EL RETABLO DE LAS MARAVILLAS: La tendencia, ¿liberar a los Abarca?

Ma. De los Ángeles FERNÁNDEZ MONDRAGÓN

ESOPO

Zeus, prendado de la sagacidad, la prestancia y la astucia de la zorra, la hizo reina de los animales. Quiso saber si había abandonado su codicia, tras cambiar de estado. Zeus hizo aparecer un escarabajo cuando llevaban a la zorra en una litera. Ésta no pudo controlarse al verlo revolotear por la litera. Saltó e intentó atraparlo. Zeus, irritado, la devolvió a su condición primitiva.

MORALEJA: Los hombres viles, aunque adopten aspectos ilustres, jamás cambiarán de condición.

SOLALINDE Y SUS PATRAÑAS.

PROCURADURÍA PRETENDÍA “LIBERAR AL EJÉRCITO DE TODA RESPONSABILIDAD”: P. ALEJANDRO SOLALINDE SOBRE CASO AYOTZINAPA. Un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pone en duda la versión presentada por la Procuraduría General de la República de México (PRG) sobre la desaparición y muerte de los 43 normalistas en septiembre de 2014. En el reporte, la CIDH indica que es posible que los estudiantes no fueran incinerados en el basurero de Cocula. El padre Alejandro Solalinde, habló en el noticiero La Mañana de NTN24 sobre esta nueva versión asegurando que la respuesta sobre “el paradero está en manos de la Policía Federal y del Ejército”. “El hecho de que no hayan sido incinerados en Cocula, como pretendía el Gobierno, no quiere decir que finalmente no hubieran sido incinerados, tal vez en otros crematorios del Ejercito”, agregó Solalinde. Además indicó que “lo que pretendía la Procuraduría General de la Republica era liberar al Ejército de toda responsabilidad” y expresó que “hay una información que se ha ocultado. Este Gobierno no es transparente”. (NTV24, Septiembre 7, 2015).

No tiene remedio.

Va de historia.

COMISIÓN DE LA VERDAD 2014

DESIGNAN A HURTADILLAS COMISIÓN DE LA VERDAD. INDAGARÁ REVUELTA 2006. ABORDARÁ REPRESIÓN. SOLALINDE, MARINA JIMÉNEZ Y DIEGO OSORNO. La Comisión de la Verdad que indagará Revuelta del 2006, designada ayer a hurtadillas. La integra Marina Patricia Jiménez Ramírez, Diego Osorno González y Alejandro Solalinde Guerra. Con Decreto 2056 emitido por el Congreso del Estado, Gabino Cué tomó protesta a investigadora y maestra en antropología social Marina Patricia Jiménez Ramírez, al periodista y escritor Diego Enrique Osorno González, y al sacerdote (sic) y defensor de derechos humanos, Alejandro Solalinde Guerra, como integrantes de la Comisión de la Verdad de Oaxaca. Solalinde fungirá como Presidente de tal organismo. Investigará hechos por violaciones a derechos humanos del pueblo de Oaxaca en 2006 y 2007. Indagará a fondo condiciones políticas, administrativas y jurisdiccionales de instituciones del Estado que contribuyeron, con su actuación u omisión, a la comisión de violaciones y delitos. (NOTICIAS, El Imparcial y Agencias, Nov-25-2014)

Mira tú.

Ya apareció el peine.

En aquellos días de 2014, Alejandro Solalinde salió a “desmentir la difusión de su supuesta muerte en redes sociales durante el puente largo de noviembre”. Fue una estrategia suya. En vivo con Carmen Aristegui en MVS responsabilizó de la presunta amenaza al gobierno de Enrique Peña Nieto. A su vez, la Casa del Migrante en Ixtepec –regalo generoso del ex gobernador José Murat con cargo al erario- boletinó que “se trataba de amenaza muy clara del gobierno mexicano”. En CNN, por la noche, Solalinde se explayó.

Como de costumbre, armó el follón mediático.

E intempestivamente, el Gobierno de Oaxaca crea la Comisión de la Verdad para esclarecer la “verdad histórica” sobre la Revuelta-2006-2007. Con decreto legislativo, recursos públicos y autonomía absoluta para indagar las entrañas de los oaxaqueños. Otorga poder total para decidir las políticas públicas y los programas estatales en derechos humanos. Libertad sin restricciones para indagar, en todos los ámbitos, lo sucedido en aquellos días aciagos. Vocería exclusiva para la difusión de información privada gubernamental. Organismo autónomo sin rendición de cuentas. Y con 60 mil pesos mensuales, viáticos y gastos de representación a cada uno de los tres comisionados. Oficina y personal a su disposición. Todo un portento. Claro, lo preside Solalinde.

Y para variar, todos los comisionados ajenos a Oaxaca.

Solalinde, originario del Estado de México. Diego Osorno, regiomontano, periodista, escritor exitoso y autor de “Oaxaca Sitiada”, crónica canteada del conflicto de 2006. Marina Patricia Jiménez Ramírez, indocumentada, con graves problemas con la justicia en Chiapas. Monja por 20 años con las Hermanas Siervas del Divino Pastor. Ex-directora del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas en San Cristóbal y ex Consejera de la CDHCH. A Chiapas llegó con hábitos. Se clavó en la diócesis de Don Samuel Ruiz. Ahí, bajo su patrocinio cursó (¿?) antropología e hizo maestría. Yolanda Castro, pareja de Marina, ligada al EPR. Cargos por dos años. Por si fuera poco, a la hoy comisionada de la verdad, la denunciaron penalmente en 2013 por usurpación de funciones y ejercicio doloso de cargo público. La separaron en ambas dependencias. Imagínense.

Todos, sin excepción, carne de presidio.

DECRETO 2056: LXI LEGISLATURA.

Y a tales personajes, con Decreto 2056, la LXI Legislatura local les creó en 2011 y entregó la controvertida Comisión de la Verdad. Hoy, sale sobrando todo el aparato gubernamental ante tal poderío. No sólo han decidido sobre la historia oaxaqueña, sino en vidas y haciendas. La versión moderna del Santo Oficio y La Inquisición. Con fuero y prioridad sobre instituciones gubernamentales y población inerme.

Así, sin mayores trámites y al vapor, el Poder Legislativo del Estado les entregó todo el poder. Claro, en aquellos días, los “24 diputados coalicionistas conducían los destinos la LXI Legislatura local”, presumía el entonces pastor Jesús López Rodríguez”. Y claro, ataron y desataron a la voluntad del Señor de Oaxaca. Y, cumplieron su objetivo: crear “comisiones” a modo y paralizar a las instituciones. Tal era la premisa.

Incluso, los coalicionistas armaron “complot legislativo” y abolieron a la fracción al más puro estilo del “Jueves” de Chesterton. Hicieron cera y pabilo del Poder Legislativo. Claro, eran mayoría y actuaron como niños con juguete nuevo. Tanto poder los enloqueció. Venían de la indigencia total. De Flavio Sosa para abajo, todos –con alguna excepción- fueron de pifia en pifia. Imagínense, era la primera vez en su vida que tenían un cargo público de nivel. Perdieron la brújula.

A un año de su creación, con bombo y platillos armaron todo el garlito.

¿Alguien sabe dónde está hoy la sede de la cacareada Comisión de la Verdad? ¿Han visto trabajar a alguno de sus tres onerosos miembros con cargo al erario público? Bueno, Diego Osorno, de repente entrevista en exclusiva a su patrón Gabino y lo publica en el diario y portal donde trabaja en el DF. Solalinde anda perdido desde hace varios meses, armando camorra por otros lares. Le falló, de tomo a lomo, lo de Ayotzinapa. Todas sus teorías sobre el tema se cayeron solitas. A la monja guerrillera de San Cristóbal, se le vio una sola vez en Oaxaca, cuando instalaron la fallída Comisión de la Verdad. Eso sí, les abonan su sueldo religiosamente cada mes.

Por cierto, hoy reventó, una vez más, el caso Ayotzinapa.

Ya armaron otra leyenda. Ni los incineraron ahí, dicen fuentes de la Comisión de marras. Los principales culpables: José Luis Abarca, ex presidente de Iguala, está en el Penal de Máxima Seguridad del Altiplano. Su mujer, María de los Ángeles Pineda, en el Reclusorio Federal de Nayarit. Ángel Heladio Aguirre, ex gobernador de Guerrero, cercanísimo al grupo de Manuel Camacho Solís (+), anda desaparecido. No se sabe nada de él. Ni está preso ni enjuiciado, ni se asoma. Es sobreviviente del Clan de Manuel Camacho (+).

Por lo visto, la tendencia es responsabilizar al gobierno de Enrique Peña Nieto, al Ejército Mexicano, al Procurador José Murillo Karam y exonerar tanto a Aguirre Rivero como a la mujer de Abarca y al propio ex alcalde, y de paso al gobernador, de quien cuentan cada historia. Vamos, hasta lo involucran sentimentalmente con la ex alcaldesa Pineda.

Y es la locura.

TODO UN COMPLOT.

ATENDERÁ PGR CONCLUSIONES DE CIDH; ANUNCIA NUEVO PERITAJE POR CASO IGUALA. TITULAR PGR, ARELY GÓMEZ, ORDENA REALIZAR ESTUDIO Y ANÁLISIS DETALLADO DEL INFORME DEL GIEI. La titular de la PGR, Arely Gómez, dio a conocer que las investigaciones sobre el caso Iguala siguen y se mantendrán hasta las últimas consecuencias. Sobre las conclusiones dadas a conocer sobre la incineración, indicó: “El GIEI de la CIDH presentó informe fundamental para la investigación de los lamentables sucesos de Iguala”, dijo. Reconoció al grupo de expertos por “su colaboración y trabajo, que contaron con el apoyo y apertura del Gobierno de la República”. Y agregó: He ordenado a las diversas áreas de la PGR para que se lleve a cabo el estudio y análisis detallado del Informe”. Se solicitará un nuevo peritaje a cargo del grupo colegiado de peritos forenses del más alto prestigio. Anunció que el Estado Mexicano solicitará prórroga para que el Grupo de Expertos concluya sus trabajos en torno a estos hechos”. (EL UNIVERSAL y Agencias, Sep-7, 2015).

Sí que se armó un rebumburumbo.

Vaya jaleo.

“COMISIONES ONU”, UNA LACRA

GIEI: NO FUERON INCINERADOS. EPN ORDENA INVESTIGAR. El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó que no existen evidencias científicas que confirmen que los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa fueron incinerados en el basurero de Cocula, como lo dio a conocer la Procuraduría General de la República (PGR), por lo que exigieron al gobierno federal un replanteamiento de la investigación para saber qué fue lo que sucedió el 26 y 27 de septiembre de 2014 con los jóvenes. Los expertos presentaron informe Investigación y primeras conclusiones de las desapariciones y homicidios de los normalistas de Ayotzinapa, que muestra la investigación y recolección de evidencias o documentos que se hizo en los últimos seis meses. Francisco Cox, integrante de ese grupo, aseguró que para quemar los cuerpos de los estudiantes se hubiera necesitado una “carga de combustible de madera de 30 mil 100 kilogramos; 13 mil 330 kilogramos de neumáticos y un consumo de 60 horas”. (EL UNIVERSAL, Sep-7, 2015).

Al contradecir informe PGR de noviembre 2014, Cox sostuvo que “para incinerar cada uno de los cuerpos se necesitaban 12 horas mínimo o hacerlo en un crematorio, pues al estar al aire libre, “30% del calor se irradia a los lados, el resto, la gran mayoría, sube al aire y sólo 1% se destina al consumo del objeto a quemar”. Sus argumentos no se sustentan.

Vaya osadía.

Ni siquiera estuvieron presentes en el lugar de los hechos. No fueron testigos presenciales. No pueden tener la verdad real de lo que ahí sucedió. Ni conocen México y mucho menos, Iguala. Aquí hay intereses ajenos a México, a sus gobernantes y a los deudos de los muchachos que murieron. Ahora resulta que nada de lo que pasó ahí, pasó. Que los restos que se enviaron a instituciones suizas –Innsbruck- a analizar no eran los despojos mortales de los estudiantes. ¿Y cómo pudieron llegar a tal conclusión?

El mismo bolero.

Tales organizaciones se dedican no sólo a cuestionar a los gobiernos institucionales, sino a poner en tela de juicio todo el trabajo profesional del gobierno mexicano. Como si ellos fueran el mismito Dios que tiene la verdad absoluta. Según ellos, pueden cuestionar hasta al Espíritu Santo y corregirle la plana. Allá los que les hagan caso. Durante los años que me tocó cubrir por el inolvidable diario El Heraldo de México, las cumbres y reuniones internacionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y conocer a fondo las entretelas del control que ejercían los países poderosos sobre las naciones del segundo y tercer mundo. Entendí la magnitud de la debilidad de nuestros gobiernos frente a la oligarquía y a las estrategias para mantener las riendas de los pueblos. Entre otras, contratar de por vida a personajes como Alejandro Solalinde, entre otros, que ni sacerdote ni cura ni párroco es. Es un farsante y nada más.

En cuanto a Ayotzinapa, es sólo el telón de fondo actual. Igual lo fueron, en su momento, el Movimiento del 68 y la UNAM, el 71; Chiapas y el “zapatismo” en 1994; ahora en 2014, la Normal Rural de Ayotzinapa. Contradiciendo testimonios de gente del lugar que presenció la masacre. Y si bien, tanto el alcalde de Iguala,

Al contradecir informe PGR de noviembre 2014, Cox sostuvo que “para incinerar cada uno de los cuerpos se necesitaban 12 horas o hacerlo en un crematorio, pues al estar al aire libre, “30% del calor se irradia a los lados, el resto, la gran mayoría, sube al aire y sólo 1% se destina al consumo del objeto a quemar”. Y es un Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). De entrada, suena a Comisión Patito. En un asunto tan delicado, no puedes mandar a un grupo de inexpertos que sabrá Dios qué profesión tienen y a qué se dedican, para dictaminar sobre un caso tan peliagudo que requiere expertos en la materia criminológica.

De verdad, no se entiende que buscan.

Nada les parece.

Mañana les cuento.

 

 

 

 

 


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