DEL ZÓCALO A LOS PINOS: Emiliano Ruiz Parra…cronista del dolor y la esperanza

Raúl Castellanos

“EMILIANO RUIZ PARRA…CRONISTA DEL DOLOR Y LA ESPERANZA”; finalmente el Senado de la República decidió entregar la Medalla que honra a Belisario Domínguez al empresario Alberto Bailleres; comparto el sentir de un amplio sector de opinión, de que, más allá de méritos personales, de filias y fobias, de visiones sobre la necia realidad actual, el perfil del galardonado no se ajusta al espíritu que alentó la creación de la presea, si de reconocer contribuciones a la democracia se trata, Porfirio Muñoz Ledo tiene muchos más avales para merecerla; tal sentir se reflejó en el debate y la votación, por primera vez la Medalla no se otorgó por unanimidad; contrastando argumentos, al presentar el dictamen se ponderó “Bailleres es un mexicano ejemplar que ha promovido con éxito, a través del emprendedurismo, la empresa y la filantropía, la actividad económica, la generación de empleos, la salud, la educación y la cultura”; el PRD, consideró que con la entrega de la presea –a Bailleres suponemos- se envía “un mensaje equivocado a la sociedad”, el PT –en voz del senador Bartlett- argumentó en tribuna que “Bailleres acumuló su gran fortuna, Forbes lo ubicó en 2013 como el segundo hombre más rico de México, a través de beneficiarse de las privatizaciones de empresas estratégicas y de los privilegios fiscales otorgados a los magnates del país”, privilegios que por cierto –Bartlett- no cuestionó cuando estuvo “del otro lado”; dos hechos reales quedaron plasmados en el diario de debates –además de los cuestionamientos- Bailleres es un hombre de éxito empresarial, lo cual no debe discutirse cuando es producto del talento y del esfuerzo, aún cuando se tenga la fortuna de heredar fortunas, valga el pleonasmo, la campaña “Totalmente Palacio” es reconocida internacionalmente y Bailleres y esto es lo que considero lo distingue, es una fuerza centrífuga del ITAM, al día de hoy una de las Universidades de excelencia en América Latina –haciendo a un lado el maniqueo debate de educación popular o privada-; no coincido con quienes afirman que en el ITAM solo se forman cuadros para la burguesía y el denostado sistema político y económico actual, me consta que también se forman cuadros para la vida y para enfrentar la necia realidad, creo que uno de los grandes méritos de quienes ahí imparten cátedra, es que enseñan a cuestionar, debatir y decidir a qué futuro apostar; en este contexto, ayer cuando en los pasillos del Congreso, las mesas de análisis y las otras mesas, las de los restaurantes de Polanco, Las Lomas y Santa Fe, en los postres y los digestivos se comentaba sobre la Belisario para Bailleres, en el Auditorio Raúl Bailleres del ITAM se presentaba el Libro de Emiliano Ruiz Parra, “Los Hijos de la Ira”; sobre las crónicas que Emiliano dibuja con magistral realismo, mi “Conciencia Crítica”, estudiante del último semestre de Ciencias Políticas en el ITAM, escribió para “El Barrio Antiguo” un testimonio, del cual con la autorización de este “Politólogo en labor de Parto” les comparto algunas líneas. “En el país donde la memoria es el primer enemigo del Estado, Emiliano rescata las historias de los deudos de las múltiples modalidades de la violencia. Sus ocho crónicas son una radiografía de las cuales podemos inferir la derrota del ideal democrático de una generación de mexicanos ¿que pensarán los panistas del siglo XX, aquellos que estaban dispuestos a morir por la democracia, si pudieran ver como presidentes de la República emanados de sus filas solaparon la desaparición forzada de guerrilleros y claudicaron al intentar salvar la vida de mineros atrapados en una mina de carbón?. Al mismo tiempo Los Hijos de la Ira nos restriega a los mexicanos de hoy nuestra tolerancia ante lo intolerable, en nuestras narices se viola y se asesina a los migrantes, ante nuestra pasividad gobiernos y criminales –cuando no son lo mismo- aniquilan periodistas; a cientos de kilómetros se deja morir a trabajadores de la petrolera que hasta hace un año aportaba el grueso del ingreso nacional, en nuestros centros penitenciarios se castiga la imaginación y se premia la represión, es imposible concluir Los Hijos de la Ira y no preguntarse ¿Dónde he estado? ¿Qué voy a hacer?. Sin embargo, a pesar de todo lo anterior, Los Hijos de la Ira es un llamado a la esperanza, en la vorágine en que está inmersa nuestra realidad mexicana nos tragamos el discurso de negar lo arrancado y buscar únicamente lo agradable, de ahí que nuestra apuesta por vivir el día a día sea insensibilizarnos ante el dolor, ante el drama y la narración, los relatos de Emiliano nos recuerdan que de la negatividad de la herida, de la caída en la barbarie podemos sacar historias de mayor entrega y lucha ante la adversidad, ante la muerte, por la vida. No tengo una fórmula para descifrar como transformar el México de las élites que tienen cooptado el Estado, pero sé que leyendo Los Hijos de la Ira, podemos darnos una idea de lo que su existencia nos ha costado y de la imperiosa necesidad de no perder la esperanza, nuestra principal arma para florecer en medio de la barbarie”; A Emiliano Ruiz Parra lo conocí una tarde del 2006, en medio de la crispación que reinaba en Oaxaca, hacía reportajes para el “Reforma”, platicamos largo, luego supe que andaba estudiando en Londres, lo reencontré cuando llegó a mis manos su primer libro “Ovejas Negras – Rebeldes de la Iglesia Mexicana del siglo XXI”; estoy cierto que ya forma parte de una nueva generación de escritores que rescatan la memoria y la verdad en medio de esta vorágine de contradicciones que vivimos, no es posible hacer premoniciones de hasta dónde llegará, lo que si advierto es que su pluma, es un eco, un viento, un oleaje, un destello, una crónica del dolor y la esperanza…es viernes “hoy toca” –Dehesa dixit-…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?… RAÚL CASTELLANOS HERNÁNDEZ / RCMULTIMEDIOS.MX http://rcmultimedios.mx/politica/48694/del-zcalo-a-los-pinos#.Vjwr-zE0EwI.mailto

 

 


Descubre más desde Rosy Ramales

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *