos para darles el perdón”; la cultura fue otra de las víctimas del pinochetismo, no podía ser de otra forma, a la pluma y a la música es a lo que más temen los tiranos, Pablo Neruda, falleció el 23 de septiembre de 1973, oficialmente de cáncer, en la misma clínica Santa María –de Santiago- donde años después “hizo lo propio” Frei, su chofer Manuel Araya –y múltiples evidencias lo prueban- asegura que le aplicaron una inyección letal, se encontraba bien –al ingresar- al día siguiente saldría de Chile; Víctor Jara, músico y poeta, director de teatro y comunista confesó, lo detuvieron durante el golpe, estuvo 5 días detenido en el estadio nacional –hoy Víctor Jara-, fue torturado, le destruyeron las manos a culatazos, lo acribillaron de 40 balazos y abandonaron su cuerpo a las afueras del cementerio Metropolitano; Michel Bachelet, Presidenta de Chile, cuyo padre Alberto Bachelet también murió a causa de las torturas a que lo sometieron sus propios compañeros de armas, recién –en el contexto del caso “los quemados”- volvió a llamar a romper el “pacto de silencio” –entre los militares fundamentalmente- en torno a las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura; “tienen la fuerza podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen…ni con la fuerza la historia es nuestra la hacen los pueblos” –Salvador Allende dixit-…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?… RAÚL CASTELLANOS / RCMULTIMEDIOS.MX http://rcmultimedios.mx/politica/46570/del-zcalo-a-los-pinos#.VbhkvFdpseg.mailto


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