EN OTRO CANAL: Los argumentos desgastados

Armando REYES VIGUERAS

A cada crítica que se le hace al presidente López Obrador, sus escuderos salen a defenderlo con argumentos muy parecidos, tal vez sacados de un manual. Pero lo que debe mover a la reflexión es, por una parte, si sus argumentos son válidos y si, a fuerza de tanto repetirlos, sufrirán un desgaste tal que ya no servirán para el propósito que fueron creados.

Viva AMLO

La manera de defender al presidente parte de ciertos supuestos. Primero, que no se debe dejar pasar ninguna crítica, mostrando que el pueblo no está de acuerdo con este tipo de opiniones. Por eso, el pueblo –un maestro, un estudiante, una ama de casa, por ejemplo– mostrarán su desacuerdo, aunque no hayan leído el texto en cuestión.

Segundo, que no es una crítica honesta pues el autor de la misma está motivado por ciertos intereses –la perdida de privilegios, el “chayote” que le pagan por hacerlo, la búsqueda de le vaya mal al presidente–, los cuales hay que desnudar para que en automático se rechace la crítica. Claro que en este punto no se entra a si se tiene la razón o no la crítica.

Tercero, que se trata de algo que los enemigos del presidente están orquestando para buscar derrocar al gobierno del mandatario más querido, el mejor o el que recibió 30 millones de votos –aunque el padrón de 2028 haya tenido 90 millones de electores–, por lo que hay que denunciar el complot.

Así, cada opinión negativa, cada evidencia de errores, actos de corrupción, irregularidades o malas decisiones deberán ser combatidas en cualquier terreno –medios de comunicación o redes sociales, principalmente– para que no se debilite a un gobierno que es tratado como si fuera la respuesta a todos nuestros males, a pesar de que en realidad es muy parecido a los que hemos tenido.

Un ejemplo de lo que estamos comentando lo mostraron los miembros del equipo de Sigma Lab, del ITESO, con relación al tema de Sanjuana Martínez, directora de Notimex, y la huelga que está enfrentando la agencia de noticias.

Como es sabido, las denuncias con relación al proceder de la funcionaria han abundado, presentándose diversas quejas de parte de trabajadores despedidos y del sindicato de la agencia, pero la respuesta ha sido una serie de ataques –documentados por los afectados– que incluso exponen datos personales de los mismos.

Varios periodistas han dado a conocer estos hechos, ante lo cual los defensores de la 4T han salido a rebatirlos con los mismos argumentos: que es parte de la lucha contra la corrupción, que perdieron sus privilegios y etcétera.

La misma estrategia se está aplicando en el caso de Notimex, como se hizo también en el caso de las denuncias de desabasto de medicinas y otros temas similares.

Quizá uno de los periodistas que más ataques ha recibido es Carlos Loret de Mola, a quienes los defensores del lopezobradorismo no bajan de “loretito”, le vuelven a recordar cierto escándalo personal, que no se puede esperar nada de alguien de Televisa y calificativos como chayotero y similares.

Lo curiosos es que cada prueba que presenta, queda en el silencio, pues ninguno de los defensores es capaz de mostrar otra evidencia que desmienta lo publicado, como ha sido el caso de las casas de Manuel Bartlett.

También llama la atención que uno de los argumentos que utilizan para rebatir lo escrito por Carlos Loret de Mola es su pasado, algo que olvidan convenientemente en el caso Bartlett o de muchos de los miembros del actual gabinete, algo que –de ser congruentes consigo mismos– estarían señalando al presidente y reclamándoles dichas incorporaciones.

Otro de los argumentos favoritos de los escuderos de la 4T es que se trata del presidente más querido –aunque no muestran las pruebas– en la historia de México, el que recibió 30 millones de votos en 2018 –sin importar que 60 millones no votaron por él– y, casi como firma, muchas de las respuestas terminan con un “viva amlo”, así en minúsculas, a veces pegado, pero mostrando sus preferencias políticas, como si eso desvaneciera algún error, mala decisión o complicidad del actual mandatario.

Pero, finalmente, lo que se debe revisar es si a fuerza de repetir tantas veces lo mismo, de utilizar en múltiples ocasiones las mismas etiquetas, de repetir las mismas palabras, el recurso acabe desgastado y sirva lo mismo que un escudo de papel en contra de un huracán.

Porque la realidad ha mostrado que no basta el supuesto reconocimiento de un pueblo, que se mueve más por cierta emoción que por la razón, que la muestra de que la economía va mal, la seguridad pública también, que se han cometido errores y que el presidente no es un santo, sino un ser humano con virtudes y –más– defectos, similar a mandatarios anteriores.

Es algo que los defensores no quieren ver, escondidos detrás del letrero de “vivaamlo” que les gusta utilizar para responder a cada crítica que se publica.

Y que conste, que no hablamos de bots ni troles, sino de fanáticos que renunciaron a utilizar su capacidad de análisis, aunque tal vez sean lo mismo.

@AReyesVigueras

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