CRÓNICA POLÍTICA: MOSE, la prevención electoral en Oaxaca

La instalación de la Mesa Operativa de Seguimiento Electoral (MOSE) representa un paso preventivo indispensable de cara al proceso 2026-2027, el cual arrancará en la primera semana de septiembre próximo para las elecciones del próximo año de diputados locales y concejales a los ayuntamientos tanto de régimen de partidos políticos como la mayoría de sistemas normativos indígenas.

Cuando en sus inicios la actual administración creó la MOSE, francamente parecía un órgano de control electoral bajo la batuta del gobernador Salomón Jara Cruz y del secretario de Gobierno, Jesús Romero López, como en los mejores tiempos de la hegemonía del PRI. Imagínense, ¡en la época de la llamada Cuarta Transformación liderada por Morena!

Pero el transcurso del tiempo ha comprobado la funcionalidad de la MOSE, la cual fue creada para “prevenir riegos, coordinar la seguridad y garantizarla paz social durante los procesos electorales” en el estado de Oaxaca, con la participación de las secretarías de Gobierno, de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), de las Mujeres, Guardia Nacional, de la Defensa Nacional, de Marina y la representación de la Secretaría de Gobernación; estas tres últimas instancias del ámbito federal.

Además, de las fiscalías General del Estado de Oaxaca (FGEO) y Especializada en Delitos Electorales (FEDE); el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) y el Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca (TEEO).

Claro, habrá quien considere que la MOSE es un instrumento oficial de control político electoral. Sin embargo, hasta el momento nadie ha sostenido el argumento con pruebas. Y resultaría increíble que las autoridades electorales se presten a ello. Lo cierto es que desde la creación de dicha Mesa –única en su tipo en el país— la conflictividad electoral ha disminuido en la entidad oaxaqueña.

Ya veremos su eficacia durante el Proceso Electoral 2026-2027. 

Por lo pronto, es atinada la intención de instalarla la próxima semana; es decir, antes del arranque del proceso electivo, conforme lo anunció el secretario de Gobierno, Jesús Ramírez López, quien, por cierto, dijo que se están analizando nuevos factores de riesgo a considerar por la MOSE. 

¿Por qué antes? No lo dijo, pero puede ser por los procesos políticos partidistas, que también representan riesgos para las condiciones de paz en distritos y municipios.

Tamopco lo dijo, pero ahora en la geografía electoral del país permea la violencia y la proliferación de organizaciones criminales que acechan las elecciones y, en consecuencia, la gobernabilidad. 

En fin, la MOSE medirá su efectividad electoral en su capacidad de asegurar un ambiente de tranquilidad en cada una de las etapas del proceso electoral, y que las urnas se instalen sin violencia. En síntesis, garantizar el ejercicio de los derechos político electorales de las y los ciudadanos en condiciones de paz, y, por supuesto, sin coacciones ni oficialistas, ni opositoras.

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rosyramalesg@gmail.com


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