Oaxaca de Juárez, Oaxaca, abril de 2019.- El Altar de Dolores forma parte de una tradición exclusivamente oaxaqueña que se erige durante el sexto viernes de Cuaresma. Esta costumbre fue adoptada por las y los feligreses oaxaqueños desde la época colonial para conmemorar el dolor de la Virgen María por la muerte de su hijo durante su crucifixión.
En su libro “Oaxaca Crónicas de su Grandeza (2016-2018)”, el cronista de la ciudad Jorge Bueno Sánchez rememora que esta celebración inició en la época virreinal con los sacerdotes jesuitas, quienes en el Siglo XVII establecieron la hermosa costumbre en el templo del Patrocinio, donde ha perdurado desde que era capilla del Hospital de la Sangre, en el pequeño templo de San Cosme y San Damián.
Actualmente, los altares de Dolores se construyen en áreas públicas, mercados, casas y templos, para conmemorar el dolor de la Virgen María, la madre de Jesús agonizante en la pasión.
Según Bueno Sánchez, el altar inaugura un ciclo de vida, pues inicia en la primavera y el comienzo de las lluvias, es un tributo también a la madre tierra. Es decorado con macetitas de barro en forma de copa, donde se siembran dos semanas antes semillas de trigo, maíz y lentejas; también se germina la chía en borreguitos de barro.
Asimismo se colocan palmas que simbolizan el martirio de Jesucristo durante la pasión del “Mártir del Gólgota”, las bellas coronas se elaboran con el corazón de las palmas, conocidas como de “cucharilla”, por su forma.
El cronista capitalino relata en su obra que otros elementos importantes son las hierbas de olor: álamo, laurel, tomillo y romero. Además que debe adornarse con toronjas pintadas de dorado y clavadas en ellas unas banderitas de papel picado y como símbolo del dolor de la Virgen se colocan siete esferas de cristal con agua de colores, ya que estas significan sus siete dolores.
El cronista explica que los siete dolores son: La profecía de Simeón en la presentación del niño Jesús, La huida a Egipto con Jesús y José, La pérdida de Jesús, El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario, La crucifixión y la agonía de Jesús, La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto y El entierro de Jesús y la soledad de María.
Como parte de esta ritualidad, este viernes en el Templo del Carmen Alto y como parte de las actividades coordinadas entre el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez y la Arquidiosis de Antequera durante la Semana Santa, se llevó a cabo un concierto de música sacra a cargo del Coro de la Ciudad, dirigido por Israel Rivera Cañas, para beneplácito de las y los feligreses locales y del turismo nacional y extranjero.
Ahí los treinta integrantes de la agrupación coral, acompañados del pianista Óscar Martínez García, deleitaron a las y los asistentes a la evocación del Altar de Dolores con melodías tales como: Dies irae, Rex tremendae, Lacrimosa y Ave verum de Amadeus Mozart; Pie Jesu, Kyrie, y Liberame de Gabriel Fauré, Sanctus de Gounoud, entre otras.
Revive Seculta tradición de viernes de dolores con concierto de música sacra

Oaxaca de Juárez, Oax. abril de 2019. Como parte del inicio de la Semana Santa en Oaxaca, la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta) realizó este “viernes de dolores”, un concierto de música sacra a cargo de la Banda de Música del Estado, denominado “Recordemos los viejos años”, bajo “El Laurel”.
En punto del medio día, dio inicio este concierto único como parte del periodo de la Semana Santa en nuestra capital, donde la Banda de Música del estado interpretaron el “1er y 2do Movimiento” de la Sinfonía “Inconclusa” de Franz Schubert; continuando con “Stabat Mater” de G. A. Rossini y Juan Matías y el “Ave María” de Franz Schubert.
Posteriormente, la soprano Madaí Real Zurita interpretó el himno de los oaxaqueños; “Dios Nunca Muere” de Macedonio Alcalá, el cual fue coreado por las y los presentes.
La titular de la Seculta, Adriana Aguilar Escobar, comentó que este tipo de eventos musicales, da la oportunidad de recobrar y rescatar tradiciones oaxaqueñas; “Hace unos años, la banda de música del Estado, realizaba conciertos en estas fechas, pero se dejaron de hacer”; apuntó. Con el concierto de hoy, se retoma una tradición 100% oaxaqueña, en honor a la virgen de Dolores.
De igual forma, recordó que se realizaba una bonita convivencia frente a la Catedral de Oaxaca. “Había intercambio de flores, venta de animalitos con chia, que representan la vida nueva, después de la muerte; para que después, la gente pudiera realizar un altar en sus casas; de igual forma repartían medias tortas y aguas”, señaló.
Por ello, al finalizar el evento, se repartieron medias tortas con queso y con chileajo, aguas frescas de limón con chia y de horchata; para darle continuidad a esta tradición oaxaqueña, en una convivencia y celebración sencilla, recordando los viejos años.
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