CRÓNICA POLÍTICA: Morena ya inició campaña electoral…¿o no?

Rosy RAMALES

Una consulta popular lleva todo un procedimiento indicado en la Constitución y en la ley secundaria de la materia.

 Debe ser convocada por el Congreso de la Unión a petición de: El Presidente de la República, el equivalente al 33% de la Cámara de Diputados o de Senadores; o los ciudadanos en un equivalente al menos al 2% de los inscritos en la lista nominal de electores.

Y deberá ser aprobada por la mayoría de cada Cámara, salvo el último caso.

Previo a ello la petición podrá presentarse ante alguna de dichas cámaras a partir del uno de septiembre del segundo año de ejercicio de cada legislatura y hasta el quince de septiembre del año previo al en que se realice la jornada electoral federal”.

Y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SJN) debe resolver sobre la constitucionalidad de la materia de la consulta, lo cual implica revisar y determinar que la pregunta no viole derechos humanos ni sea tendenciosa.

Sin embargo, militantes de Morena y del PT desde el viernes pasado iniciaron una consulta que ellos llaman “popular” para juzgar a los ex presidentes de la República.

En ambos partidos hay cuadros pensantes, con estudios hasta de grado y avezados en materia electoral, constitucionalistas y en asuntos de leyes, entonces ¿por qué iniciar una consulta fuera del procedimiento? Si bien saben que así no tiene validez, que así se trata de una “consulta patito”.

En otras palabras, de un fraude a la ley.

O eso que llaman consulta, realmente se trata de la recolección de firmas de ciudadanos en el porcentaje exigido por la ley para solicitar (por la vía ciudadana) una consulta popular. Mmm…bueno, ¿qué no la petición la formulará el 33% de los senadores?

Está bastante enredado lo que andan haciendo los de la llamada “Cuarta Transformación”.

Algunos morenistas y petistas le llaman “consulta” con formulación de la siguiente pregunta: ¿Estás de acuerdo en que las autoridades correspondientes realicen una investigación sobre presuntos actos ilícitos que hayan causado afectaciones o daños graves al país, realizados por los ex presidentes de México, y en su caso se inicie un procedimiento judicial garantizando el debido proceso?”

Otros, le dicen recolección de firmas para efectos de la solicitud. Y ojo, las firmas deben de ser de ciudadanos que cuenten con credencial para votar y se encuentren en la lista nominal de electores; caso contrario, no contarán. Por eso al INE, por disposición constitucional, le corresponde constatar que los ciudadanos estén en dicha lista.

Ah, la ley de la materia claramente establece que los ciudadanos que deseen presentar una petición de consulta popular “deberán dar Aviso de intención al Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara que corresponda a través del formato que al efecto determine dicha Cámara.

Dicho presidente emite una constancia del aviso, acompañando el formato y hasta entonces se puede iniciar la recolección de firmas. ¿Se cumplió con toda está formalidad como para que morenistas y petistas ya anden juntando firmas? Caso contrario, la ley es clarísima al precisar: “La falta de presentación del Aviso de intención, será causa para no admitir a trámite la petición de consulta popular.

Y miren, el formato para la obtención de firmas no es cualquier papelito, sino conforme al artículo 15 de la ley de la materia “lo determinarán las Cámaras del Congreso de la Unión, previa consulta al Instituto, preservando que cumpla con los requisitos” como los siguientes:

“El tema de trascendencia nacional planteado, la propuesta de pregunta, el número de folio de cada hoja; el nombre, firma, la clave de elector o el número identificador al reverso de la credencial de elector derivado del reconocimiento óptico de caracteres (OCR) de la credencial para votar con fotografía vigente, y la fecha de expedición.”

Y además, el precepto advierte: Si las firmas se presentaran en un formato diverso al entregado por las Cámaras, la propuesta de Consulta Popular no será admitida a trámite.

Por eso la pregunta de si se cumplió con la formalidad para que ya anden por todo el país recabando firmas. Suponemos que sí; caso contrario, ya saben a lo que se arriesgan. Aunque tendrían la otra opción, que la solicitud sea presentada por el 33% de los integrantes de cualquiera de las cámaras, pero cuidando que el tema de la consulta no viole derechos humanos.

Y como harto ya lo dijeron especialistas, sí viola derechos fundamentales.

Por cierto, eso de poner la imagen de los ex presidentes en las mantas que cuelgan a un lado de las mesas donde están recolectando firmas, es una acción que puede violar derechos humanos pues dan un trato de delincuentes a los ex mandatarios, transgrediendo el principio de presunción de inocencia.

Y miren, con excepciones contadas con los dedos de una mano, los políticos de todos los partidos (incluidos los de Morena y aliados) se insertan en el mundo de la delincuencia de cuello blanco. ¿O no? Como dijo Jesús: “Que lance la piedra el que esté libre de culpa”.

En fin, que en todo este embrollo solo hay claridad en lo siguiente:

Morena y aliados han empezado una campaña electoral disfrazada de consulta.

En la campaña, incluso, se ha caído en la tentación de usar el aparato legislativo, el cual forma parte del aparato del Estado.

Que Morena no es el huracán del 2018, por eso usa a los errores de los ex mandatarios para llegar al ánimo del electorado (y al mismo tiempo aprovecha para así tapar los errores propios).

Que Morena y aliados desprecian la Constitución y las leyes,

Que cada día se confirma que México se enfila a elecciones de Estado en 2021.

(Imagen de: @CartonCalderon )

***

Correo: rosyrama@hotmail.com

Deja un comentario