Crónica de una designación anunciada…y el inicio de la transición

Rosy RAMALES

En el Recinto Parlamentario, además de las y los diputados, solo había reporteros de la fuente valientemente arriesgando su vida por cubrir la designación del Fiscal General de justicia del Estado, cargo que dejó vacante Rubén Vasconcelos Méndez cuando apenas iba a cumplir cuatro años de los siete para los cuales fue designado.

Desde la noche anterior empezaron los preparativos, primeramente informando a tres de l@s aspirantes haber quedado en la terna seleccionada por el gobernador Alejandro Murat Hinojosa para remitirla al Congreso del Estado, para que las y los diputados elijan entre ésta a la persona titular de la Fiscalía; el piñatazo sin ser Navidad.

Al resto de aspirantes (13) ya ni siquiera llamaron por lo menos para agradecerles su participación en la farsa…perdón, en la designación transparente y auténtica en base al perfil idóneo y méritos profesionales propios de las personas aspirantes. Nada de padrinos, ni cosas por el estilo; esto no lo practican los legisladores morenistas…¿o sí?

En fin, así que desde la noche anterior Arturo Peimbert Calvo, Marcos Antonio Martínez Guzmán y Elvira Morales Pérez, tras recibir la noticia de haber quedado en la terna, sacaron del ropero su mejor traje; los hombres se afeitaron y ella se puso una mascarilla para lucir una piel mucho más lozana.

Ya saben, guapos y guapa como cuando te alistas para graduarte profesionalmente.

Ya ni siquiera fue necesario cabildear nada. Todo estaba amarrado, incluso desde antes de la renuncia de Rubén Vasconcelos Méndez. Un poderoso grupo de Morenos pidió el cargo vía Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y el gobernador Alejandro Murat cedió dada la buena relación con el mandatario nacional.

Además nada se le puede negar; ya saben que quien no ceda corre la suerte de la persecución, desafuero, juicio, etc., etc., etc.

Así que desde ese momento quedó cantado que Arturo Pemibert Calvo sería el nuevo Fiscal General del Estado de Oaxaca. Sí, el mismo que colaboró en el gabinete del ahora ex gobernador Gabino Cué Monteagudo (del PRD-PAN-PT-Convergencia); y el mismo que fungió como Defensor de los Derechos Humanos de Oaxaca (DDHPO).

Muy chocantito. Aunque según dice él mismo ya cambió; que los golpes de la vida lo han hecho amable, accesible, gente. Habrá que ver.

Imagínense, aquél que defendió derechos humanos y que como Defensor seguramente giró más recomendaciones a la dependencia en procuración de justicia, en lo sucesivo será el infractor de esos derechos humanos. O el cargo de ombudsman ¿lo habrá humanizado y procurará justicia con rasgo humano? De hecho así lo ordena la Constitución.

En fin, Peimbert luciendo un traje oscuro, impecablemente arreglado, compareció ante los diputados y diputadas. Y cual candidato en campaña prometió acabar con el rezago en procuración de justicia, humanizar ésta, revisar las carpetas de investigación (y averiguaciones previas en su caso) de los que aún están presos por delitos del 2006, abrirle una carpeta al ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz y empezar a amarrarle las manitas a los funcionarios de la actual administración estatal.

Ah, y liberar a cualquier persona relacionada con el movimiento guerrillero en el estado de Oaxaca.

Mientras hablaba desde la tribuna, Marcos Antonio y Elvira Morales aguardaban desde galerías, esperando su turno como si se tratara de una verdadera comparecencia electiva. Más bien se trataba solamente de cumplir con la formalidad.

 Cuando les tocó el turno, cada quien habló de su proyecto de trabajo: Acabar con el rezago en procuración de justicia, no pelearse con el Fiscal Anticorrupción, hacer efectiva la autonomía de la Fiscalía, gestionar mayor presupuesto, pagar mejor a los policías, dignificar las agencias del Ministerio Público y los horribles separos, etc.

Luego la mesa directiva del Congreso declaró un receso para deliberar. Y al regresar se anunció al seleccionado para el cargo de Fiscal: Arturo Peimbert Calvo, tras la votación correspondiente; unanimidad.

Peimbert no cabía de contento. Vaya temía que le pasara lo mismo que cuando compitió para titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. El hubiera no existe, pero quizá como tal hubiese hecho mejo papel que la piedra…perdón, que Rosario Piedra.

Y así Peimbert quedó designado, inmediatamente le asignaron escoltas y un camionetón blindado. Y se fue con las diputadas y diputados a celebrar; fueron a Zaachila aprovechando el jueves de fritangas y carnitas.

Brindaron por el recién electo y porque con acciones como éstas, empieza la transición del Ejecutivo estatal.

(NOTA DE LA REDACCIÓN: Esta es una crónica imaginaria; cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia).

***

Correo: rosyrama@hotmail.com

Deja un comentario