CRÓNICA POLÍTICA: El PRI tiene sepulturero garantizado…

Rosy RAMALES

En febrero del 2019, rumbo a la elección interna para la renovación de la dirigencia nacional, el entonces aspirante a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional priista, el exgobernador oaxaqueño Ulises Ruiz Ortiz dijo: “Alito Moreno es el candidato de AMLO para dirigir el PRI”.

Le atinó. Porque aún cuando el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, no haya impulsado a Alejandro Moreno Cárdenas, éste le ha dado una de las mayores satisfacciones: La caída electoral en picada del Revolucionario Institucional; caída que coloca a este partido en el riesgo de perder el registro nacional en 3 ó 6 años más.

Alito fue una imposición de Enrique Peña Nieto como en su momento acusó Ruiz Ortiz. Y aquí cabe preguntar: ¿Imposición en acuerdo con el tabasqueño para garantizar la impunidad del expresidente? ¿O todo ha sido coyuntural?

Como sea, la dirigencia de Alito casi extingue al PRI, Peña Nieto se da la dulce vida en España, y AMLO está a punto de concluir su sexenio sin más acción en contra de su antecesor que la consulta popular para enjuiciar a ex presidentes de México, cuyo resultado no fue vinculante y ahí quedó. 

En todo caso, López Obrador ha jugado su papel político y ha sabido jugar. Porque la cúpula priista y séquito no tenían ni cómo defenderse, pero sí para rendirse.

Y Alito ahí sigue, jugando excelentemente su papel de sepulturero del PRI; listo para echarle las últimas paladas de tierra al longevo partido, con las reformas estatutarias llevadas a la Vigésima Cuarta Asamblea Nacional, siendo la más polémica la elección consecutiva de las personas titulares de la presidencia y de la secretaría general de los comités Nacional y Directivos estatales hasta por tres periodos; los mismo a nivel municipal, pero por dos periodos consecutivos.

O sea, la reelección de Alito para permanecer al frente del PRI ocho años más, porque su elección del 2019 será tomada como la primera de las tres consecutivas, según un artículo transitorio de la reforma.

Y la Asamblea la aprobó por unanimidad. Así que el Revolucionario Institucional tiene sepulturero garantizado. Bueno, falta formalizar la elección consecutiva de Alito, la cual conseguirá porque tiene el control de la estructura partidaria, empezando por los órganos deliberativos. Para muestra, el botón de este domingo.

No obstante, las derrotas consecutivas, Alito se ufanó: Nuestra 24 Asamblea Nacional es muestra de que el PRI avanza de la mano de la militancia. Entendemos que México cambió y nosotros tenemos que evolucionar para seguir siendo el partido que define el rumbo al país…”

¿Y CÓMO?

Sí, ¿y cómo el PRI va a definir el rumbo del país? Si Alito lo ha reducido casi a la nada política: Solamente tendrá alrededor de 33 diputaciones federales en un universo de 500 y aproximadamente 17 senadurías de un total de 128. 

De hecho, con sus derrotas ya definió el rumbo. Porque como oposición nada más le alcanza para posturas mediáticas. 

Y en la Asamblea fijó la primera postura en voz de Alito: “El PRI no apoyará una reforma al Poder Judicial que lo menoscabe.” Ajá. De nada sirve porque la 4-T tiene una mayoría que hace innecesario al PRI, a menos de que el Tribunal Electoral modifique la asignación plurinominal en la integración de ambas cámaras del Congreso de la Unión para efectos de la sub y sobrerrepresentación. 

Por lo pronto, el PRI de Alito es una oposición testimonial.

CONTROL ABSOLUTO

Parece increíble que una Asamblea Nacional deje en segundo término el reencuentro del PRI con la ciudadanía, para aclamar a un dirigente que tiene a este partido a punto de perder el registro nacional; incluso, aprobando reformas estatutarias que abren el camino para la permanencia de Alito con control absoluto.

Porque él va a decir quién coordinará la bancada del PRI en las cámaras de diputados y senadores, así como en los congresos locales; como presidente de la Comisión Política Permanente él podrá tomar decisiones respecto de la venta o hipoteca de los bienes inmuebles del partido; él tendrá un secretario de finanzas con facultades para contratar deuda, etc.

Alito, tonto no es. Si se reelige, no será para administrar una caja vacía.

***

rosyrama@hotmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *