Rosy RAMALES
En una breve entrevista, el magistrado Juan Carlos Díaz Carranza, presidente de la Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca, y de la Comisión para la Implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, sostiene que esta entidad se encuentra preparada para aplicar este nuevo ordenamiento jurídico.
Aunque hay ciertos detalles en cuanto a la infraestructura, sobre todo para los requerimientos de la justicia digital, pero el magistrado los considera salvables. Además, adelanta la realización de un próximo foro regional de capacitación en la materia.
__Magistrado, ¿nos puede comentar cómo va la implementación aquí en Oaxaca del nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares?
__Efectivamente, el próximo año, el 1 de abril de 2027, todo el país está en la obligación de implementar la aplicación forzosa de este código nacional, el cual viene a atender de manera supletoria la materia; todos los códigos de procedimientos civiles y familiares en la entidad van a quedar derogados. Vamos muy bien en Oaxaca. Hay que reconocer que la capacitación es uno de los elementos que nos distingue a los oaxaqueños, contamos con grandes operadores judiciales que están listos para llevar a cabo la oralidad. Sin embargo, tenemos desafíos muy importantes que no hay que dejar de resaltar.
__¿Cuáles son esos desafíos?
__Bueno, principalmente la adaptación de espacios respecto a la infraestructura y al equipamiento en los juzgados, conforme a los lineamientos que la CONATRIB nos ha delineado. Respecto a las salas de oralidad civil y familiar, todavía estamos rezagados, al igual que en la conectividad; este es un código de avanzada que requiere que el Estado tenga condiciones con internet de punta para poderlo implementar eficazmente.
__Entonces, ¿todavía no está preparado Oaxaca para la implementación de este código?
__Yo te diría que sí estamos listos; son desafíos atendibles. Parto de la premisa de que ha habido una gran receptividad en los poderes, tanto en el Legislativo como en el propio Ejecutivo, y creo que juntos vamos a poder gestionar los recursos necesarios para aplicarlo forzosamente en abril de 2027.
__A eso iba, porque ahora que se llevó a cabo el primer foro de capacitación al respecto, uno de los ponentes, Javier Corral, habló de que Oaxaca es uno de los estados donde el Poder Judicial tiene menos recursos, lo cual impacta en los salarios y en todo el funcionamiento de la institución. Entonces, sin recursos, ¿cómo se va a poder implementar un código de esta naturaleza?
__Sí, efectivamente. El foro al que haces mención nos permitió poner a Oaxaca en el centro del análisis para hablar de nuestra realidad, una realidad que tenemos que gestionar entre todos para que la brecha se vaya cerrando. ¿Cómo estamos listos para llevarlo a cabo el 1 de abril de 2027? Te diría que con dos grandes herramientas. La primera es la gradualidad a través de planes piloto: en los próximos meses vamos a empezar a llevar a cabo algunos juicios en materia civil y familiar en algunas sedes judiciales, y lo iremos creciendo de manera gradual en el resto de las sedes del estado. El segundo tema es que partimos de la idea de que sí vamos a lograr conseguir los recursos necesarios para instalar las primeras salas donde podamos desahogar la oralidad en el estado, a partir de un criterio basado en las zonas con mayor carga de trabajo, pero de manera integral, no solamente pensando en los Valles Centrales, sino con una visión muy incluyente con todo el estado.
__Y en cuanto a la capacitación, porque ese es un elemento muy importante, si los juzgadores y también los abogados no están capacitados, ¿cómo se va a poder implementar?
__Mira, te diría que ese tema lo hemos resuelto muy bien. Debo reconocer que la magistrada presidenta tomó una gran decisión al abrir la capacitación para los abogados postulantes. Tradicionalmente, la mecánica consistía en capacitarnos primero los operadores judiciales y después se buscaba la manera de abrir el conocimiento a los abogados litigantes. Ahora no; como el tiempo ya es muy reducido y estamos a escasos nueve meses, la capacitación la estamos llevando juntos las abogadas y los abogados con los operadores judiciales. Oaxaca, como lo sabes, tiene una gran tradición jurídica; nos venimos capacitando desde hace tres años, no es un tema nuevo. Tenemos avances notables en el terreno de la capacitación, sobre todo en los ejercicios prácticos de simulaciones de audiencias. Yo veo que ese no es un tema que nos deba preocupar tanto; lo estamos atendiendo mediante cursos permanentes en el Poder Judicial e integrándonos también a los esfuerzos de otros poderes judiciales. Te diría que el reto está más en el sentido de habilitar, construir y dotar de los elementos técnicos que nos demanda el Código Nacional para el Estado de Oaxaca.
__Bueno, ya hubo un foro. ¿Va a haber más foros?
__Sí, viene un siguiente foro que tendrá un enfoque regional: la Sierra Sur, la Costa y el Istmo. Podremos hacer un recorrido en estas tres regiones, desahogando el programa principalmente en Salina Cruz. Estamos considerando invitados con un nivel teórico-técnico muy similar al foro anterior. Van a estar otra vez los redactores del Código y practicaremos nuevamente las simulaciones de audiencias. Vendrán académicas, académicos y ministras y ministros en retiro, como el doctor Raúl Contreras, quien fue director de la Facultad de Derecho de la UNAM, por mencionar algunos. Está muy bien compaginado el elemento central: por un lado, irnos al interior del estado a capacitarnos y, por el otro, atender situaciones para generar un análisis de lo que realmente se requiere en Oaxaca, porque debemos pensar en que se debe nivelar el piso al momento de asignar los presupuestos. Oaxaca tiene una situación muy particular.
__Ya por último, se están capacitando, pero con la elección judicial —aunque ya se pospuso— se va a tener que hacer en el 2028. Si salen esos jueces que ya capacitaron, ¿habrá que volver a capacitar?
__Pues sí, era un tema que nos preocupaba. Ahora creo que es alentador ver que la elección se pospuso para un año posterior a la entrada en vigor del código, porque eso permitirá atender con toda la concentración que la materia demanda elementos como la capacitación y el desarrollo de los primeros meses del Código Nacional. Ya para el 2028, creo que habrá criterios que la propia ciudadanía podrá tener para valorar el desempeño; habrá un elemento adicional para tomar decisiones respecto a la permanencia de los operadores judiciales. Yo creo que ese va a ser un tema interesante. También servirá para revisar los perfiles de quienes se integrarán al Poder Judicial, porque deben estar capacitados para un desafío dual: conocer el sistema tradicional escrito que hoy tenemos y, al mismo tiempo, dominar el sistema oral. Es complejo, y por eso creo que es importante que esta reforma haya elevado los niveles y los criterios de selección, para que los justiciables puedan tener la atención que se merecen.
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