CRÓNICA EXPRÉS: Semáforo naranja, Covid-19 en aumento y solo «llamados a misa» en el estado de Oaxaca

Rosy RAMALES

Por disposición federal, el estado de Oaxaca ya entró a Semáforo Naranja, lo cual quiere decir que ha disminuido el riesgo de contagio. Claro, en términos hipotéticos y conforme las predicciones oficiales.

Porque en los hechos, en la entidad oaxaqueña tan solo ayer domingo se registró una de las cifras más altas en número de contagios en las últimas 24 horas: 323 casos nuevos.

Al corte del este 5 de julio, se han registrado seis mil 451 casos acumulados de COVID-19, informó los Servios de Salud de Oaxaca, y señaló:

«Aunque el Gobierno de México nos ubica en semáforo naranja, esto no significa que bajemos la guardia, o relajemos las medidas sanitarias, sino que al contrario debemos continuar con las acciones de prevención como el uso de cubrebocas, aplicar la sana distancia en centros comerciales, bancos o lugares públicos y lavarse las manos con agua y jabón o usar gel en alcohol al 70%, y si es posible, quedarnos en casa.»

En tanto el gobernador Alejandro Murat Hinojosa también hizo un llamado a toda la población oaxaqueña a que siga observando la disciplina que hasta hoy ha permitido a Oaxaca empezar a transitar a esta nueva normalidad, según un comunicado.

Con sus excepciones, los gobiernos municipales por igual llamaron a la ciudadanía a cumplir con los lineamientos de protección, como el caso del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez.

Bien, la economía necesita reactivarse; Oaxaca, como la mayoría de las poblaciones en el mundo, no puede seguir sumiéndose en una crisis económica sin final, máxime cuando el Gobierno Federal desdeña al sector productivo.

Sin embargo, los llamados a misa para cumplir con las medidas sanitarias poco o nada funcionarán; de hecho estando en Semáforo Rojo y desde que empezó la pandemia, hay personas que nunca han usado cubre-bocas cuando científicos lo ha recomendado como una medida que frena los contagios.

Así que es necesario, que se instrumenten medidas que garanticen que las personas usen cubre-bocas y guarden la sana distancia cuando anden en la calle o en los centros de trabajo.

Hacer responsable solamente a los presidentes municipales, es insuficiente. Primero porque la gente hace poco caso a lo que digan los ediles, y éstos hablan débilmente por temor electoral.

Es necesario hacer efectivas las medidas de apremio y las sanciones, que si mal no recordamos fueron decretadas al principio de la pandemia. Por ejemplo, multas por no usar cubre-bocas. ¿O no fue en Oaxaca?

Vaya, o por lo menos regresar a la persona a su respectiva casa.

Los gobiernos en sus distintos niveles deberían emprender (y sin fines electorales) campañas de distribución de cubre-bocas gratuitos o a bajo costo, o por cuota voluntaria; además de mandar brigadas a distribuir gel en los lugares de más concurrencia.

Por cierto, en bancos y tiendas de auto-servicio, supermercados, paradas de sitios de taxis, nadie cuida que las personas usuarias respeten la sana distancia, ni que usen cubre-bocas.

En estas tareas bien pueden auxiliar los inspectores sanitarios de cada ayuntamiento.

De no mantener las medidas de protección, el 50% de camas que según están disponibles para la atención de pacientes Covid-19, pronto serán insuficientes.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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