Sócrates A. Campos Lemus: Veamos la realidad

PUES CUANDO SE TRATA DE OPINAR, TODOS SOMOS OPINÓLOGOS, PERO CUANDO SE TRATA DE SOLUCIONAR, NO APARECEN LOS SOLUCIONÓLOGOS.

Y pareciera mentira que también somos un pueblo surrealista, la realidad es que tomamos determinaciones alocadas y después las queremos imponer por medio de repetir que son las mejores, por ejemplo, usted piense que con la pandemia en vez de aumentar las horas para que las empresas y los centros comerciales y restaurantes abran, al contrario, se reducen y se establecen horarios implacables y así cuando se ordena el cierre a las cinco nadie se pone a pensar de que una muchedumbre sale y se arremolina a esa hora y en vez de no contaminar, pues contamina más. No entiendo el problema que cuando unos clientes ya están dentro de los establecimientos pues se les deje estar hasta la hora que quieran y no salir corriendo a la misma hora para contaminarse y contaminar, y para ello no hay que ser experto, solamente falta que se observen las calles y cómo la gente sale en grupos a tratar de tener las compras y los productos que utilizarán en las fiestas navideñas y las posadas y reuniones de despedida y año nuevo, total, lo que dicen es que a lo mejor ya no tienen chance para otro año y de nada sirven los llamamientos para que se controlen y no salgan a contaminarse y contamina.

Por ejemplo, en Coahuila, la contaminación alcanzaba más del ochenta por ciento y no se pusieron esas normas idiotas y controles, al contrario se dejaron libres a las empresas y a los tiempos de los ciudadanos y se reunieron menos en grupos y bajaron los niveles a menos del 44 % y esto no lo comentan los expertos que todo ocultan cuando sus datos no coinciden con la realidad o sus sueños guajiros.

Lo único que están logrando los políticos es mostrar su incapacidad, aunque lo nieguen, de represión administrativa y económica en contra de las empresas y de la ocupación laboral, porque ya miles de empresarios con tales reglas están a punto del cierre y no para ofertar mayores empleos.

Otro de los ejemplos es el control de las vacunas y de la forma en que se van a aplicar. Ya me puedo imaginar que es verdad de que se aplicarán primeramente al personal de salud, después a los viejitos que ya estamos más para allá que para acá y por ejemplo, en las empresas donde hay de todos los grupos de poco servirá este proceso cuando los que son susceptibles de contraer el virus tengan que esperar meses para su vacunación y no le permitan a los empresarios porque alguien está haciendo los negocios con las compras de vacunas de poder adquirir por el mercado vacunas para darlas a sus trabajadores y salvar y mejorar su plante laboral, solamente porque los burócratas de la salud que han mostrado ineficiencia y pendejez quieren controlar las vacunas como una forma de manejo político y económico y de presión para contra los que no se plieguen a sus represoras acciones. ¿ Por qué no dejar que los que puedan adquirir vacunas y darlas a su planta productiva o familia las puedan adquirir y aplicar y así, en vez de controlar, podríamos salvar muchas más vidas? Pues no, la pendejez de los burócratas es tal que indigna y destruye. Por ejemplo, puedo contarles que la atención médica y los medicamentos en los Estados Unidos es cara, y uno de mis amigos y compadres estando en Houston, tuvo problemas de salud y de presión y le dieron medicamentos para noventa días, al llegar a la farmacia esos medicamentos se cotizaban en quinientos dólares y al ver la cara de aflicción que puso, el encargado de la farmacia le preguntó si tenía seguro y al decirle que no, para su sorpresa, en vez de subirle el precio, le bajaron a cien dólares y es una forma real de apoyo a los que más lo necesitan, acá en México, al contrario, si no tienes seguro de gastos médicos pues te joden más y las cosas se te complican con el cuento de que los hospitales, el servicio público de salud, los médicos, los recursos están concentrados en la atención de Coronavirus y así ya no dan atención ni medicamentos a los que sufren cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes y otros males y  efectivamente medio salvamos vidas y matamos a más médicos y personal médico y miembros del infeliciaje que se contaminaron y siguen contaminando pues dejamos al garete a los demás y siguen muriendo en el país y esto también son actos criminales de la misma burocracia que no tiene ni lógica y solamente andan en busca de justificaciones para que el presidente diga que hacen algo.

De poco sirve el proceso actual cuando en miles de casos se pierden los ingresos o se bajan los mismos y se genera una enorme crisis en las familias de tal suerte que, por ejemplo, los médicos nos dicen que el colesterol y triglicéridos aumentan no solamente por comida y falta de ejercicio sino por estrés y nadie atiende esto y las cosas se complican de tal suerte que como no hay ni atención ni medicamentos las gentes tienen que recurrir a la salud privada y a la compra de medicamentos con el deterioro mayor de sus presupuestos.

Insistimos porque lo vivimos, cada día aumentan los precios de alimentos y medicamentos y de los cobros de consultas y la gente deteriora más su nivel de vida y hay situaciones graves de tal suerte que existen muchas demandas por cobros y por desalojos de rentas y aumento total del mercado informal callejero o de que en muchas casas de clase media se conviertan en cocinas económicas y los miembros de las familias traten de tener ingresos adicionales por medio de trabajaos que no dominan ni pagan impuestos, en otros la inseguridad aumenta en las calles y es raro que el presidente viviendo en el primer cuadro de la capital no se dé cuenta de que en las calles a todas horas hay vendedores ambulantes y asaltantes y cobradores de piso y delincuentes afectando a los ciudadanos y éstos ya no denuncia porque saben que de nada sirve hacerlo y solamente es una enorme pérdida de tiempo, en fin, debemos ver la realidad y no andar aplicando medidas de ocurrencia y pendejadas como lo vemos en la capital y Nuevo León…

Deja un comentario