ANDARES POLÍTICOS: Secuestro: otro de los infiernos en México

ANDARES POLÍTICOS: Secuestro: otro de los infiernos en México

20 febrero, 2019 0

Benjamín TORRES UBALLE

Al leer las cifras, una ola de terror recorre el cuerpo. Los secuestros en enero aumentaron casi 50% en relación con el mes previo. México está invadido desde hace tiempo por la barbarie. En la época del entonces presidente Felipe Calderón se detonó la violencia cuando el panista envío al Ejercito a las calles para combatir al crimen organizado. Durante el peñismo, la inseguridad se exacerbó a tal grado que Peña Nieto cargó con la deshonra del año más violento del que se tenga memoria.

Cualquier ciudadano está expuesto a sufrir las consecuencias de la inseguridad que prevalece en el país. La probabilidad de ser asaltado, extorsionado, agredido, o secuestrado es extremadamente alta. Hay determinadas zonas de la República que son tierra sin ley. La incidencia delictiva muestra la incapacidad del gobierno en sus tres niveles para, al menos, contener el embate criminal.

De acuerdo a la asociación Alto al Secuestro que dirige Isabel Miranda de Wallace, enero de 2019 totalizó 190 secuestros, contra 127 de diciembre del 2018; 49.6% de incremento. Las victimas aumentaron 51.6% (229). Los estados que encabezan la fatídica lista de más plagios son:

Veracruz 51; Estado de México 26; Ciudad de México 23; Puebla 14 y Tamaulipas 11. Estas entidades representan en conjunto, el 63% del total nacional.

Veracruz es punto y aparte en lo que a violencia se refiere. Aunque esto no es novedad, todo indica que al nuevo mandatario le queda muy grande la entidad para gobernarla. Apenas la semana pasada secuestraron y asesinaron a la empresaria Susana Carrera, en Coatzacoalcos, Veracruz. La indignación por el cobarde asesinato provocó que el sábado último la gente y empresarios salieran a las calles a protestar y exigir seguridad. Cuitláhuac García Jiménez tiene una bomba en las manos.

La sociedad no puede espera más a que los caudales de sangre que cruzan por toda la República dejen de fluir sólo hasta que se apruebe una muy cuestionada Guardia Nacional. Tampoco para que dejen de aparecer las fosas clandestinas que abundan en el territorio nacional. Es preciso que el gobierno federal establezca sin dilación un plan de acción viable y eficaz pues ninguna dádiva o programa electorero puede suplir a la indispensable seguridad que requiere todo mexicano.

Si ya la administración Obradorista acumula 317 secuestros al 31 de enero del presente año (5 promedio por día), con 380 víctimas, debe priorizar la solución de este infierno dantesco. Un solo secuestro constituye una tragedia incalculable para la víctima y la familia. Nada hay que pueda justificar la inacción e ineficacia de las autoridades respectivas. Medidas urgentes al respecto es lo que demanda la población. Si se empezó por perdonar a los criminales, la ruta es equivocada.

Por supuesto que el problemón de la inseguridad es complejo. Por ello se necesitan acciones de gobierno eficaces y menos actividad populachera; menos retórica oficial y muchos más resultados. Hoy, más allá de las fronteras, a México se le ve como el México Bárbaro, el país donde impera la ley del revólver, la nación en la cual se ejecutan periodistas impunemente. En ése donde a uno lo pueden asaltar al salir del banco, al caminar en la calle, mientras se come en un restaurant, al viajar en el transporte colectivo o morir por una bala perdida de las tantas armas que hay en la República.

Desde luego que sin seguridad, todo lo demás se derrumba. Por eso el gobierno debe apresurarse a investigar por qué, cuáles son las causas de que Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Coahuila, Nayarit y Sinaloa no hayan reportado secuestros. ¿Dónde está el secreto de estas entidades? Si Campeche está en uno de los principales corredores donde pasa la droga y Sinaloa ha sido por años territorio del poderoso Cártel que lleva el nombre de la entidad. ¿Cuál es el motivo?

En lugar de las raudas descalificaciones de ciertos funcionarios con actitud lacaya, -lo cual es simplemente deleznable- que se sintieron aludidos por las cifras proporcionadas por Miranda de Wallace, deben refutar con pruebas, con datos duros y, sobre todo, con trabajo para que no haya un solo secuestro en México. Si continúan los plagios, es señal inequívoca de que el gobierno está fallando rotundamente en su tarea fundamental de garantizar seguridad a la sociedad.

Negar lo evidente, lo que cotidianamente debe soportar el ciudadano de a pie, no ayuda. Reconocer sin ambages el profundo y sangriento rompecabezas de la violencia será la partida para solucionar lo que hoy es la preocupación principal en la sociedad: la inseguridad.

LA GUARDIA NACIONAL 

A propósito de violencia e inseguridad -los demonios apocalípticosque azotan de manera impía al pueblo bueno-, este jueves se discutirá en el Pleno del Senado el dictamen. Si Ricardo Monreal, el coordinador de los morenistas, no logra convencer a 15 colegas de la oposición, aquello se le complicará muchísimo al zacatecano con el consabido disgusto de su jefe en Palacio Nacional.

@BTU15    

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