CRÓNICA POLÍTICA: Chiquito, pero al fin golpazo electoral a Morena

Rosy RAMALES

Con resultados preliminares y en una etapa sumamente difícil para la oposición, el PRI se repone en Coahuila y en Hidalgo en las elecciones locales de este domingo; ¡le va ganando a Morena, poderoso partido en el Gobierno Federal!

Evidentemente, en toda elección tanto el triunfo como la derrota siempre son productos multifactoriales. Y las lecturas certeras se dan cuando se tienen resultados definitivos y los porcentajes totales de participación ciudadana en las urnas electorales.

No obstante, en principioes buena noticia para el Revolucionario Institucional (PRI) y para la democracia mexicana, primero porque era visto como un partido en la lona y segundo, porque detiene la construcción de Morena como partido hegemónico en esas entidades.

Los partidos hegemónicos no son buenos para un país, ni para ninguna entidad federativa. Ahí está ejemplo priista. Entonces volver a la figura ahora con un partido de izquierda, sería un retroceso. Como tampoco sería buena la desaparición del PRI o del PAN.

Por el contrario, en toda la geografía electoral mexicana es necesario fortalecer el sistema de partidos, con partidos fuertes, competitivos, que representen la pluralidad política e ideológica existente en nuestro país.

Claro, los triunfos en Coahuila e Hidalgo tampoco son para que el PRI eche las campanas al vuelo y se confié para las elecciones de 2021, porque no hay punto de comparación.

Verán, las celebradas este fin de semana han sido elecciones pequeñas y aisladas: En Coahuila eligieron diputados al Congreso Local (16 de mayoría relativa y 9 de representación proporcional) y en Hidalgo eligieron 89 ayuntamientos.

Y las del próximo año serán las elecciones más grandes en la historia del país, además de concurrentes: El mismo día serán electos 500 diputados federales y diversos cargos en las 35 entidades federativas, entre 15 gubernaturas, diputaciones locales y concejales.

No obstante, las elecciones de este fin de semana arrojan importantes lecturas a tomar en cuenta por el PRI y por Morena en sus proyecciones para 2021.

Considerando sobre todo los resultados en Coahuila donde el PRI aventajaba en los 16 distritos electorales aunque todavía con poco avance en el Programa de Resultados Preliminares, pero su líder nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, daba por hecho el “carro completo”. También considerando los triunfos priistas en municipios clave de Hidalgo.

 ¿Cómo qué lecturas?  Por ejemplo:

Que siendo Morena el partido en el Gobierno Federal, era como para no haber dejado “títere sin cabeza” en Coahuila, máxime con un gobierno local priista encabezado por Miguel Ángel Riquelme Solís, quien en breve concluye mandato.

Generalmente al final del sexenio los gobernadores terminan con tremendo desgaste, el cual se refleja en los comicios, sobre todo si el mandatario proviene de un partido tan cuestionado como el PRI. Pero en Coahuila ocurrió algo distinto.

Ahí, el PRI prácticamente arrasó, aun cuando los cómputos distritales o las resoluciones jurisdiccionales posteriormente le resten triunfos.

Entonces, ¿qué le pasó a Morena? Pudo haber tenido muy mala organización electoral, producto del pleito interno por la dirigencia nacional. Los morenistas andan más ocupados en quedarse con la dirección del partido, que en las elecciones locales.

O quizá postuló pésimas candidaturas. O tal vez la ciudadanía de Coahuila de plano está decepcionada de la “Cuarta Transformación”, de la forma de ejercer el poder por parte del morenista Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México.

Y esa decepción llevó a muy baja participación ciudadana, que fluctúa en menos del 50%; entonces el voto duro priista funciona.

Tal vez influyó que en estas elecciones locales Morena no fue en coalición. Pero aunque haya ido, hay distritos donde el PT no alcanza ni el 1% de la votación emitida. Vaya, hay partidos locales como el UDC que casi igualan en votación a Morena en algunos distritos.

Interesantes lecturas, aun cuando las elecciones intermedias de por sí registran baja participación ciudadana. No obstante, se creyó que el fenómeno lopezobradorista daría a Morena una victoria electoral mayoritaria en Coahuila e Hidalgo.

Pero el PRI va ganando la mayoría del Congreso coahuilense, y municipios clave hidalguenses. Y eso que Alejandro Moreno (“Alito”) tardíamente le empezó a poner ganas a su función como líder nacional del partido y, en consecuencia, como responsable de vigilar la organización electoral priista en esas entidades federativas.

¿Golpe de suerte? ¿Chiripazo? ¿O el PRI organizó su estructura al cien por ciento? ¿O será que postuló las mejores candidaturas? ¿Liderazgos naturales?

Como sea, tanto en Coahuila como en Hidalgo, pero más en la primera entidad, los gobernador priistas (Riquelme y Omar Fayad) están dando buenos resultados como jefes políticos.

En fin, el triunfo del PRI en Coahuila y en Hidalgo es chiquito, pero al fin golpazo para Morena.

MORENA TIENE QUE APRENDER A PERDER

Como es natural en Morena, éste partido en Coahuila y en Hidalgo, sobre todo en Hidalgo, no aceptan los resultados electorales.

Morena tiene que aprender a perder; ya no es la pobrecita oposición a la cual le “robaban” sus victorias electorales.

Debe reconocer que si perdió, fue por errores: Falta de organización, pleitos internos, malas candidaturas, etc.

En aquellas entidades, los morenistas rechazan su derrota. Pero la próxima secretaria general del Comité Nacional de Morena, Citlalli Hernández en su cuenta de Twitter aceptó:

“Mi reconocimiento a la militancia de morena en Coahuila e Hidalgo. A pesar de los errores cometidos, las fallas y ausencias, Morena se colocó como segunda fuerza en bastiones priistas. La dirigencia queda a deber, pero con reconciliación y reorganización, no fallaremos en 2021.”

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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