La frivolidad del 2020

Ángel SAN JUAN

El discurso acompañará las pupilas dilatadas y arrugas de quien envejece con el tiempo. Inmortalizará los recuerdos de la media noche y con la voz entre cortada, asumirá con nostalgia cierta dosis de frivolidad ante la penumbra e incapacidad de gobernantes para desafiar la contingencia.

Las imperfecciones propias de la edad, atestiguarán una fragmentada demagogia que consiente con franqueza la sensibilidad para consagrar soluciones y desfallecimiento al exigirlas.

Se inmortalizará con melancolía la cobarde y prescrita voluntad de servidores para asumir compromisos y enfrentar a cabalidad los altos riesgos del poder que se disuelven entre disertaciones.

La eterna vanidad que engalana las redes sociales, dispersará la corrupción que profesan a cabalidad y prescribe ante inesperadas contingencias. Una dolencia para quien anhela el reconocimiento absoluto y conspira entre infernales valores que se acogen con el tiempo.

El desayuno de las ocho treinta y la meteorología que adormece las mañanas, exhibirá el oportunismo de quien se considera eterno y simula una aparente solidaridad ante la desgracia que custodia el universo.Se recordará en silencio y con el respeto que generan los alteres de noviembre. Con la sujeción para quien desconoce jerarquías y matiza entre estadísticas los días de encierro e incertidumbre que estimula el aislamiento a eso de las cuatro treinta.

Entre ensayos de ceguera y una intransigente opacidad para irrumpir el sueño de la magia blanca o consagrar en secrecía la apremiante soledad que describe García Márquez en sus versos.

Se custodiará entre adversidades la preponderante labor de policías y característico humor que custodia el mexicano para desafiar las contingencias.

Entre reflexiones y una excluyente indiferencia para demandar soluciones o detallar controvertibles acotaciones de la realidad televisiva. Con el recelo que adormece el sueño americano e inoportuno acto de consolidar una imagen de cara al próximo proceso electoral.

Se interpretará con el silencio de los Dioses y el anhelo de un nuevo comienzo.

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