ANDARES POLÍTICOS: La salud del Presidente, o “ahí viene el lobo»

Benjamín TORRES UBALLE

Al Presidente le está pasando lo que se narra en el cuento infantil Pedro y el lobo. De tanto pregonar “ahí viene el lobo”, pocos creen que se haya contagiado de covid-19, como lo informó este domingo a través de su cuenta de Twitter. La inmensa mayoría piensa que es otro distractor del mandatario para desviar la atención de la hecatombe pandémica que avasalla a México.

Ignoramos si realmente el Presidente es otro más del millón 763 mil 219 casos de mexicanos contagiados del pernicioso virus. No tenemos motivos para dudarlo, máxime si en lo que dura la pesadilla pandémica se ha negado sistemáticamente al uso del cubrebocas y a suspender sus giras.

En las 535 conferencias mañaneras acumuladas por el mandatario durante su mandato (según datos de SPIN Taller de Comunicación Política), no son pocas las ocasiones en que se ha demostrado la existencia de imprecisiones –por decirlo de manera respetuosa y suave-. En términos llanos, la opinión pública observó que López Obrador miente en ciertos temas, la duda es si lo hace deliberadamente o porque carece de la información adecuada. Lo cierto es que la mentira queda.

Más allá de filias y fobias, que las hay y bastantes, la salud del Presidente de México es un asunto de Estado que atañe a la sociedad en general. De ahí la importancia para que se recupere a la brevedad. Un pequeño indicio en el deterioro físico del jefe del Ejecutivo, es capaz de tirar la Bolsa de Valores, devaluar el peso, aumentar la crispación social, generar mayor zozobra política y profundizar la erosión del frágil estado de derecho que prevalece actualmente en la República.

La pregunta fundamental en el tema de la covid-19 que afecta al Presidente, es si debe creérsele o no. Desde el momento en que el tabasqueño dio a conocer la noticia, un cúmulo de conjeturas se manifestaron en la “benditas redes sociales”. No es cierto que AMLO esté contagiado, lo hace para eludir el golpeteo mediático y político por la desastrosa respuesta del gobierno morenista ante la pandemia, escribieron algunos tuiteros; unos más aseguraron que sí está enfermo empero con molestias leves porque ya le aplicaron la vacuna anticovid, demasiadas especulaciones.

Dado el momento político que impera en la república mexicana, acentuado por el proceso electoral en marcha, la rumorología y fake news no están ausentes en las redes sociales si de comentar la salud del mandatario se trata. Por ello es importante que el gobierno federal y el propio López Obrador informen con absoluta precisión de lo que sucede con él.    

Pero las sospechas sobre el estado de López Obrador son naturales y viene a la memoria que ya han transcurrido 543 días sin que entregue sus análisis de salud como lo prometió. Durante sus largas conferencias mañaneras se le ve bien, sin aparentes problemas de salud. Entonces, ¿cuál es el motivo para no hacer públicos tales estudios? No hacerlo, genera suspicacias.

México padece una de las más dolorosas y crueles tragedias en su historia. El covid, en su nueva cepa, vino a agudizar los enormes problemas que padece el país desde hace muchas décadas y para hacerles frente se requiere sin excusa un gobernante fuerte en lo físico, político y con sólido liderazgo. De ahí que conocer sin engaños el verdadero estado de salud de AMLO, es preciso.

Que el presidente López Obrador haya dado positivo a covid, no es motivo de regocijo. Aunque él mismo se ha ganado la repulsa de adversarios políticos, ciertos críticos, académicos, empresarios, y no pocos ciudadanos de a pie, con decisiones erróneas, peroratas ofensivas, y venganzas personales. Lo que resulta incontrovertible es el hecho de que el anuncio del contagio, servirá para observar cuál es el nivel actual de polarización que impera entre los mexicanos.

Deseamos que por el bien de México, el contagio de López Obrador no sea una burda estrategia para tratar de frenar una inminente debacle de su partido el próximo 6 de junio como consecuencia de la desastrosa actuación gubernamental frente al desastre pandémico que se ha llevado la vida de 150 mil ciudadanos e infectado a más de un millón 763 mil más. Ojalá no. Sería un error estratégico que impulsaría a la oposición y dañaría severamente el capital político de AMLO.

STATU QUO

La tragedia por el desbordamiento de contagios y muertes a causa de Covid-19, ubica a México en el cuarto lugar mundial de muertes con 150 mil casos. En letalidad, el segundo sitio en el mundo, pues tiene 8.5%. Un escenario de terror, pintado dolorosamente con escasez de ataúdes y tumbas. 

@BTU15

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