Raúl CASTELLANOS
“EVITA, ISABEL, CRISTINA…SCIOLI, MACRI…LAS LILAS, UN TANGO”; Argentina, “no llores por mí”, “yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno, son las mismas que alumbraron con sus pálidos reflejos hondas horas de dolor”; cada país tiene su propia historia, no es lugar común decir que cada pueblo, sociedad, la ha construido con “sangre, sudor y lágrimas”, de acuerdo a su cultura y circunstancias, retos y condiciones sociales, económicas y hasta geográficas –nosotros colindamos para bien y para mal con el imperio, los gauchos disputan las Malvinas con los herederos de Nelson y Enrique VIII- que en ocasiones, confundidos en las propias, nos parecen lejanas, ajenas, pero ahí están, marcando ritmo, destino, con –tal vez- un infaltable denominador común…la intensa lucha por el poder; disputa que en cada Estado Nacional –en América Latina los hay, regímenes presidencialistas democráticos, autoritarios y varios cuasi vitalicios- los matices en la formas de elegir Presidente de la República son relevantes; en Argentina, donde el voto es obligatorio, el domingo se celebraron las primarias presidenciales –PASO- que definen cuales candidatos de los que se presentaron al obtener más del 1.5% de la votación, accede a competir en las generales de octubre, en esta ocasión de 15 fórmulas solo superaron el porcentaje requerido seis, estando contemplada la segunda vuelta, para evitarla, se requiere triunfar –en la primera- por un voto más del 45% o por lo menos obtener el 40% con una diferencia de al menos el 10% sobre su rival más cercano, lo que le pone un ingrediente emocional adicional a las elecciones y sobre todo –en caso de segunda vuelta- hace obligada la búsqueda de alianzas y acuerdos, pudiendo darse el caso de que el más votado en la primera, pierda en la segunda si sus adversarios se unen; en este contexto, el candidato oficialista Daniel Scioli, a quien hasta hace poco tiempo la Presidenta Cristina Fernández le relegaba por considerarlo demasiado a la derecha del “Frente a la Victoria” –patente del kirchnerismo- obtuvo –hasta contados el 97.50 de los votos- el 38.45% frente al 30.01% de “Cambiemos” el frente opositor que postula a Mauricio Macri, resultado que en términos reales deja todo en “pendiente”; en este contexto, el devenir presidencial de Argentina ha sido mucho más intenso –que el nuestro por ejemplo-, un personaje, Juan Domingo Perón ha dominado buena parte de la escena, como Presidente en dos ocasiones, del 4 de junio de 1946 al 21 de septiembre de 1955 y del 12 de octubre de 1973 al 1 de julio de 1974, por el protagonismo de sus esposas, Eva Duarte de Perón y María Estela Martínez, la primera, reconocida por el pueblo simplemente como Evita, se convirtió en el símbolo de la polarización política y social, sus “descamisados” la adoraban, sus adversarios la llamaban “esa mujer”, perfilada para ser presidenta, la sorprendió la muerte –por leucemia- el 26 de julio de 1952, noche en que nació el mito, la leyenda, que aún se invoca en los barrios pobres de Buenos Aires, al igual que en el musical que recuerda sus apariciones en el balcón de la Casa Rosada, el día que Perón ganó las elecciones y cuando se despide sabiendo la fatalidad de su destino; María Estela –por su parte- reconocida como Isabelita, también fue marcada por la adversidad, muerto Perón, en su calidad de vicepresidenta asumió la Presidencia el mismo 1 de julio del 74, fue depuesta por un golpe de estado el 24 de marzo de 1976, dando paso a la sangrienta dictadura; y en todas estas décadas, Perón ha seguido presente a través de la reivindicación de sus políticas populistas, su ideología, sus citas, que con diversos personajes, formas y organizaciones partidistas son invocadas, el mismo kirchnerismo surge de las estructuras peronistas del PJ –Partido Justicialista- y la poderosa CGT –Confederación General de Trabajadores-, Néstor y Cristina Kirchner son en esencia un producto sofisticado del peronismo; paralelo al peronismo –Perón era General- los militares han marcado la parte obscura de la historia contemporánea de Argentina, “presidentes” de facto, si se les puede llamar así, en lenguaje coloquial vulgares dictadores, lo han sido a partir de la Revolución de 1943, Arturo Rawson, Pedro Pablo Ramírez, Julián Farrell, José Domingo Molina, Eduardo Lonardi, Eugenio Aramburu, Juan Carlos Onganía, Marcelo Levingston, Agustin Lanusse, Jorge Rafael Videla, Eduardo Viola, Alberto Lacoste, Leopoldo Fortunato Galtieri, Alfredo Saint Jean, Reynaldo Bignone; como se advertirá, nada que envidiar en este tema especifico; por lo demás, sí, mucho que admirar de ese hermoso país, en particular disfrutar de un buen bife en la terraza del restaurant “Las Lilas”, degustando un generoso vino rojo de su cava –de las más completas del mundo- sugerido –de preferencia- por el Soumelier en atención al punto de la carne, arrullados por el discreto y cómplice oleaje del Río de la Plata y ya en los digestivos acompasarse con las notas de un Tango…”sentir que es un soplo la vida, que cinco años no es nada, que febril la mirada, en las sombras te busca y te nombra… tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarme con mi vida, tengo miedo de la noche que poblada de recuerdos encadene mi historial”…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?… RAÚL CASTELLANOS / RCMULTIMEDIOS.MX http://rcmultimedios.mx/politica/46889/del-zcalo-a-los-pinos#.VclwaPJbL5c.mailto
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