Sócrates A. Campos Lemus: El control con el lenguaje de las armas

Sócrates A. Campos Lemus: El control con el lenguaje de las armas

11 septiembre, 2019 0

Agencia QP. ¡Qué conste…son reflexiones!

MIENTRAS EL PRESIDENTE HACE LLAMADOS A QUE LOS MALANDRINES RECAPACITEN ANTES DE CONTINUAR HACIENDO SUS “MALDADES”, EN JALISCO, EN UN POZO, ENCUENTRAN MÁS DE CINCUENTA BOLSAS CON RESTOS HUMANOS Y EL GRUPO MAFIOSO DE LA ZONA, PREOCUPADO PORQUE ESTÁ EN ESPERA, EL HIJO DEL LÏDER, PARA SER TRASLADADO A LOS ESTADOS UNIDOS, ASÍ QUE ESPERAMOS UNA RACHA DE ASESINATOS Y VENGANZAS… mientras, se van encontrando que políticos y funcionarios ligados a Peña Nieto, pueden comprar perritos de cerca de dos millones de dólares y si eso valen ya se podrán imaginar lo que cuesta su alimentación y sus medicamentos, su atención e incluso, su excremento… pero así son las voladas de los nuevos ricos…puras puntadas. Claro, el pueblo paga y el expresidente carga con los “muertitos”…

Podremos entender que a lo largo del país el presidente tenga que mantener una política de llamado a que la paz social la logremos por medio de la razón y el convencimiento, apoyado por las madrecitas de los mafiosos para que ellas hablen con sus hijos para convencerles de que se deben portar bien y a lo mejor, el presidente, hombre bondadoso y de ideas pacíficas y de amor no logra comprender que una cosa es lo que deseamos y otra lo que existe en la realidad, así, muchos enrolados en las filas de la delincuencia están ahí más que convencidos de que este es su camino de vida y de sobrevivencia, ya entraron y no hay reversa, el que se sale, se muere.

En algunos años, por ejemplo, ahora, sabemos que más de 13 mil jovencitos han sido asesinados en esta guerra provocada por los norteamericanos y alentada y desarrollada por Felipe Calderón, y esto debería ser puesto en la balanza pública para que se vea quien es el verdadero responsable de este baño de sangre que vivimos en el país, no se trata de que se pueda eludir la responsabilidad de hacer el análisis y denunciar sus trafiques y negocios amparado en la “guerra contra el narcotráfico” porque de ahí surgieron muchos de los funcionarios que, posteriormente, continuaron en el gobierno de Peña, acumulando fortunas y validando el saqueo y las corruptelas que han llevado a la gran crisis al país y, esta, es la crisis de confianza y de credibilidad, porque la económica siempre la hemos podido sortear pagando, los jodidos, el costo de los robos y de los saqueos que vienen generándose con el uso de los fondos y bienes púbicos, para que un grupo de políticos y funcionarios ligados a los grandes capitales sigan realizando sus negocios privados. Salvamos a bancos y a banqueros pero no salvemos a los jodidos de su miseria, explotación y engaño, esa es la realidad y en este esquema se generó la violencia y se apapacharon a los malos para someter a los buenos, la gente le tiene miedo a la policía pero le tiene terror a los grupos de malosos y, efectivamente, los obedecen y se someten a sus condiciones porque ellos dominan calle por calle las zonas rurales donde impera la ley del revólver y las urbanas donde la ausencia de poder y de gobierno es clara y afecta a todo el país, así que a lo mejor, AMLO, hombre inteligente y bondadoso, tendría que revisar lo que en verdad sucede y no hacer mucho caso a sus funcionarios que andan preocupados por sostenerse en el puesto con su presupuesto o alcanzar sus sueños en otros niveles del gobierno…

Hace pocos días leíamos que un niño que comenzó a delinquir y asesinar a los diez años, después de otros diez de andar con la fama del “niño sicario” muere o es asesinado en un pueblo de la huasteca potosina y, el mismo presidente, comenta que en el atentado al “Caballo Blanco” en Coatzacoalcos, Veracruz, un jovencito de apenas quince años es uno de los responsables de rosear de gasolina al antro para incendiarlo de tal manera que él mismo es víctima del incendio provocado, quemándose gran parte de su cuerpo y estando en condición de gravedad, no es que esos críos no tengan madre, la tienen o la tuvieron, pero la ambición y las ganas de tener recursos frescos y amplios para saciar sus compras de cosas inútiles que aparentemente les daban felicidad o cuando menos, sensación de poder, los mantenía en este camino de la delincuencia y así, miles de jovencitos están en este campo: nos podremos imaginar que desde hace más de 25 años miles de niños quedaron huérfanos o con sus padres en la cárcel por ser víctimas de la “guerra contra el narcotráfico” y ahora, ellos, son parte de los grupos criminales a los que se incorporan como una forma de venganza contra la sociedad, así surgieron en Honduras y en El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Colombia, Venezuela, los niños de la guerra que, posteriormente, formaron los grupos de sicarios y pandilleros de las Maras Salva truchas o de los que se integran a la explotación en sus propios países y en ampliar sus contactos para establecer las mafias a nivel interamericano y así vivimos con el terror y el horror de esos grupos, mientras, el presidente, trata de convencerlos por las “buenas” y ellos lo ignoran por “las malas” y sigue creciendo. En cada calle de muchas colonias en las zonas urbanas están establecidas las pandillas y las mafias, ahí las madres valen ídem, porque los grupos mantienen el control de la zona al costo de vida o de muerte y, las palabras, salen sobrando, igual sucede en las zonas rurales donde la siembra, el procesamiento o el manejo de las drogas y la explotación del huachicol o del gas sostienen a los grupos además de las extorsiones y los secuestros pues mantienen en muchas regiones un gobierno paralelo superior en control a los gobiernos políticos o, controlados por ellos, y así todos los ruegos salen sobrando, en muchas regiones no escuchan la voz y los llamados del presidente así que ahí siguen como si nada, la realidad es que el que no se sostengan en esas zonas, pues se muere o sufren sus familias, porque ellos tienen el poder real, el que habla con las armas en la mano, no con el micrófono, sino con las balas que matan, es la realidad…