CRÓNICA POLÍTICA: Se aproxima el inicio del “circo político” al estilo ‘Cantinflas’

Rosy RAMALES

Solamente la clase política de la llamada “Cuarta Transformación” se hace la ciega ante la absurda consulta popular, de la cual se han pitorreado en el exterior.

Ya ven, Human Rights Watch (HRW) advirtió que la consulta prevista para el 1º de agosto para “enjuiciar a los expresidentes” es un “circo político”.

Por supuesto, porque como harto se ha dicho la pregunta de la consulta jamás se refiere a enjuiciar a Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, sino dice:

¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas, tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?

Los expresidentes sí eran referidos en la pregunta original planteada por Andrés Manuel López Obrador, pero la Suprema Corte de Justicia de la Nación la modificó para hacerla constitucional y darle gusto al Presidente de la República, en una votación muy dividida.

Por un voto y la pierde. Ah, en esa sesión del Pleno de la Corte hasta el resuello se le iba al ministro presidente Arturo Zaldívar defendiendo la constitucionalidad de la consulta.

En fin, el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, acaba de decir: “El fiscal general mexicano puede iniciar una investigación sobre los expresidentes en cualquier momento. No requiere una consulta popular. Si tiene pruebas contra ellos, es su deber investigarlos. Esperar los resultados de una consulta es hacer de la justicia un circo político”.

Claro, la ley no se consulta.

Imagínense, México y su presidente AMLO son el hazme reír. Qué importa ¿no? Total, el resultado de la consulta con los votos que sean de todos modos servirán al mandatario para llevar a juicio a sus antecesores.

Qué ni los llevará ¿eh? Seguramente solo los ridiculizará en sus mañaneras exhibiendo de ellos todo cuánto le parezca delito, arriesgándose a violar derechos humanos porque nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario.

Para determinar la culpabilidad es necesario iniciar una investigación, la cual no requiere que se someta a una consulta popular. Esto es ridículo. Desde hace tres años en que asumió el mandato, el presidente López Obrador pudo haber solicitado la acción de la Fiscalía para iniciar las indagatorias en contra de los expresidentes.

A estas alturas ya hasta abría resultados de las investigaciones.

(Human Rights Watch es una organización de derechos humanos no gubernamental y sin fines de lucro, conformada por aproximadamente 400 miembros situados en todo el mundo. Su personal está integrado por profesionistas en derechos humanos.)

AL ESTILO CANTINFLAS

Y como en la “4-T” son bastante malinchistas, habrá que citar la crítica de la revista británica The Economist, donde el columnista Michael Reid compara la pregunta de la consulta popular con una idea del cómico mexicano Cantinflas.

Y así parece porque como bien dice en su columna titulada “El presidente de México establece un juicio-espectáculo a sus predecesores”.

Incluso, como también señala, decodificada. Porque la pregunta ni precisa tratarse de un juicio a expresidentes, ni qué cosa es. Vaya, es una pregunta en exceso abstracta, confusa.

Por eso tiene razón el columnista cuando dice: “Esto es lo que el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere que los mexicanos decidan en una consulta nacional el 1 de agosto. Decodificada, lo que significa es si debe autorizársele para orquestar una especie de juicio-espectáculo no oficial a sus cinco predecesores y subordinados”.

EL SHOW DE CIRCO APENAS INICIARÁ

El show de circo no terminará con la consulta popular a celebrarse el primer domingo de agosto próximo; por el contrario, con la misma apenas iniciará.

El resultado cualquiera que sea la dará “carnita” al presidente AMLO y demás personajes de la “4-T” para sacar raja política a costa de los expresidentes, cuyos delitos, en su caso, debieron investigarse desde el momento de la llegada de Morena al poder. Por cierto, quizá algunas conductas típicas ya hasta prescribieron.

El resultado servirá desde proselitismo con rumbo al 2024 hasta cortinilla de humo ante la problemática del país, justificación de “4-T”.

Hasta en las entidades federativas con elecciones el próximo año, con sus honrosas excepciones los aspirantes de Morena a la respectiva gubernatura andan a todo lo que da haciendo proselitismo con la consulta popular exhibiendo las fotografías de los expresidentes mexicanos cuando la pregunta no se refiere expresamente a un enjuiciarlos.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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