CRÓNICA POLÍTICA: La polémica ley que prohíbe la comida “chatarra”…vida o muerte

Rosy RAMALES

Sin duda es polémica la adición del artículo 20 Bis a la Ley de los Derechos de Niñas Niños y Adolescentes del Estado de Oaxaca, a fin de prohibir la venta y consumo de bebidas azucaradas y alimentos envasados de alto contenido calórico a menores de edad.

O sea, de comida y bebidas “chatarra”.

Hay dos intereses de por medio: La salud de la niñez y la economía de quienes se dedican a la distribución y venta de tales productos, que es justamente lo que se prohíbe además de su regalo y suministro, a fin de eliminar formas de mal nutrición.

¿Cuál de los dos intereses es superior? El de la niñez ¿no?

Es entendible el disenso de industriales y comerciantes, quienes opinan que la prohibición “no resolverá el problema de sobre peso y obesidad”, pero sí afectará la cadena de valor de la industria agroalimentaria, incluyendo la artesanal.

Bueno, no se resolverá por el simple hecho de adicionar un precepto prohibitivo. Pero por algo se empieza para intentar ir cambiando hábitos alimenticios en aras de la salud de la niñez y juventud, y así evitar formar sociedades vulnerables a cualquier enfermedad.

En Oaxaca como en toda la República Mexicana hay una realidad insoslayable: La obesidad rebasa los índices saludables.

El reporte Panorama de Salud 2019 indicó que los niveles de México estaban por encima del promedio de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), pues 72.5% de los adultos registraba sobrepeso u obesidad, cuando el promedio era de 55.6%, y en niños fue 37.7%, frente a un promedio de 31.4%.

En el caso de Oaxaca, los Servicios de Salud registraron una tendencia a la alza en la incidencia de obesidad en la población: 7 de cada diez habitantes, la presenta; y 26% de la niñez la padece, además de uno de cada tres adolescentes.

Y miren, es harto sabido que el sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo para desarrollar “comorbilidades” tales como hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, así como algunas neoplasias en mama, endometrio, colon, próstata, entre otros padecimientos.

En su mayoría son enfermedades crónico degenerativas mortales y que han hecho altamente vulnerables a quienes las padecen y se han contagiado de Covid-19.

¡Ese es un gran problema en nuestro país! Oaxaca, una de sus entidades federativas no escapa; por el contrario, y ahí está el ejemplo del municipio de Juchitán de Zaragoza, donde los decesos por Covid-19 proliferaron y en los panteones cavaron hileras interminables de fosas.

Ahí, ese municipio tan mágico, lleno de mujeres más que robustas, de trajes regionales de terciopelo y holán blanco, de rodetes en la cabeza cargando racimos de iguanas vivas, ahí la interacción de Covid-19 con la obesidad, el sobre peso, la diabetes y otros males ha sido mortal.

Retomando el tema: La iniciativa de la diputada local Magaly López Domínguez (de Morena), establece que el consumo y venta de bebidas y productos “chatarra” estará prohibida en instituciones educativas públicas y privadas, de educación básica y media superior; en éstos también impide la instalación de distribuidores automáticos o máquinas expendedoras.

Y quienes la incumplan, se harán acreedores a sanciones administrativas.

Es cierto, el problema de la obesidad y demás enfermedades crónico degenerativas no se terminarán por decreto, porque en mucho es hasta un problema cultural; sin embargo es necesario ir abriendo camino para cambiar hábitos alimenticios.

Y ojo, el Congreso de Oaxaca no ha prohibido totalmente la distribución y venta en cualquier parte, ni a toda la población. Incluso, se específica que quedan exentas de las prohibiciones: madres, padres o tutores legales, quedando bajo su responsabilidad el consumo de los productos (chatarra) por los menores de edad.

O sea, si los padres o tutores de niños y adolescentes quieren comprar bebidas o alimentos con alto contenido calórico, lo pueden hacer. Pero no la niñez de manera directa, quienes en su mayoría a decir verdad se atascan comprando y comiendo cuanta golosina.

Una cosa es un antojo de vez en cuando, que prácticamente sustituir los alimentos nutritivos y bajos en calorías por comida cuyo exceso engorda y no nutre.

Las personas inconformes han metido en la protesta a los productores artesanales, que también serán afectados. Pero parece que no, porque en las escuelas y en cualquier tienda o centro comercial lo que menos se venden son productos artesanales, porque la niñez y la juventud prefiere de otro tipo.

Es más, los productos artesanales están hechos a base de cacahuate, semillas, ajonjolí, nueces y diversidad de granos, que siempre son más saludables; claro, sin excesos.

Evidentemente, en el cambio de hábitos alimenticios para abrir camino hacia una sociedad con menos enfermedades, los padres de familia juegan un papel determinante y va desde preparar a sus hijos desayunos, comidas y lonches nutritivos, en vez de “chatarra”.

Muchas veces se asocia comida nutritiva con altos costos, y no siempre es así. Incluso, cuesta más una bolsa de papitas, que una coliflor completa y ésta asada con sal y pimienta, y servida con un toque de limón, mmm…deliciosa.

En fin, como sociedad tenemos que hacer un esfuerzo en pasar de una sociedad enferma a saludable; el ataque de Covid-19 apenas si lo estamos resistiendo, imagínense un ataque de un virus más mortal…sería el fin de la humanidad, o por lo menos de la extinción de la población mexicana, incluida la oaxaqueña por supuesto.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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