Raúl CASTELLANOS
“OAXACA MERECE UNA TREGUA”; hace tiempo escribiendo sobre un personaje de la política europea, a quien con más razones que sin razones se le venía el mundo encima me encontré con una frase que definía con cierta precisión –en política el absoluto no existe- el momento que vivía, “al no poder ganar decidió no perder”; tomada la decisión por el Estado Nacional de cambiar las reglas del juego desapareciendo el IEEPO creando un nuevo organismo que regule la relación con el magisterio, haciéndolo con apego a la ley y en el marco de sus atribuciones, es de lógica elemental suponer que no habrá marcha atrás, no por lo menos por ahora, no en este gobierno –federal-, no en el próximo a menos que Andrés Manuel ganara la presidencia en el 2018 y eso estaría por verse, aunque es natural suponer que algo cambiaría; en contraste la tensión aumenta, la polarización es manifiesta, la Sección XXII –al cierre de estas líneas- debate sobre las acciones que emprenderá, su vocero comentó sobre el congelamiento de sus cuentas bancarias, se filtra la información de que existen 25 órdenes de aprehensión contra sus líderes; el Presidente Peña ayer reiteró “porque quienes tienen beneficios alcanzados, cuando se trastocan o se alteran para bien de una sociedad, para bien de las mayorías, no es fácil dejar de lado o aceptar el cambio de condiciones, la reforma educativa respeta los derechos de los maestros pero también impone a quienes se incorporan al nuevo sistema educativo nacional, ser sujetos de una evaluación que asegure, actualizarse, estudiar y estar en una permanente preparación” y aludiendo a la decisión anunciada el martes reiteró “donde mayor resistencia había, habría que hacer cambios que aseguren que la reforma educativa llegue realmente a quien la necesita, nuestros niños y jóvenes”; en el otro extremo el padre Alejandro Solalinde en entrevista con “Revolución TresPuntoCero” dijo “es lamentable que en Oaxaca no se tenga un espacio para el diálogo y que se tenga más bien la intimidación y las armas, no es llenando Oaxaca de policías Federales y Gendarmes, no es sometiendo con represión como se va a lograr una respuesta positiva en este estado”; Andrés Manuel –por su parte- vía un video ofreció su respaldo a los maestros de Oaxaca, se declaró “a favor del movimiento magisterial y de la educación pública, gratuita y de calidad”, en contra de “quienes quieren privatizarla como si fuera una mercancía”, aunque matizó advirtiendo que “no está en contra de la educación privada”, aludió a “la mafia del poder”, le solicitó a la directiva de los maestros, una audiencia, una reunión “para echar a andar una alianza de organizaciones sociales con Morena, con miras a las elecciones próximas en Oaxaca y revertir estas decisiones, lo podemos lograr, se puede establecer en Oaxaca un gobierno del pueblo y para el pueblo, entre todos, de esto quiero hablar con los maestros” y concluyó, con una convocatoria que me parece de lo más relevante “tener cuidado de no caer en la trampa de la violencia”, a la que “se le puede sacar la vuelta por la vía pacífica y electoral”, lo cual –esto último- si la saben leer en la Sección XXII es la mejor salida lateral que pueden tener en este momento, repliegue estratégico, alianza con Morena, un candidato competitivo de la sociedad civil y van por todo, aumentan la apuesta y revientan la pragmática “coalición” derecha-izquierda ; como se advertirá –“más sabe el diablo por viejo que por diablo”- Andrés Manuel ubicó el conflicto en el tema que subyace en lo que está ocurriendo, del que nadie quiere hablar pero todos saben que ahí esta –algo así como el “Sancho”- la sucesión gubernamental del año próximo, no es casual que ninguno de los y las oaxaqueñas que han expresado su deseo de participar en la contienda electoral –de todos los partidos- se haya pronunciado, fijado una posición clara y contundente al respecto, todos –parece- están esperando el desenlace y eso no se vale, Oaxaca no lo merece; en este contexto “no se hagan bolas” –Salinas dixit-, no habrá victorias absolutas, ni siquiera pírricas, es un escenario –previsible- en el que todos pierden, pierde el Estado –sin consensos sociales amplios las decisiones jurídicas no bastan-, pierde el magisterio y pierde más si recurre a la confrontación –una verdad es absoluta, la sociedad, la mayoría silenciosa ya está hasta el tope de marchas y plantones-, es hora de cambiar de táctica y estrategia, de enfrentar la nueva realidad, pierden –sobre todo- las niñas y los niños, rehenes de este conflicto de intereses, pierde Oaxaca, en suma perdemos todos; pero ¿Qué hacer?, la indiferencia ya no alcanza, el Estado tampoco puede hacerlo y resolver todo, es tiempo de bajar la discusión a los hogares, a las familias, a las organizaciones sociales, a los medios de comunicación, a las plazas públicas, a los centros de enseñanza superior, los jóvenes tienen que involucrarse, debatir con los maestros que forman parte de ellas, no hay un núcleo familiar o social en Oaxaca donde no haya un maestro, hay que discutir la urgencia, la urgente necesidad de que los oaxaqueños, al margen de filias y fobias, de mezquindades, de agravios pasados, nos regalemos una tregua…OAXACA MERECE UNA TREGUA…y lo que haya que definir, decidámoslo en las urnas el año próximo…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…. RAÚL CASTELLANOS / RCMULTIMEDIOS.MX http://rcmultimedios.mx/politica/46468/del-zcalo-a-los-pinos#.VbB8cnm9HzM.mailto
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