CALEIDOSCOPIO: ¿Revocación o simulación?

Guillermina GÓMORA ORDÓÑEZ

¡Al diablo la atención de la pandemia! Una vez más, el presidente Andrés Manuel López Obrador está en campaña. Los legisladores de Morena trabajan para organizar (legalmente) la Revocación de Mandato. El líder de la #4T busca medir el pulso de la ciudadanía sobre el ejercicio de su administración.

Terminó el fracasado distractor de la consulta para juzgar a los expresidentes y ahora López Obrador quiere organizar una nueva campaña de promoción para relanzar su gobierno en el último trienio. Justo cuando el poder presidencial comienza menguar y la sucesión avanza.

Fiel a su estrategia provocadora, desarrolla un doble juego entre la victimización (su especialidad), me someto a la decisión del “pueblo sabio” y la del luchador que vence a la “mafia del poder”, entre el disimulo y la venganza, a partir de una popularidad basada en ficciones.

Para ello, los legisladores de Morena y sus aliados promueven un periodo extraordinario que les permita aprobar las leyes secundarias. Ricardo Monreal, líder de Morena en el Senado de la República, encabeza la batalla que podría resucitarlo en los afectos presidenciales.

Para empezar, publicó la propuesta de pregunta que se realizará para el proceso de revocación de mandato en marzo del 2022. En sus redes sociales, el zacatecano posteó la siguiente propuesta de la pregunta que se pondría a consideración del pueblo sabio:

“¿Estás de acuerdo con que el licenciado Andrés Manuel López Obrador, presidente de los Estados Unidos Mexicanos, continúe ejerciendo el cargo hasta que concluya su mandato?”

Pareciera que no entendieron el mensaje de los 30 millones de personas que los llevaron al poder por seis años y a la mitad del camino quieren un refrendo popular, sólo para demostrar a sus adversarios que cuentan con el apoyo ciudadano. ¿Pero si el resultado es adverso, dejarán el poder?

Será interesante ver como plantea Morena la Ley Reglamentaria del Proceso de Revocación de Mandato para su discusión en las comisiones de Gobernación y Estudios Legislativos y si retoman las aportaciones más relevantes de los grupos parlamentarios.

Damián Zepeda, senador por el Partido Acción Nacional, advierteque apresurar este proceso legislativo no es constructivo para la República, pues el Congreso tiene sus propios tiempos y no debe de estar sujeto al capricho de una persona. “Dice salten y ahí saltan. Cada Poder tiene sus tiempos”.

Cabe recordar que la LXIV Legislatura termina el 31 de agosto, la LXV Legislatura inicia el 1 de septiembre y que la revocación de mandato se programó para marzo del 2022, con lo cual la oposición dijo que espera resolver el tema de la Ley Reglamentaria a partir de septiembre y no forzar los periodos para que quede antes.

Sin embargo, Monreal, coordinador de los senadores de Morena, ha insistido en que tiene esta semana para conseguir los votos necesarios para un eventual extraordinario, en el que además quiere que se apruebe la nueva Ley sobre Juicio Político y Declaración de Procedencia y una reforma a la Ley de Marina.

¿Logrará Ricardo Monreal sacar la comanda que le mandaron de Palacio Nacional? Morena y sus aliados, PT y PVEM, reúnen solo 24 legisladores de los 36 de la Comisión Permanente. Haría falta un voto para lograr la mayoría calificada que se requiere para expedir una convocatoria como la que se busca (25 votos).

Sobre el tema, Luis Carlos Ugalde, director de Integralia Consultores, sostiene que “La ley no puede ser retroactiva: si la consulta revocatoria se aprobó en 2019 debe aplicar para el presidente que elijamos en 2024, no antes”.

Algunos juristas destacan que para que sea procedente la revocación de mandato, la Constitución estipula que deberá haber una participación de por lo menos el 40% de las personas inscritas en la lista nominal de electores, esto es unos 37 millones de personas. La revocación sólo procederá por mayoría absoluta.

Además, nos costará un dineral. El Instituto Nacional Electoral ha señalado que para poder llevar a cabo esta consulta se requerirá un presupuesto aproximado de 9 mil millones de pesos.

¿Será la revocación una simulación más? López Obrador sostiene que “En la democracia, el pueblo pone y el pueblo quita”. Sin embargo, la revocación de mandato como la plantea el jefe del Ejecutivo es otro acto de populismo, no un derecho de los ciudadanos.

Un recurso disfrazado de participación democrática. Otro distractor de este gobierno que entre consultas, encuestas, informes trimestrales y conferencias “mañaneras”, desvía la atención de las calamidades nacionales que agobian al pueblo: la pandemia por Covid-19; el desabasto de medicamentos; la violencia; la pobreza; el desempleo y un largo etcétera.

Vericuentos

¿Regreso a clases?

El Fondo de las Naciones Unidas para la infancia, unicef, llamó a la “reapertura segura de las escuelas.” Destaca que, en México, 25.4 millones de alumnos de educación básica y 5.2 millones de estudiantes de educación media superior siguen sin asistir al colegio luego del cierre para prevenir contagios de Covid-19, lo que ha impactado a los estudiantes no solo en el aprendizaje sino en su salud mental, el acceso a alimentos nutritivos y en el aumento del ciberacoso. ¡Uff!

Queridos Lectores, por un necesario descanso, nos encontramos el próximo martes 31.

@guillegomora

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