REDACCIÓN
Flavio Sosa Villavicencio, otrora líder de la autodenominada Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), consideró que a diez años del fallido desalojo del 10 de Junio del 2006, la situación en la entidad y en el país «ha ido de mal en peor».
Entrevistado durante la marcha de maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), respaldada por organizaciones sociales, Sosa Villavicencio consideró que la detención de los líderes magisteriales «unió más a los ciudadanos en torno al movimiento (magisterial)».
En la etapa de resultados y declaración de validez de las elecciones del 5 de junio pasado, Flavio Sosa fungió como representante de Morena ante el Consejo General del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO).
En el contexto de la detención de Rubén Núñez Ginez y de Francisco Villalobos, líderes de la Sección 22 de la CNTE, Sosa Villavicencio dijo que no se teme a la detención de más líderes sociales, pues “son miles las personas que están levantado la voz, así que necesitarían miles de cárceles”.
A diferencia de hace diez años, ahora, dijo, organizaciones sociales están apoyando el rechazo de los maestros a la Reforma Educativa, por eso activistas sociales se sumarán al plantón magisterial en el Zócalo de la capital oaxaqueña.
El 14 de Junio del 2006, en la noche, el entonces gobernador Ulises Ruiz Ortiz ordenó el fallido desalojo del plantón magisterial.
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